fbpx
Home2019febrero (Page 2)

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación difunde un nomenclador para el sistema integrado que produce pollos parrilleros en las dos provincias que más peso tienen sobre la actividad a nivel local.

DE LA REDACCIÓN DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

Evaluar. El indicador es una herramienta clave para darle seguimiento a la actividad.

La secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación comparte mensualmente los resultados del Índice del Costo de la Producción de Pollos Parrilleros, con el objetivo de medir las variaciones mensuales que experimenta el costo de la producción de pollos parrilleros bajo el sistema de producción integrada en las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos.
Asimismo y tal como se destaca en los documentos oficiales generaros por Karina Lamelas, Gisela Mair, Ernestina Oliva y Ruy Vidal, en la Argentina existen antecedentes de este tipo de indicadores para otras actividades, tales como el Índice del Costo de la construcción en el Gran Buenos Aires del INDEC, el Índice de Costo de la Construcción de Córdoba y de otras Provincias, el Índice de Costos de Transporte de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas, entre otros.
Con relación a la actividad avícola, en Uruguay la Ley 18.615 regula el procedimiento para la fijación de variables que afectan la cadena productiva del sector avícola.
Considera como indicadores que deberán ser medidos para la evolución de los componentes del costo, los siguientes: Costos operativos (según evolución del Índice de Precios al Consumo – IPC), Amortización del galpón (según evolución del Índice del Costo de la Construcción – ICC) y Mano de Obra (según evolución del Índice Medio de Salarios – IMS).

Concentrada. El 90% de la producción integrada de parrilleros se da en Entre Rios y Buenos Aires.

Si, aumenta el costo de producción

Vale decir que en la información compartida desde la Secretaría nacional se destaca que el Índice del Costo de la Producción de Pollos Parrilleros en Buenos Aires correspondiente al mes de octubre de 2018 registró una suba de 91,3% en relación con el mismo mes de 2017.
Respecto a septiembre de su mismo año, el indicador presentó un alza de 0,6%, dejando en claro una tendencia creciente en este sentido.
Asimismo, vale decir que el mismo parámetro medido en la provincia de Entre Ríos también en octubre de 2018 arrojó un incremento interanual de 77%, aunque una variación mensual de -2,1%.
Selección de modelos
Corresponde también mencionar que el método utilizado por la Secretaría en cuestión para la elaboración del indicador consiste en la valorización mensual de modelos de producción de pollos parrilleros que se consideran representativos de un período y una región determinada.

El indicador oficial registró en Buenos Aires (octubre 2018) una suba de 91,3% en relación con el mismo mes de 2017. El mismo parámetro medido en Entre Ríos también en octubre de 2018 arrojó un incremento interanual de 77%..

Las características de los modelos responden al sistema de producción integrada, ya que se trata del más difundido a nivel nacional.
Por otra parte, alrededor del 90% de la producción integrada de pollos parrilleros se desarrolla en Entre Ríos y Buenos Aires, por lo tanto, se evalúan dos modelos, uno para cada provincia.
Ambos modelos intentan reflejar los aspectos más habituales de las explotaciones avícolas:
• Incluyen 5 galpones (12 m de ancho x 150 m de largo) con estructura de hierro.
• Tipo ventilación túnel con extractores y riego interno o fogging.
• Comederos automáticos, bebederos niples y también calefacción con campanas.
• Además, cuentan con un tractor de 55 HP para tareas propias de la actividad, así como de mantenimiento del predio.
• Grupo electrógeno (69 kva) y un vehículo 4 x 4.
• Se estima una cantidad de pollos ingresados de 108 mil por crianza, a razón de 12 pollitos bb/m2, 5 crianzas anuales.
• Mortandad promedio de 6.5%.
La diferencia clave entre las modelizaciones radica en la inclusión del gasto por suministro de gas. El modelo de Entre Ríos no incluye el gasto del gas, dado que en esta provincia es usual que la empresa integradora se haga cargo de dicho insumo; en tanto en Buenos Aires se trata de un pasivo del productor integrado.

Ponderaciones de cada elemento en el ICPP para el año base
Elemento Participación Año Base 2014 (%)
Buenos Aires Entre Ríos
Salarios 32,2 42,3
Energía eléctrica 1,5 2,6
Gas 24,3 0
Movilidad 1,1 1,4
Combustibles 1,5 1,9
Gastos Conservación y Reparación mejoras 11,5 15,2
Amortizaciones 27,9 36,6
Total 100 100

Estructura de agregación

Para la construcción del Índice se consideraron los siguientes elementos como gastos de producción: salarios, gas (sólo en el modelo de Buenos Aires), energía eléctrica, movilidad del vehículo y del tractor, combustible (tractor, vehículo y grupo electrógeno), gastos de conservación y reparación de mejoras y amortizaciones de las instalaciones y del equipamiento.
A los fines de simplificar su actualización, y dado que los equipos y repuestos son en su mayoría importados, se transformó el monto de los gastos de conservación y de las amortizaciones a un equivalente en metros cuadrados en dólares.
Los rubros citados son los de mayor peso en el costo de producción; no se consideraron otros gastos que integran el costo, como la desinfección del galpón, los impuestos, el ingreso, desparramado y retiro de cama de pollo, entre otros.
Aquellos interesados en acceder al informe completo pueden escribirnos a redaccion@motivar.com.ar.

Con expectativas variadas, incertidumbres compartidas y la flexibilidad de siempre, cientos de empresas ponen la cuenta en cero… y vuelven a empezar.

 

 

Caprove. Los representantes de las empresas socias compartieron un almuerzo.

Por primera vez en mucho tiempo, los “gurúes” de la economía nacional coinciden en uno de sus pronósticos: “Al menos durante el primer trimestre de 2019, no deberíamos esperar más que mantener los niveles actuales de actividad”. ¿Y después? ¿Cómo será este año de elecciones? ¿Habrá cambio de mando? ¿Y de rumbo? Interrogantes, unos tras otros, son los que durante los últimos meses de 2018 acumularon los directivos de las empresas en nuestro país. Para contar solo un ejemplo: “el índice de confianza de los empresarios agropecuarios es cercano al del período kirchnerista”, tal como titularan distintos medios luego que se dieran a conocer los resultados de la encuesta sobre la percepción actual y las expectativas que realiza el Movimiento CREA.

“Si bien antes exportar era una oportunidad, hoy es casi una necesidad para los laboratorios del sector”, sostuvo en su discurso Jorge Dale, presidente de la Cámara de Laboratorios Argentinos Medicinales Veterinarios para luego anunciar cursos de capacitación específicos sobre comercio exterior para sus socios en el primer trimestre de este año. .

Con este contexto en mente, el equipo de MOTIVAR tuvo la posibilidad de asistir a los encuentros de fin de año que realizan para sus socios (y algunos invitados) las dos cámaras de laboratorios veterinarios que existen en el país: Caprove y Clamevet. Ambas en la zona norte del Gran Buenos Aires, las jornadas se realizaron con días de diferencia, dejando mensajes comunes y desafíos concretos a resolver en el muy corto plazo.
“Si bien antes exportar era una oportunidad, hoy es casi una necesidad para los laboratorios del sector”, sostuvo en su discurso Jorge Dale, presidente de la Cámara de Laboratorios Argentinos Medicinales Veterinarios para luego anunciar la realización de cursos de capacitación específicos sobre comercio exterior para sus socios en el primer trimestre de este año.
“Entre ambas cámaras reunimos a 65 empresas locales, de las cuáles 50 exportan. Algunas a muchos países y otras tantas a muy pocos. El desafío pasa por lograr un crecimiento para todos estos jugadores”, reforzó Dale.
Si hay algo que no se modifica en estos encuentros es siempre el buen vínculo que se da entre los asistentes. Competidores a diario, pero integrantes de un mismo mercado desde hace varios años, en muchos casos, los representantes de los laboratorios nacionales y multinacionales que operan en el país aprovechan estos espacios para realizar balances y compartir expectativas.
Otra de las novedades también mencionada durante el brindis tuvo que ver con la conformación dentro de Clamevet de una Comisión de Pequeños Animales, la cual ya ha comenzado a trabajar determinados temas de manera conjunta con la Cámara de Distribuidores Veterinarios (Cadisvet).
Como pocas veces antes, los eventos que dieron cierre al año 2018 evitaron los pronósticos y pusieron el foco en la necesidad de realizar trabajos en conjunto, no solo para incrementar el valor del mercado, sino también para defender la sustentabilidad de los negocios y las empresas.
Y sin dudas que en ese sentido cobran especial trascendencia las palabras de Mónica Bressi, presidente de la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove) quien anunció la realización en abril de este año del primer Congreso Nacional de Sanidad Animal en Bovinos, en Buenos Aires.

“En abril, Caprove realizará su primer Congreso Anual. Es la oportunidad que tenemos para mostrarle a toda la actividad ganadera, el verdadero potencial de invertir en planes sanitarios que prevengan las enfermedades en los animales y así incrementar no solo los índices productivos, sino también lograr un excedente en la producción para dar respuesta a la demanda internacional”. Mónica Bressi.

“Es la oportunidad que tenemos para mostrarle a toda la actividad ganadera, el verdadero potencial de invertir en planes sanitarios que prevengan las enfermedades en los animales y así incrementar no solo los índices productivos, sino también lograr un excedente en la producción de carne para dar respuesta a la demanda internacional a la que deberemos hacer frente”, explicó Bressi.
Ambas cámaras repasaron su año, destacaron ante sus socios el activo e imprescindible rol que ocupan en todas y cada una de las comisiones que integran y se mostraron proactivas respecto a lo que vendrá en inmediato.
Entre tanto, temas como el pago del bono de fin de año, aguinaldos y aumentos en los servicios públicos, fueron los que dominaron los momentos de diálogo formal entre los empresarios que siguen viendo como las listas de precios de productos veterinarios son de las pocas que quedan sin dolarizar en el rubro agropecuario.
Una vez más, la industria veterinaria argentina pone en marcha toda su estructura, miles de personas a diario trabajando en una cadena que aporta tecnología y conocimiento en favor del bienestar de los animales. Con expectativas variadas, incertidumbres compartidas y la flexibilidad de siempre, cientos de laboratorios y distribuidoras ponen la cuenta en cero… y vuelven a empezar. Éxitos.

Clamevet. Representantes de distintos laboratorios, en el cocktail de la Cámara.

El 76% de los establecimientos locales produce menos de 3.000 litros de leche por día.  A ese público orientó sus cañones la UNL al pensar en la jornada que reunió a más de 1.000 asistentes, en Esperanza, Santa Fe.

Facundo SonattiFACUNDO SONATTI
facundo@motivar.com.ar
@facusonatti

 

Sin vueltas. Los organizadores identificaron un público interesado en recibir capacitación específica.

Apenas 106 vacas sobre 53 hectáreas son suficientes para producir casi 700.000 litros de leche al año. La ecuación duplica el promedio nacional que ronda los 7.000 litros por hectárea cada 12 meses. Las cifras del caso no son antojadizas: en el tambo de la Escuela Granja se logran esos guarismos y su experiencia fue difundida ante los más de 1.000 asistentes que, a fines del último año, participaron de la Jornada de Lechería Eficiente en Tambos Chicos, en Esperanza.

“El caso de Escuela Granja tiene una productividad que duplica el promedio de la Argentina, más de 13.000 litros por hectárea”. Belén Lazzarini (docente de la UNL).

El encuentro, impulsado por la Escuela de Agricultura, Ganadería y Granja de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), fue de los más convocantes para el sector.
Allí se debatió sobre sistemas lecheros simples y eficientes, se conocieron experiencias sobre incorporación de tecnología para mejorar la competitividad y rentabilidad de los establecimientos lecheros, y se realizaron recorridas a campo.

 

Caso de éxito

El 76% de los tambos en Argentina produce menos de 3.000 litros de leche por día, lo que entra en la categoría de pequeños productores.
Por eso, durante la jornada se abordaron los principales problemas de la lechería y las factibilidades de lograr la eficiencia de los establecimientos, en pequeña escala, y su rentabilidad.
Belén Lazzarini, docente UNL, en diálogo con el medio periodístico TodoAgro, sostiene que un tambo puede ser eficiente independientemente de la escala.

“Hace cinco años decidimos mejorar el trabajo en equipo a partir de lo cual hubo una mejora en los rendimientos”.
Gastón Reibel (tambero).

“El caso de Escuela Granja tiene una productividad que duplica el promedio de la Argentina, más de 13.000 litros por hectárea. Es un tambo que gana plata y es replicable a nivel nacional ya que es un campo Clase 4 y se logra producir mucho forraje y sostener la carga a partir de ello”, explica.
Para Javier Baudracco, también docente de la UNL, este tambo se gestó a partir de tres viajes a tambos que hacían bien las cosas de los cuales se extrajeron tres enseñanzas claves. “Hay que facturar mucho, porque es un negocio de volumen con costos moderados; esos costos se logran a partir de generar mucho forraje; y no hay que olvidar que la infraestructura juega un papel fundamental. En este caso, hay bajadas ágiles, acceso al agua, buenas condiciones para la gente, como francos rotativos y comodidad en la casa”, repasa Baudracco con TodoAgro.
Y agrega: “La gente motivada logra alta eficiencia para alcanzar una carga de dos vacas por hectárea y que los cheques de la leche no se terminen yendo en el costo del forraje”.

En Esperanza, Santa Fe, apenas 106 vacas sobre 53 hectáreas son suficientes para producir casi 700.000 litros de leche al año.

A su turno, Gastón Reibel, el tambero del lugar también aportó su visión en un mano a mano con el medio TodoAgro.
“Hace cinco años decidimos mejorar el trabajo en equipo a partir de lo cual hubo una mejora en los rendimientos. Hoy, evitamos el estrés de la vaca bloqueando a seis meses las pariciones y logramos un promedio anual de 22,5 litros por vaca por día”, comenta quien trabaja a un porcentaje del 10 sobre 100 equivalente a más de $ 45.000 mensuales.
“Otro hecho destacable es que tenemos un índice de mortandad del 2,8% y logramos buenos márgenes de rentabilidad”, afirma Reibel.
La actividad toma una notoria relevancia ante la crisis que actualmente está atravesando esta actividad productiva.
“Nosotros creemos que es posible reimpulsar la lechería, que puede ser eficiente y rentable y creemos que los jóvenes pueden encontrar una posibilidad para desarrollarse”, comenta Baudracco, uno de los docentes investigadores del equipo que ha logrado, aplicando conocimiento, alternativas tecnológicas para mejorar altamente la eficiencia de tambos de baja escala.

La importancia del crecimiento científico tecnológico

Occhi. Decano de la FCV de Esperanza.

“Sin el crecimiento científico-tecnológico, sin generar procesos de innovación, será inviable el desarrollo sostenible del sector lechero”, explicó el decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL, Humberto Occhi en el marco de lo que fue la Jornada de Lechería Eficiente en Tambos Chicos.
“Las facultades hemos crecido desde 1983 en calidad y compromiso social. Hemos desarrollado capacidades y conocimiento que pueden contribuir en el presente y en el futuro a la calidad del sector lechero. El conocimiento y la educación son los factores más importantes para el desarrollo y es el deber de la Universidad distribuir el conocimiento como bien público y social”, agrega Occhi.
Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNL, Norberto Gariglio, destaca la “satisfacción” por la concurrencia. “Los tambos chicos están de pie, de otra manera no contaríamos con esta convocatoria. Hay interés y vocación por seguir y ser cada vez más competitivos, a pesar de la coyuntura actual. La lechería es la que da sustento a la ruralidad, a los pueblos y ciudades del interior”, resalta. En tanto, la directora de la Escuela de Agricultura, Ganadería y Granja, Liliana Giménez, señala que, la calidad de anfitriona de la escuela de nivel medio de la UNL: “Con estas iniciativas se busca acercar a los alumnos a nuevas prácticas de formación; se fomenta el trabajo articulado con otros, como lo hicimos con las facultades. La labor de ellos ha sido muy importante”.
De la apertura, también fue parte el director de Vinculación Tecnológica, Sebastián Ulises Rossin, quien destaca el rol y la inserción territorial de la UNL y la necesidad de potenciar este tipo de iniciativas para fortalecer las herramientas para aportar conocimiento y tecnología a la región centro norte santafesina.

Interrogante. ¿Es posible reimpulsar la lechería sobre la base de los conflictos actuales?

El estado de Paraná (Brasil) dejará de vacunar a partir de mayo de 2019 lo que ya encendió las alarmas a este lado de la frontera.

DE LA REDACCIÓN DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

El Ministerio de Ganadería de Brasil autorizó a Paraná, estado lindero con la Argentina y Paraguay, a adelantar la retirada de vacunación contra la aftosa, según publicó el portal www.ganadería.uy. De este modo, la campaña de mayo será la última oportunidad en que los ganaderos paranaenses deberán vacunar. Además, junto con Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Rio Grande do Sul y Santa Catarina (libre sin vacunación), integrarán el bloque que, según el programa oficial, busca alcanzar el estatus de libre de aftosa sin vacunación en 2021. Todo eso puede leerse como una buena noticia para los brasileños, pero se traduce en una nueva señal de alerta a este lado de la frontera.

La experiencia y los expertos coinciden en que la vacunación asegura el resguardo de los rodeos, apoyada en un manejo fiscalizado de la hacienda en el territorio.VACUNACION, ANTIAFTOSA, GANADO, BOVINO, CAMPO.

Causa, consecuencia

Ampliando la mirada, los preparativos de Paraná para lograr el máximo status sanitario ocurren mientras Colombia presentó un segundo brote de la enfermedad en 2018, que se suma a los casos presentados en 2017, a raíz del ingreso ilegal de ganado en pie por la frontera entre Colombia y Venezuela.
Estos hechos llevaron a que la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) retirara la aprobación de la zona de contención entre ambos países y suspendiera el estatus del resto del país como zona libre de fiebre aftosa con vacunación, que fuera otorgado en mayo de 2018.
En tanto, a fines del año pasado se realizó en Argentina un taller de capacitación para que los veterinarios estén actualizados sobre cómo actuar ante la ocurrencia de brotes en la región. Desde el punto de vista de la investigación, Mariano Pérez Filgueira celebró la trayectoria y el trabajo articulado entre las instituciones nacionales que conforman el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, así como el reconocimiento que recibe la ciencia del INTA en los circuitos internacionales de fiebre aftosa. El instituto forma parte de la Red Interinstitucional de Investigación y Desarrollo en Fiebre Aftosa (RIIDFA), generada luego de la crisis de 2001 a partir de la unión de laboratorios del INTA con otros del Conicet, Senasa y Biogénesis Bagó.
De igual modo, el INTA participa en la Alianza Internacional para la Investigación de Fiebre Aftosa (GFRA), que reúne a los laboratorios de investigación de todo el mundo y se dedica al seguimiento de los logros científicos vinculados con el control de la enfermedad.
“Nuestro país es un modelo de referencia en el control de la enfermedad con vacunación, el más importante en Latinoamérica y muy respetado a escala internacional”, apuntó Pérez Filgueira, quien agregó: “La fortaleza de nuestra estrategia contra la fiebre aftosa no sólo radica en el desarrollo técnico-científico, sino en toda la estructura de aplicación de las vacunas, que cuenta con un gran apoyo y compromiso de los productores, así como de los numerosísimos profesionales veterinarios que llevan adelante cada año las campañas de vacunación obligatorias organizadas por el Senasa”.
En este sentido, Alejandro Schudel, director de la Fundación para la Promoción de la Sanidad Animal y la Seguridad Alimentaria (Prosaia), también destacó los buenos resultados de la estructura sanitaria contra fiebre aftosa de la Argentina y la importancia de la articulación que incorpora, caracterizada por “un fuerte componente de interacción público/privada”.
“Esta estructura podría ser utilizada como base para la implementación efectiva de otros planes de control sanitario, sobre todo para lograr la certificación sanitaria de los establecimientos y adecuarlos a las exigencias actuales de la Seguridad Sanitaria de los alimentos, un aspecto fundamental para facilitar el acceso a nuevos mercados en forma transparente y segura”, explicó Schudel.

Vacunar, la mejor inversión

En la Argentina, el último episodio de fiebre aftosa detectado fue en Corrientes en 2006 y el anterior en 2003 en Tartagal (Salta), que estuvo precedido por un brote grave de más de 2.000 focos entre 2000 y 2001, surgido un año después de la sanción de un decreto que ordenaba el cese de la vacunación obligatoria.
Por caso, la experiencia y los expertos coinciden en que la vacunación asegura el resguardo de los rodeos, apoyada en un manejo fiscalizado de la hacienda en el territorio. La formulación utilizada en el país contiene cuatro cepas, de las más comunes en el Cono Sur de América, y se suministra en un calendario específico según la zona en rodeos bovinos y bubalinos.
“Ante la denuncia de una sospecha, que puede hacerla el productor o alguien que observe animales con posibles síntomas, el Senasa interviene a través del veterinario local”, describió Rodolfo Bottini, jefe del Programa de Fiebre Aftosa del Senasa. El profesional puede descartar el caso clínico, que el diagnóstico le genere dudas y tome muestras para analizar en el laboratorio o que confirme la enfermedad. “Si las pruebas confirman la enfermedad, se denuncia el caso ante la OIE y se monta un área de control”, observó Bottini.
En principio, se bloquea el movimiento de hacienda en un radio de 13 kilómetros alrededor del establecimiento afectado y también se recomienda que las personas en contacto con la enfermedad eviten acercarse a otras poblaciones susceptibles, ya que, si bien el virus no afecta a humanos, una persona puede aspirarlo y luego excretarlo –puede permanecer vivo hasta una semana en el tracto respiratorio–.
Asimismo, se realiza una investigación epidemiológica para identificar todos los animales que hayan ingresado o egresado de la zona durante los 30 días previos al inicio del foco. En función de eso, se inspeccionan las unidades que registraron movimiento y se inhabilitan para el tránsito animal hasta corroborar que no tienen el virus.
De acuerdo con María Gismondi, investigadora del Conicet en el Instituto de Biotecnología del INTA, el virus es altamente variable como consecuencia de que, durante su replicación, se producen mutaciones genéticas. “De esta forma, consigue adaptarse a sus hospedadores y evade respuestas inmunes previas originadas por la infección con otras cepas o por vacunación que no se ajusta a la cepa infectante”, explicó.
Alejandra Capozzo, también investigadora del Conicet, a cargo del Laboratorio de Inmunología Veterinaria Aplicada del Instituto de Virología del INTA, destacó la importancia de los acuerdos de transferencia, debido a que permiten validar el funcionamiento de las técnicas a partir de su empleo en ensayos de protección cruzada con muestras de todo el mundo.
De la articulación del INTA con el Conicet nacieron dos nuevas técnicas in vitro: un test ELISA para medir la avidez de los anticuerpos específicos y otro que identifica qué variantes de anticuerpos se unen al virus. “Combinadas, estas técnicas, ya validadas en la Argentina con resultados satisfactorios, proveen mucha más información que las técnicas clásicas en relación con la posibilidad de determinar si una cepa vacunal puede proteger contra una nueva variante del virus que surja en el campo”, valoró Capozzo.

LO DESTACA UN ARTÍCULO DE LA BBC MUNDO

Estados Unidos desarrolla una vacuna pionera contra la enfermedad

Tal como se publicara en un artículo de la BBC Mundo (y replicara en el sitio Web oficial de la FAO (www.fao.org), científicos en Nueva York, Estados Unidos, utilizaron ingeniería genética para crear una nueva vacuna, a fin de proteger a ese país de una enfermedad que podría causar un devastador impacto económico. Vale decir que Estados Unidos es un país libre de aftosa desde 1929.
La nueva vacuna se diseñó para responder rápidamente a un eventual brote. A diferencia de vacunas tradicionales, fue desarrollada sintetizando material genético en el laboratorio y sin necesidad de manipular el virus de fiebre aftosa, altamente contagioso. Otra gran innovación es que permite distinguir los animales infectados de aquellos que no tienen la enfermedad y fueron simplemente vacunados.
“La ley prohíbe el uso del virus de fiebre aftosa en cualquier lugar de Estados Unidos, con excepción de nuestro laboratorio acá en Plum Island”, dijo a la BBC el Dr. Luis Rodríguez, investigador principal del Servicio de Investigación Agrícola de EE.UU. en Plum Island. “La isla se encuentra a unas dos millas de la costa de Nueva York. Es aquí donde se estableció en 1954 un laboratorio para trabajar con fiebre aftosa. El virus es muy contagioso y en aquella época se decidió que era más seguro trabajar en una isla”.
Una de las grandes ventajas de la nueva vacuna es su seguridad. “Se usa básicamente un vector, es decir, un virus que está atenuado. Usamos un virus de humanos que se llama adenovirus, que no causa ninguna enfermedad en humanos porque le faltan algunos de sus genes, es lo que se llama un virus defectuoso que sólo crece en ciertas células en el laboratorio”. “En este virus se introdujo la información genética relevante del virus de fiebre aftosa, o sea aquellas partes del virus que inducen una respuesta inmune importante. La vacuna se produce con este vector sin necesidad de tener el virus infeccioso”.

“A diferencia de vacunas tradicionales, fue desarrollada sintetizando material genético en el laboratorio y sin necesidad de manipular el virus. También permite distinguir los animales infectados de aquellos que no tienen la enfermedad y solo fueron vacunados”.

La información genética del virus de fiebre aftosa no tiene por qué obtenerse de un virus vivo, según explicó a BBC Mundo el Dr. Rodríguez. “Ahora con las tecnologías que existen lo único que usted necesita es la secuencia de la proteína que usted quiere producir y eso simplemente se puede sintetizar en el laboratorio en forma muy segura”. Otra de las grandes ventajas es que permite distinguir los animales vacunados de aquellos infectados. “Como la vacuna utiliza simplemente un pedacito, una tercera parte nada mas de las proteínas del virus de fiebre aftosa, las otras dos terceras partes del virus se pueden utilizar para probar si los animales producen anticuerpos o defensas contra estas proteínas, lo cual indicaría que esos animales fueron infectados”.
La nueva vacuna permite además responder rápidamente a un brote de virus emergentes. “Hay muchos tipos de fiebre aftosa, hay siete serotipos, algunos con subtipos y las vacunas contra unos no protegen contra otros”. Los países utilizan los llamado bancos de vacunas, como el Banco Norteamericano de Vacunas de Fiebre de Aftosa, que comparten EE.UU., Canadá y México. Pero para producir nuevas vacunas en la forma tradicional y responder a nuevas cepas es preciso que estos virus crezcan en células, lo que a veces no sucede, dificultando y haciendo más lenta la producción de vacunas.
“Con la tecnología que tenemos usted simplemente secuencia ese virus nuevo y sintetiza ese gen. Se ahorra mucho tiempo y puede producirse una vacuna muy rápidamente en respuesta a un nuevo tipo de fiebre aftosa”. Terminados los estudios de laboratorio y de campo, la vacuna está ahora en proceso de recibir una licencia para su uso en EE.UU.
El Dr. Rodríguez aclara que fue hecha “muy específicamente para las necesidades de EE.UU., un país libre de aftosa, y se va a utilizar únicamente en respuesta a brotes”, en un tratamiento único y no en forma rutinaria. La vacuna no podría utilizarse, por ejemplo, en países como Argentina o Uruguay donde se vacuna varias veces al año. La vacuna no funcionaría “porque cuando los animales son vacunados con este adenovirus producen anticuerpos no sólo contra la aftosa sino también contra el adenovirus mismo, así que probablemente la revacunación no va a ser muy efectiva”.

Fuente de la información: Alejandra Martins – BBC Mundo.

Un tema de larga data en la ganadería local

Científicos realizan pruebas de vacunas contra fiebre aftosa en el INTA Castelar en 1965

La primera mención compatible con la enfermedad fue hecha por un monje en Venecia en 1514 y, más de 380 años después, en 1897, los investigadores Loeffler y Frosch comprobaron que era causada por un agente viral. El hallazgo constituyó la primera descripción de una enfermedad causada por virus en animales y fundó el origen de la virología como disciplina científica.
De igual modo, marcó el nacimiento de institutos de investigación como el INTA que, desde sus inicios en 1956, dedicó esfuerzos para estudiar métodos que permitan detectar el agente, conocer las características del virus, establecer su epidemiología a campo y promover la búsqueda de vacunas que protejan a los animales.

La implementación de un sistema de consumo residual en feedlots permitiría lograr ahorros de 30% en la alimentación de los animales.

La Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), el INTA Anguil y el Grupo CREA Cabañas finalizaron la evaluación de 43 toros con un innovador sistema de consumo residual diseñado por primera vez en el país. Además de permitir una baja considerable en los costos de alimentación, esta herramienta podría significar un valioso aporte al mejoramiento genético y a la ganadería local.
Los resultados de la prueba fueron reveladores porque lograron seleccionar reproductores que, comiendo un tercio menos que el promedio de los animales, pueden obtener la misma ganancia de peso, manteniendo un tamaño similar. Estos reproductores se utilizarían luego en el proceso de mejora genética, ayudados por herramientas de genómica como el chip ArBos1, también desarrollado por la FAUBA e investigadores la Universidad Nacional de La Plata.
Se trata de “una herramienta de selección potente con impacto económico”, aseguró Rodolfo Cantet, profesor de Mejoramiento Genético Animal de la FAUBA e investigador superior del CONICET, y explicó que el consumo residual permite identificar a los toros capaces de tener una ganancia diaria de peso igual al promedio, pero consumiendo menos alimento.

“En Canadá esta tecnología cuesta unos 200.000 dólares. Con el desarrollo argentino se espera que en 2019 esté disponible comercialmente en nuestro país a 15.000 dólares”, aseguran desde la FAUBA.

Cantet consideró que, si este sistema lograra extenderse a todos los feedlots del país, la Argentina podría ahorrar unos US$ 300 millones anuales en la alimentación de los animales (principalmente en maíz), teniendo en cuenta que hoy el 70% de los novillos que se producen se envían a estos sistemas de encierre durante la etapa final de engorde. “Fue una prueba pionera que impulsará nuevas y más grandes investigaciones”, afirmó el veterinario Franco Faldini, miembro del CREA Cabañas.

 

Un ahorro considerable

Las evaluaciones involucraron a 43 animales provenientes de 14 cabañas de las razas Angus, Murray Grey y San Ignacio. “Los resultados de la prueba permiten identificar toros genéticamente superiores en características de importancia económica, evaluar la variabilidad en los reproductores y recolectar información útil para planificar programas de mejoramiento genético”, resumió Faldini.
En relación a los resultados, Cantet informó: “En promedio, los toros estaban comiendo una ración de 10 kilos (con un porcentaje de maíz que no excedía un 50% de la dieta), con una ganancia de peso diaria de 1,5 kilos. Pero lo interesante es que si bien todos ellos ganaban entre 1,2 a 1,8 kg/día y tenían un tamaño similar (entre 400 y 450 kilos) algunos consumían un tercio menos que los otros”. Esto significa que, si se seleccionase por consumo residual, el productor ganadero podría ahorrar hasta un 30% en comida por animal. Al referirse al menor consumo que mostraron algunos toros, destacó que se trata de “un carácter muy heredable” y que por esa razón cobra importancia para el programa de mejoramiento.

 

Tecnología innovadora

Incluye una serie de comederos con balanzas digitales, que permiten conocer de manera continua cómo varía el peso del alimento en relación con el consumo.
El sistema identifica al toro al momento de ingresar a la batea con un dispositivo electrónico de baja frecuencia ubicado en la oreja, que envía información a una aplicación móvil, desarrollada por el INTA.
“En Canadá esta tecnología cuesta unos US$ 200.000. Con el desarrollo argentino se espera que en 2019 esté disponible comercialmente en nuestro país a 15.000 dólares”, se entusiasmó el investigador de la FAUBA, y adelantó que se sigue trabajando para abaratar los costos de las antenas de baja frecuencia (para no afectar al animal), para lo cual están buscando el apoyo de científicos del CONICET. Además de expandir esta tecnología en los feedlots, los investigadores planean avanzar en la evaluación genética de los toros y para ello apuntan a instalar el sistema de consumo residual en otras estaciones experimentales del INTA y universidades de diferentes provincias.

Fuente: Revista Sobre La Tierra (FAUBA).

La iniciativa fue llevada adelante por el Senasa junto a Caprove y Clamevet y reunió a referentes en la materia. Se busca dar un primer paso que avale una nueva clasificación de productos para el registro.

 

Luna. El referente del Senasa impulsó la realización del evento.

Erreclade. Los expertos participaron abiertamente del debate.

Ni el más crítico podría negar que el vínculo entre el Registro de Productos Veterinarios del Senasa y los representantes de la industria de laboratorios que opera en nuestro país ha evolucionado sustancialmente en el último año.
Con cuentas pendientes y desafíos concretos en el control del expendio de productos a lo largo de todo el país, el organismo sanitario ha sabido relacionarse de un modo distinto con la industria. Y mucho en esto tuvieron que ver las jornadas de capacitación realizadas en conjunto con Caprove y Clamevet, como lo fue la que tuvo lugar a mediados de diciembre de 2018 en la sede de Martínez (GBA), del Senasa.
El foco esta vez estuvo en capacitar a cerca de 120 técnicos de laboratorios veterinarios en un tema estratégico, como lo es la Bioequivalencia.
Para ello, los organizadores reunieron la voz de diversos expertos del ámbito académico médico y veterinario, los cuales compartieron su visión con referentes también de la medicina humana, ámbito en el cual este tipo de pruebas ha comenzado a expandirse en el último tiempo.
Vale destacar la trayectoria de los disertantes para validar su experiencia en el tema propuesto. Ellos fueron los Dres.: Jorge Errecalde (Profesor titular de Farmacología. Facultad de Ciencias Veterinarias y Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP); Sergio Sánchez Bruni (Profesor titular de Farmacología, Laboratorio de Farmacología de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNCPBA); Enrique Formentini (Profesor Adjunto Cátedra de Farmacología y director del Laboratorio de Farmacología y Toxicología de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL); Carlos Bertoncini (Lic. en Biotecnología, DominguezLab) y Natalia Cardillo (Investigadora del CONICET y directora de la Unidad de Investigación Clínica Animal del Centro de Investigaciones Biofarmacéuticas, de DominguezLab).
También expusieron sobre el marco normativo en medicina humana, la Dra. Ivana Ábalos (Programa de Biodisponibilidad / Bioequivalencia del Depto.Farmacología de ANMAT) y el Dr. Marcelo Estrin (evaluador de ensayos de la Dirección Evaluación y Registro de Medicamentos, de ANMAT).

Existen guías internacionales ya sobre este tema, las cuales también están siendo estudiadas por el organismo sanitario nacional, con el objetivo de dar respuesta a un requisito de la industria para agilizar y eficientizar el registro nacional de productos veterinarios.

Entre ellos llevaron adelante diversas ponencias con foco sobre conceptos centrales como lo es la cinética plasmática (absorción, distribución, metabolismo, excreción) y procedimientos para la ejecución de ensayos de bioequivalencia bajo Buenas Prácticas Clínicas en Veterinaria (BPCV). Asimismo, los expertos compartieron consideraciones para realizar estudios de bioequivalencias de medicamentos humanos, compartiendo específicamente la experiencia de DominguezLab.
No menos importantes fueron los conocimientos vertidos en la jornada sobre diseños experimentales, modelos estadísticos e interpretación de resultados.

 

Paso a paso

Convocatorio. Asistieron más de 120 técnicos y representantes de laboratorios.

De más está decir que, más allá de algunas diferencias en temas puntuales, los expositores cumplieron los objetivos planteados, generando un más que valioso compendio de información en el objetivo oficial de avanzar en una normativa nacional de pruebas por bioequivalencias para los productos veterinarios. ¿Y por qué esto sería importante para la industria?
Más allá de que aún resta validar si la utilidad y alcance de la herramienta en medicina humana se puede replicar en veterinaria, una normativa sobre el tema daría el punta pie inicial en lo que sería una nueva clasificación de productos veterinarios ante el Registro del Senasa.
¿Cómo es esto? Claro, contar con este tipo de técnicas desarrolladas y validadas permitiría avanzar en una nueva categorización que incluiría productos innovadores (moléculas que no fueron desarrolladas en el país); nuevos (aquellos que tienen algún cambio en la fórmula) y “genéricos”, los cuales deberían demostrar que se comportan de la misma manera que los dos grupos anteriormente mencionados, pero por medio de pruebas de bioequivalencia.
Queda claro también que los requisitos en cuanto a pruebas y estudios a realizar serán mayores para el caso de aquellos considerados nuevos y aún por encima de ellos para los innovadores.
Vale decir también que existen guías internacionales ya sobre este tema, las cuales también están siendo estudiadas por el organismo sanitario nacional, con el objetivo de dar respuesta a un requisito de la industria para agilizar y eficientizar el registro nacional de productos veterinarios.

Las pruebas son realizadas por investigadores del Instituto de Virología del INTA. Disponible para bioterios de producción y también experimentación.

Para analizar la respuesta biológica frente a un químico, compuesto o reactivo –un procedimiento sumamente necesario para evaluar el principio farmacológico de un medicamento, por ejemplo–, entre el 80 y 90% de las pruebas científicas utilizan ratones y ratas de laboratorio, que deben poseer una pureza genética comprobada como condición imprescindible para producir datos científicos confiables y reproducibles.
En línea con esta demanda, investigadores del Instituto de Virología del INTA pusieron en marcha el primer servicio de control genético de ratones de laboratorio de la Argentina. Esta herramienta facilita la tarea de los bioterios de producción y experimentación, públicos y privados, y permite ofrecer animales con identidad genética controlada.
“Nuestro servicio pone a disposición una herramienta que garantizará la calidad genética de los animales de laboratorio en el marco de los lineamientos internacionales”, afirmó Silvina Maidana, investigadora del Conicet en el Instituto de Virología del INTA.
El control genético es un análisis del ADN que verifica si los ratones utilizados en investigación conservan su identidad respecto de la cepa pura original o si sufrieron contaminaciones genéticas que pueden ocurrir por cruzas accidentales de diferentes cepas y/o por la acumulación de mutaciones espontáneas.

Para analizar la respuesta biológica frente a un químico, compuesto o reactivo, entre el 80 y 90% de las pruebas científicas utilizan ratones y ratas de laboratorio.

Además, este tipo de análisis permite analizar el fondo genético de animales transgénicos ya establecidos y el éxito del proceso durante la construcción de dichas líneas transgénicas. Hasta el momento, las pruebas se realizaban mediante el envío de muestras al exterior.
El servicio, a cargo de los genetistas Silvina Maidana y Samuel Miño, tiene alcance nacional y regional (Sudamérica) y, a mediano plazo, ampliará su espectro de trabajos, a partir de la incorporación del control de identidad de líneas celulares utilizadas en los laboratorios del país.
La formación de los especialistas que integran el servicio se logró gracias a la realización de un curso financiado por el Sistema Nacional de Bioterios (SNB), que depende de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.
El ciclo de formación fue dictado en el Instituto de Virología del Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas del INTA por Fernando Benavides, especialista argentino reconocido en el mundo.

 

Animales de laboratorio

Más allá de la especie que se trate, los expertos coinciden en la necesidad de aplicar metodologías que respondan al principio de las 3R: reemplazar la experimentación con animales por procedimientos alternativos, reducir la cantidad de individuos que se requieren en una investigación y refinar las técnicas de intervención. “Estas premisas ponen en primer lugar el bienestar de los animales y hacen posible una conducción responsable y ética de las experimentaciones”, señaló Alejandra Romera, investigadora del Instituto de Virología del INTA y del Conicet, al tiempo que remarcó: “Es una preocupación de la opinión pública y de ciencia, que crece y, cada vez más, obtiene el compromiso de la comunidad científica”.
En cuanto a las especies, si bien la mayoría de los animales –grandes y pequeños– pueden ser utilizados en la investigación científica, las ratas y los ratones de laboratorio representan entre el 80 y 90 % de la demanda para experimentación. En particular, el ratón es un organismo modelo que ofrece varias ventajas en relación con otros como la mosca Drosophila, el nematode Caenorhabditis elegans e, incluso, la rata.

Así lo expresó Federico Santángelo, consultor de Agroideas, en el marco de las “Charlas Granaderas” organizadas por la Bolsa de Cereales de Córdoba.

REDACCIÓN DE LA MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

Santángelo. “El criador vuelve a estar en una situación similar a la de 10 años atrás”.

La Sociedad Rural de Jesús María (Córdoba) fue parte del “Ciclo de Charlas Granaderas” realizado en la Bolsa de Cereales de Córdoba. En el marco de dicha jornada -moderada por el vicepresidente de FIFRA, Daniel Urcia-, el director de Agroideas, Federico Santángelo, hizo referencia a la evolución de los precios en el negocio de ganados y carnes, a la vez de plantear una serie de discusiones en torno a la actual coyuntura.
“A inicios de la gestión de Mauricio Macri, la ganadería tuvo un salto de casi el 40% en la suba de precios. No obstante, desde el año 2017 en adelante, los valores empezaron a retrotraerse considerablemente. Sin ir más lejos, a principios de 2018, decíamos que era un momento complicado para la ganadería. Hoy, ya me atrevería a decir que ha sido un año malo: porque el criador vuelve a estar en una situación difícil, similar a lo que ocurrió diez años atrás, cuando era el eslabón perdido y el último orejón del tarro de la locomotora”, comenta Federico Santangelo.

Atentos. Algunos indicadores comienzan a reflejar el impacto de la macroeconomía en la actividad.

La declinación de los precios

Según el director de Agroideas, el precio de la hacienda bovina repuntó significativamente en el mes de septiembre pasado y la actividad empezó a mostrar signos de recomposición. “Esta suba importante del precio fue como consecuencia del efecto dólar y porque la faena cayó muchísimo. Al caer la oferta de carne, el novillo y el ternero tuvieron picos de $54 y las vacas llegaron a los $40”, afirma.
Sin embargo, durante octubre y noviembre los valores volvieron a retrotraerse por un nuevo exceso en la oferta local.
“Así como en septiembre se dio una de las faenas más bajas, en octubre se volcó al mercado todo lo que no se vendió, ya sea por retención o por expectativas. Fue la faena mensual más alta desde el 2010 en adelante”, continúa el también productor y veterinario.
Tomando como referencia los datos proporcionados por Santángelo, en los primeros diez meses del año se faenaron 660.000 cabezas más que en 2017.

“A inicios de la gestión de Macri, la ganadería tuvo un salto de casi el 40% en la suba de precios. No obstante, desde el 2017 en adelante, los valores empezaron a retrotraerse considerablemente”..

“Se evidencia un 6,5% más de faena en lo que va del año. Y si tenemos en cuenta las diferentes categorías, se están faenando muchas más vacas que terneros y novillos. Mientras que durante este último tiempo las hembras representaban el 65% del incremento de faena, en octubre y noviembre pasaron a representar el 85%”, expresa.
No obstante -y pese a los elevados niveles de faena-, los valores de las hembras son los que más aumentaron en el año 2018.
“Es la única categoría que ha copiado prácticamente el precio de la devaluación del dólar. Evidentemente, el hecho de que haya subido entre un 60 y 80% es efecto de las exportaciones a China”, amplía el consultor (Ver recuadro).
Ahora bien, ¿es preocupante este nivel de faena en las hembras?
De acuerdo a Federico Santángelo, estaríamos entrando en un proceso de liquidación de vientres en caso de que la faena llega a ubicarse por encima del 45%.

“Si los precios no llegaran a subir hasta marzo del año 2019, claramente los productores entrarían en un proceso de liquidación de vientres”.

“Hoy estamos cerca del 45 o el 46%. ¿Es para alarmarse? Me parece que ya empieza a ser un semáforo en amarillo. ¿Por qué? Porque lo que estamos viendo en estos momentos es que el precio general de la hacienda no se ha movido y se han encarecido la mayoría de los costos”, advierte.
En ese sentido, si los precios no llegaran a subir hasta marzo de 2019, claramente los productores ganaderos entrarían en un proceso de liquidación de vientres.
“De ocurrir esta hipótesis, tendríamos entonces una faena por arriba del 47 o el 48%. En ese caso, el productor va a tener que salir a vender lo que sea para cubrir sus costos. Es decir, necesita vender cada vez más hacienda para mantener el mismo nivel de gasto”, aclara el director de Agroideas.

Fuente: Sociedad Rural de Jesús María, provincia de Córdoba.

¿LOS DESAFÍOS DE EXPORTAR A ESTADOS UNIDOS?

Volver, con la frente en alto

Milano. La mirada del ROSGAN.

Raúl Milano, director Ejecutivo de Rosgan, el mercado a futuro de ganadería con base en la Bolsa de Comercio de Rosario, visitó Texas, Oklahoma, Kansas y Nebraska, estados ganaderos por excelencia de los Estados Unidos, en consonancia con la apertura de ese mercado para la carne argentina tras 17 años.
“Este país ha sido el principal importador de carne desde hace muchos años, pero esta es una posición que comienza arriesgar con ese otro gran país importador que es China el cual está creciendo en forma casi geométrica”, señala Milano y agrega: “Esta buena noticia sigue confirmando la importancia de tener abiertos la mayor cantidad de mercados y preferentemente los más importantes. Recordemos que, en 2018, tuvimos la noticia de la apertura de Japón para los frigoríficos de la Patagonia y ahora debemos sumarle este otro gran jugador”.

¿Qué significa en números?

Mediante este acuerdo, Argentina podrá ingresar sin impuestos 20.000 toneladas anuales de carne, gran parte de ella en carne molida y otra parte menor en cortes especiales. Es importante hacer algunos comentarios para saber quién es y cómo es la cadena de ganados y carnes en EEUU. “En ese país el 85% de la faena está concentrada en cuatro grupos de frigoríficos, Thysson Foods, JBS USA, Cargill Protein y National Beef Packing”, resalta Milano. “Con un stock cercano a los 90 millones de cabezas faenadas cada año, engorda más del 95% de la hacienda con destino a faena en feedlot, siendo el más grande Five Ranch Cattle Feeding con un ciclo anual de 850.000 cabezas en 11 establecimientos, siguiéndole Cactus Feeding con 530.000 cabezas por ciclo en el mismo número de establecimientos”, amplía el profesional. Del total de carne consumida anualmente, el 60% se elabora como carne molida (hamburguesas) y el resto en cortes (lomo, ojo de bife y milanesas) teniendo una menor amplitud de cortes usados que en la Argentina.

“Con un stock cercano a los 90 millones de cabezas faenadas cada año, Estados Unidos engorda más del 95% de la hacienda con destino a faena en feedlot, siendo el más grande Five Ranch Cattle Feeding con un ciclo anual de 850.000 cabezas en 11 establecimientos”. Raúl Milano.

“Posiblemente nuestro mayor volumen de carne exportada esté centrado en el trimming (recortes de depostada) que dado el bajo tenor de grasa en el desposte de nuestros animales más magros permite utilizarse para aligerar las hamburguesas de consumo habitual en Estados Unidos”, explica Milano y completa: “Esta apertura demuestra que la solución a nuestros problemas macroecómicos será apostar a un modelo exportador con valor agregado, en eso está toda la cadena de ganados y carne apostando al futuro aunque a veces los momentos sean difíciles”.

¿Hora de engordar novillos?

Históricamente, el precio del consumo interno marcó el techo de los precios de hacienda. Sin embargo -y por primera vez en 10 años-, el precio del novillo de exportación está a niveles más altos hoy en día. “A fines de noviembre -y desde la suba de esta nueva devaluación-, el precio del novillo no cayó tanto como el del consumo interno (…) A esto no lo veíamos desde hace años”, agrega Federico Santángelo. ¿El novillo de exportación empieza ser la categoría más rentable? Para el licenciado, es un gran incentivo el hecho de que el novillo haya alcanzado valores más elevados. No obstante, hay que ver qué pasa en el mediano plazo. “Hacer un novillo de exportación requiere mucho más tiempo. Hoy, con estas tasas de interés, el tiempo es plata y hay que ver cuántos productores pueden aguantar tener el novillo en el campo durante seis meses más, un año más”, concluyó el consultor.

Y mientras tanto… los kilos se siguen perdiendo

En el marco de la Cumbre de la Industria Veterinaria (CIVA), que se realizó en el pasado mes de octubre, organizada por MOTIVAR, la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (Caprove) advirtió que la ganadería argentina pierde por año al menos $28.000 millones por diferentes problemas sanitarios, mayormente generados por parasitosis controlables a través de la aplicación de correctos planes sanitarios.
“En estos momentos de crisis en los cuales la rentabilidad de la producción está en juego, el uso de productos veterinarios con una correcta indicación va a lograr que se reduzcan los costos, que aumente la producción y que de esa manera mejore la rentabilidad de la ganadería”, aseguró el secretario de Caprove, Juan Carlos Aba.
En este sentido, la presidente de la Cámara, Mónica Bressi, destacó la importancia que le da la entidad a la difusión de los planes sanitarios en todas las especies animales, bajo el concepto de “la sanidad animal y la salud de las personas es una sola salud”. “Desde Caprove y cada uno de los laboratorios asociados generamos acciones permanentes apoyando al profesional veterinario, al productor agropecuario y a los dueños de mascotas”, graficó Bressi.

 La elección de los antiparasitarios debe ser indicada por un veterinario, siendo importante la alternancia y uso de productos habilitados por el Senasa específicamente para la especie.

DE LA REDACCIÓN DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

Dato. La categoría más suceptible a los parásitos son los corderos.

La primera discusión que se desata al hablar de ovinos en Buenos Aires tiene que ver con el número de cabezas que, según entes oficiales, asciende a 1,4 millones. Sin embargo, los productores entienden podría rondar las 2,5 millones.
Lo cierto es que, según datos relevados mediante encuestas por profesionales de la Estación Experimental del INTA Cuenca del Salado, la producción ovina “se integra con otras producciones ganaderas y agrícolas, siendo pocos establecimientos los que la impulsan como recurso único”.
A partir de un diagnóstico estacional, los referentes del INTA observan que “con servicios de fines de verano y otoño, las majadas se encuentran en buena medida con corderos que están llegando al momento de destete”. La etapa de terminación de los corderos y elección de los animales de reposición define el balance del año. De allí que los profesionales indican que, “hay dos aspectos que permiten mejorar los niveles productivos: el crecimiento y terminación de los corderos y el diagnóstico y tratamiento de los parásitos gastrointestinales”.

Una maquinaria de engorde

“La ganancia de peso de los corderos al pie de la madre dependerá de que sean hijos únicos o múltiples, de la alimentación de la madre, del biotipo (carnicero-doble propósito) y la raza (pura o cruzamientos), entre otros factores”, sostiene el INTA. Y avanza: “Si la carga (ovejas por hectáreas) se ajusta a la disponibilidad de forraje, las ganancias medias variarán entre 150 a 250 gramos por día, pudiendo superarse si se implementan estrategias como el creep feeding (alimentación diferenciada al cordero al pie de la madre con alimentos balanceados o granos) o la suplementación con concentrados”.
Al respecto los profesionales señalan que “el destete no debería ser más allá de los tres meses y medio, con pesos no menores a 25 kilos de peso vivo”.
El aspecto sanitario, clave
Uno de los temas centrales a contemplar es el ciclo de los principales parásitos gastrointestinales que afectan al ovino en la Cuenca del Salado, donde las características agroecológicas son favorables por la humedad y la temperatura. Los parásitos gastrointestinales cumplen una parte importante de su ciclo en el forraje. Un inadecuado ajuste de carga, que lleve a que los animales consuman el forraje muy cerca del suelo, conlleva una mayor carga parasitaria. Por este motivo el manejo de la carga no solo tiene impacto en el plano nutricional sino también en el manejo sanitario.
Un aspecto que destacan los profesionales del INTA es que “los ovinos y bovinos no comparten los mismos parásitos gastrointestinales, motivo por el cual el pastoreo conjunto o secuencial con ambas especies, es una forma de control biológico de la carga parasitaria” (95% de la población de los parásitos-huevos y larvas-están en el forraje).
Una vez que el animal las ingiere, las larvas completan su ciclo dentro del tracto gastrointestinal y producen los huevos, que son eliminados por las heces, siendo la fuente de reinfestación del forraje. Para realizar un manejo eficiente de los parásitos, debemos considerar como primera medida la toma de muestra de heces, para determinar la cantidad de Huevos por Gramo (HPG).
Esto dará una clara idea del nivel de carga parasitaria, determinando la necesidad o no de desparasitar. Por otro lado, los profesionales indican que “para decidir el mejor momento de aplicación del antiparasitario, debemos conocer la curva de los niveles parasitarios a lo largo del año, de forma de elegir el momento donde se pueda tener más impacto”. Y agregaron: “A lo largo del año hay momentos donde la carga parasitaria es mínima y otros donde es muy alta, como también que algunas especies dominan durante el verano y otoño y otras durante fines de invierno y primavera”.
La categoría más susceptible son los corderos, los cuales durante los primeros dos meses se alimentan mayoritariamente de la leche materna, pero al mes de nacidos ya empiezan a ingerir forraje, tanto por imitación de la madre y facilitación social, como por interés propio. “Si las madres no fueron tratadas correctamente, los corderos no tendrán una buena defensa, por lo que según comentan los profesionales del INTA “una vez realizado el destete es clave realizar una dosificación a las corderas de reemplazo y si se conservasen machos para engorde, también deberán desparasitarse”.

La lupa sobre cada especie

Es importante tener en cuenta el período de carencia de cada uno de los productos utilizados, antes de decidir la aplicación en animales que van a faena. El momento de aplicación debería coincidir con cuando empieza a aumentar la carga parasitaria, de modo de modificar la población que produce huevos, reduciendo así la liberación de los mismos y la reinfestación del forraje. Simultáneamente, debería realizarse una rotación de los lugares de pastoreo, así los animales consumen en un cuadro con baja carga parasitaria.
El Haemonchus o gusano del cuajo produce la muerte de los corderos a fines de primavera y de borregos en otoño.
En los animales puede observarse anemia, indicado por las mucosas pálidas, en el especial en la conjuntiva de los ojos. Se dispone del test de Famacha para establecer el grado de afectación. Otra característica importante es que los animales presentan una papada muy prominente.
El Trichostrongilus o gusano pequeño del intestino produce la pérdida de peso, se disminuye la producción de lana pero raramente produce la muerte del animal. El Cuadro (ver ilustración) resume los momentos críticos para el diagnóstico y tratamiento en las distintas categorías.
La elección de la familia de antiparasitarios debe ser indicada por un profesional, siendo clave la alternancia y el uso de productos que se encuentran habilitados por Senasa para la especie ovina.

Pautas para aumentar

El éxito de la producción ovina depende de múltiples factores, pero como en toda actividad en la que se trabaja con animales el manejo integral de la reproducción, la nutrición, la sanidad y el bienestar resultan fundamental. Para lograr una mejora productiva es necesario optimizar un manejo reproductivo adecuado que permita lograr conseguir un destete superior al 100%.
Se debe asegurar un manejo sanitario que reduzca el impacto de parásitos gastrointestinales que deprimen la tasa de crecimiento y generan muerte de corderos y borrego, como se explicó más arriba.
En el aspecto reproductivo es importante contar con razas o biotipos prolíficos y utilizar cruzamientos terminales, con padres de raza carnicera, en servicios de otoño tardío”, puesto que permitirá tener un cordero precoz y venderlo a los 4 o 5 meses de vida. Los cruzamientos permiten tener carcasa más pesadas, y con mayor proporción de carne respecto del hueso y la grasa.
En relación con el manejo nutricional, asegurando un adecuado manejo nutricional de la madre en el último tercio de gestación y lactancia se obtendrá buen peso al nacer y al destete.
Durante las etapas críticas (post destete en verano) será necesario implementar estrategias de alimentación tales como pastoreos controlados, suplementación estratégica mediante creep feeding, encierres o silos de autoconsumo, o la utilización de verdeos de verano o incluso silo para lograr corderos pesados.