HomeEdición ImpresaUn año en que la clave pasará por potenciar fortalezas
EDITORIAL

Un año en que la clave pasará por potenciar fortalezas

A lo largo de todas las páginas que conforman la presente edición de MOTIVAR podrán interiorizarse respecto de diversos temas, a la vez de conocer el balance que los principales referentes de la industria de laboratorios veterinarios realizaron en diciembre pasado, sobre el desempeño de sus empresas en 2018.
El hecho de ser invitados a participar de los eventos de fin de año tanto de las cámaras sectoriales, Caprove y Clamevet, no solo es una alegría y un orgullo para quienes hacemos MOTIVAR, sino que también nos permite tomar contacto directo con los referentes de una industria que ya tiene a 2019 “entre ceja y ceja”.
No repetiremos aquí aquello que ustedes podrán leer a lo largo de esta edición, pero sí comentaremos la percepción con la cual nos quedamos al analizar lo vivido allá por fines de 2018.
Si bien a nivel internacional la concentración de laboratorios dedicados al rubro de la sanidad animal parece siempre tener un capítulo adicional al que creímos final, las empresas locales comienzan a ver que 1) volúmenes a comercializar, 2) eficiencia productiva y 3) una amplia cobertura geográfica, han pasado a ser variables estratégicas en el negocio para el corto plazo.
Megadevaluación, tarifazos y caída del consumo mediante, las reglas de juego han cambiado en el entramado comercial de la industria veterinaria. Lo que era atractivo para un distribuidor hace 3 años, ya no lo es. Y las necesidades de los laboratorios, por supuesto, tampoco son hoy las que eran. ¿Qué ocurrirá entonces si las negociaciones siguen por el mismo camino? “¿Es sustentable seguir trabajando de esta manera?”, nos interpelaba un empresario de la distribución de productos veterinarios hace no mucho tiempo.
Realmente no lo sabemos.
Lo que sí pareciera estar gestándose es un “nuevo contexto”, el cual sin dudas tardará un tiempo en acomodarse, y mucho más en funcionar.
Frente a ello se necesitan acuerdos. Si los líderes tanto de la industria, como de la distribución y la cadena comercial veterinaria no trazan alguna suerte de pacto tácito que permita otra forma de convivencia comercial entre las partes, “la calle” puede llegar a levantar temperatura en el marco de un año, encima, con elecciones presidenciales y, probablemente desdobladas, las de gobernadores.
Acuerdos sencillos, pactos sectoriales, límites claros.
Como pocos, el sector veterinario está conformado por grandes personas, trabajadores y profesionales que solo podrán desarrollar su máximo potencial si es que el contexto ayuda.
El reloj empezó a correr.
Ya pasaron dos y quedan diez. Este año, los cierres de mes tendrán un sabor especial. Sobre todo si es favorable al conjunto. Ojalá sea.

comments

COMPARTIR:
Valoración: