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EN EXCLUSIVA, DIALOGAMOS CON LOS HISTÓRICOS DE LA EMPRESA

Con el foco en la mejora continua, Zoovet festeja sus 20 años

Para el recuerdo. Enrique Ariotti, Gabriela y su hijo José Ignacio, junto a Walter Schefer, Guillermo Tauber, Fernando Fiorentini y Pablo Gaitán en las instalaciones del laboratorio.

» Viajamos a Santa Fe para recorrer junto a los profesionales del laboratorio veterinario nacional el paso a paso de una historia que merece ser contada.

Nicolás de la Fuente
redaccion@motivar.com.ar

La intensidad que le ha sabido imprimir Zoovet a su creciente participación en el mercado veterinario le permiten a su presidente y fundador, Enrique Ariotti, trazar una reflexión inicial respecto de lo que será este 17 de marzo el 20° aniversario desde la fundación de la compañía radicada en Santa Fe. “Si bien no hay mucho tiempo para el análisis, sabemos que nada de esto es casualidad. Todo nos ha llevado mucho esfuerzo”, asegura quien allá por inicios de este siglo tuviera que cerrar su etapa como distribuidor, para comenzar a jugar fuerte en la elaboración y comercialización de fármacos en los rubros de grandes y pequeños animales.
“Cada problema con que nos hemos enfrentado fue una oportunidad para hacer las cosas mejor en el futuro”, le aseguró Ariotti a MOTIVAR. Y agregó: “Es importante reconocer el crecimiento que han tenido en este tiempo nuestros colaboradores, quienes tienen el desafío de transmitirle a las nuevas incorporaciones la mística de este recorrido”.
Tal es el caso de Fernando Fiorentini, quien forma parte de Zoovet desde sus inicios, ocupando distintos sectores y siendo hoy el responsable en desarrollo de nuevos negocios, como la puesta en marcha de los Puntos Zoovet Full, con beneficios orientados a veterinarias de grandes animales.
“Siempre con foco en las acciones de marketing, las promociones y la comunicación directa con los veterinarios, fuimos capacitándonos para acompañar el despliegue tanto local, como

Desde el cielo. La toma grafica el crecimiento en la superficie construida en Santa Fe.

internacional del laboratorio”, aseguró Fiorentini sin dejar pasar la oportunidad para recordar el primer viaje al exterior para ofrecer los productos en Río de Janeiro, Brasil. “Allí presentamos un packaging que aun hoy es recordado por los clientes”, le aseguró el profesional a MOTIVAR para luego repasar anécdotas sobre lo que fue la llegada de Internet a la empresa, la puesta en marcha de la página web del laboratorio en 2004 y un sinnúmero de actividades realizadas siempre con un toque de distinción.
“Trabajamos con los Midachi, con los Palmeras y hasta con Alejandro Fantino, pero sin dudas uno de los máximos hitos fue la inclusión del logo de Zoovet en la camiseta de Colón, minutos antes de que el equipo sabalero fuera portada de Clarín y Olé, tras cortar la rancha triunfal del Boca de Bianchi”, se explayó.
“Un salto vertiginoso”
Guillermo Tauber trabaja junto a la familia Ariotti desde cuando Enrique, junto a su mujer Gabriela y su hermano, tenía una veterinaria en la calle Rivadavia 2722. “De 2008 a esta parte vivimos un salto vertiginoso. Pasamos de ser 16 personas en el comedor, a tener que generar dos turnos para almuerzos con 60 en cada uno”, asegura quien se ha desempeñado tanto en las zonas de administración, ventas y expedición. Y agregó: “Otro hito fue cuando concretamos la exportación de más de dos millones de dosis de dispositivos Pro Ciclar a Brasil en 2003. Fueron 28 pallets por mes, durante 10 años los que marcaron el ritmo de trabajo”.
Vale recordar que Zoovet comenzó siendo una marca exclusiva dentro de la distribuidora de productos veterinarios, con la cual Ariotti participó del sector en los 90.
Esta línea se conformaba con productos (extensiones de marca) que elaboraban en laboratorios de Buenos Aires y a la cual se sumaban otras representaciones de empresas locales, tanto en las áreas de animales de compañía, como de bovinos.
“No pudimos superar la crisis de 2000 y 2001; era la época de las letras y los bonos (Patacones y Lecops, entre otros). Fue el peor momento de la distribución”, recuerdan los sobrevivientes de aquel entonces.
Los recuerdos y las anécdotas propuestas por los representantes de Zoovet incluyeron también las palabras de José Ignacio Ariotti, quien recuerda perfectamente la noche en la cual, allá por el año 2002, su familia decidió apostar fuerte a la elaboración propia de medicamentos veterinarios.
A poco más de 10 años de ese momento, el joven se sumó al laboratorio con el desafío de estructurar el área de importaciones. “Mi primer viaje fue a China, en 2013, donde ya vimos que podíamos conseguir los volúmenes y cantidades de insumos que necesitábamos, sin caer en los servicios de un broker local”, aseguró.
Y completó: “Luego, propuse abrir mercados que no sean de habla hispana, sector en el que me desarrollo hoy, avanzando con todos los negocios, por ejemplo, en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Corea del Sur, Kuwait, Norte de África, Malasia, Singapur, Rusia y Ucrania”.
Inversiones, calidad y más desafíos
Zoovet creció sustentado en una primera base de productos veterinarios surgidos, como se dijo, de extensiones de marcas, pero también de dossiers propios que comenzaron a desarrollarse en las instalaciones que se le alquilaron durante un tiempo al Laboratorio del Rosario, desde donde ya se dio el salto a fines de 2007 para desembarcar en el Parque Tecnológico Litoral Centro (PTLC).
Hoy la empresa cuenta con cinco plantas de producción, cuatro de ellas en el PTLC: Hormonales, Betalactámicos, Generales & Externos y Pro Ciclar, y la quinta en San Martin, Buenos Aires.

Todas las plantas se encuentran habilitadas y certificadas por el Senasa con normas GMP.
“En 2008 me sumé a la empresa, pasando por las áreas de packaging, producción y calidad, hasta llegar hoy -10 años después- a coordinar la producción de todas las plantas”, le explicó Walter Schefer a MOTIVAR, para luego recordar la certificación GMP de la planta por parte del Senasa en 2012.
“Es difícil poder graficar todo lo que hemos crecido, pero para tener un idea podemos decir que pasamos de sistemas manuales de envasado de polvos a contar con una máquina que tira 1.800 frascos por hora”, aseguró quien no duda en reconocer que han aprendido de los errores y los momento de crisis. “En Zoovet siempre tenemos un desafío por delante”, se entusiasmó.
MOTIVAR: ¿Cuáles de las virtudes con las cuales llegaron a este 20° Aniversario debe mantener Zoovet a futuro?
Enrique Ariotti: El ingenio y la velocidad. Cada vez deberemos ser más ágiles en resolver situaciones y tomar decisiones.
Con el tiempo, a esto debemos sumarle cada vez un mayor caudal de análisis para evitar errores e incurrir en riesgos innecesarios. Aun en contextos de incertidumbre, debemos mirar para adelante y ofrecer posibilidades de crecimiento a nuestra gente.
Dar empleo de calidad es algo que nos gusta, tanto como que quienes trabajan en Zoovet se sientan orgullosos de hacerlo. Hoy estamos consolidando a la empresa, con respaldo y proyectos en marcha.
Vemos un futuro que va más allá de la facturación de un mes.

Ariotti. “Vemos un futuro más allá de lo que es la facturación mensual”.

¿Tiene que ver esto con el tipo de productos que se preparan para lanzar?
Estamos en una etapa de investigación y desarrollo que culmina con el desafío de hacer comerciales una vacuna recombinante contra la rabia y FOLI REC (hormona Gonadotrofina Coriónica equina, también recombinante). Antes de fin de este 2019 estarán disponibles. Estamos avanzando con acuerdos internacionales que nos permitirán avanzar en una estrategia de comercialización de alcance global.
Tampoco podemos perder de vista el lanzamiento de Vaquero a fines de 2018.
Aprobado por el Senasa como garrapaticida, con un 99,13 % de eficacia, su uso es apto en la zona de control (zona sucia) y también para tratamientos en focos de reinfestación en zonas indemnes, bajo supervisión oficial. Tiene un alto poder de volteo inicial; 20 días de residualidad absoluta y 32 de residualidad relativa. Está formulado en base a Fipronil al 2% e Ivermectina al 1%, para ser usado en bovinos mediante aplicaciones por derrame dorsal (pour-on).

¿Estas innovaciones estimularán la oferta exportadora del laboratorio?
Hoy el 35% de nuestra facturación tiene que ver con el comercio internacional y sin lugar a duda que esa cifra se puede hasta duplicar rápidamente con el lanzamiento formal de un producto recombinante como FOLI REC. Estamos internacionalizando la empresa, con la apertura de tres filiales propias: México, Brasil y Colombia. Esto nos dará una plataforma de registro más que interesante.

¿Qué grandes cambios perciben en la comercialización local?
Hoy existe una oferta distinta al momento que nos iniciamos.
El veterinario que se recibe ya sabe que la industria nacional de productos veterinarios tiene una muy buena calidad y herramientas de primer nivel internacional.
Lo importante es tener una visión lo más cercana a la realidad posible sobre qué buscan los clientes. Se tienen que sentir bien, no solo por los productos que compran, sino también por la atención

Invertir. La empresa cuenta con equipamiento de primera línea.

y el servicio que reciben. De allí la importancia de que sea la empresa y no sus vendedores quien defina la estrategia y la haga cumplir en el territorio. Por nuestro sistema de comercialización somos un laboratorio, pero trabajamos con una distribuidora.
En 48 horas entregamos los pedidos, para lo cual ha sido clave concientizar a nuestros clientes veterinarios respecto de los montos y las formas de pago que hacen posible mantener vigente este modelo.
Deberemos seguir siendo inteligentes en las formulaciones y combinaciones que proponemos, considerando siempre sus distintas vías de administración. El mercado va evolucionando y debemos acompañar las tendencias. Por ello ya presentamos a registro unos 20 productos que sin duda aportan virtudes novedosas para sus segmentos.
La crisis económica que atravesamos como país no terminará en el corto plazo.
Inexorablemente los clientes finales van a cambiar de marcas; probarán productos que antes no eran considerados pero que les terminarán demostrando que su ecuación costo beneficios es siempre favorable.
Vemos también un recambio generacional muy marcado en nuestros clientes veterinarios, con algunas particularidades destacables: los nuevos valoran mucho más la imagen, mientras que los de hace años siguen apostando por la fortaleza de los vínculos personales a la hora de los negocios.

¿Qué otros desafíos tienen por delante?
Si bien siempre hemos tenido una cuenta pendiente en lo que es la penetración de nuestros productos para ganadería en la Cuenca del Salado (Buenos Aires) y en la Ciudad Autónoma y GBA para los que ofrecemos a los veterinarios de animales de compañía, no tenemos duda que en el corto plazo Zoovet será allí también una de las marcas más reconocidas.
Fuimos aprendiendo de nuestros errores, posicionándonos como expertos en la elaboración y comercialización de productos veterinarios.
Seguiremos trabajando para incrementar nuestras inversiones y seguir contratando profesionales para agregar cada vez más valor a nuestros productos.

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