fbpx
MOTIVAR encabezado diarios
HomeEdición ImpresaEl INTA recuerda los riesgos de la aftosa
¿LA CLAVE? EVITAR UN POSIBLE EFECTO MARIPOSA

El INTA recuerda los riesgos de la aftosa

El estado de Paraná (Brasil) dejará de vacunar a partir de mayo de 2019 lo que ya encendió las alarmas a este lado de la frontera.

DE LA REDACCIÓN DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

El Ministerio de Ganadería de Brasil autorizó a Paraná, estado lindero con la Argentina y Paraguay, a adelantar la retirada de vacunación contra la aftosa, según publicó el portal www.ganadería.uy. De este modo, la campaña de mayo será la última oportunidad en que los ganaderos paranaenses deberán vacunar. Además, junto con Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Rio Grande do Sul y Santa Catarina (libre sin vacunación), integrarán el bloque que, según el programa oficial, busca alcanzar el estatus de libre de aftosa sin vacunación en 2021. Todo eso puede leerse como una buena noticia para los brasileños, pero se traduce en una nueva señal de alerta a este lado de la frontera.

La experiencia y los expertos coinciden en que la vacunación asegura el resguardo de los rodeos, apoyada en un manejo fiscalizado de la hacienda en el territorio.VACUNACION, ANTIAFTOSA, GANADO, BOVINO, CAMPO.

Causa, consecuencia

Ampliando la mirada, los preparativos de Paraná para lograr el máximo status sanitario ocurren mientras Colombia presentó un segundo brote de la enfermedad en 2018, que se suma a los casos presentados en 2017, a raíz del ingreso ilegal de ganado en pie por la frontera entre Colombia y Venezuela.
Estos hechos llevaron a que la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) retirara la aprobación de la zona de contención entre ambos países y suspendiera el estatus del resto del país como zona libre de fiebre aftosa con vacunación, que fuera otorgado en mayo de 2018.
En tanto, a fines del año pasado se realizó en Argentina un taller de capacitación para que los veterinarios estén actualizados sobre cómo actuar ante la ocurrencia de brotes en la región. Desde el punto de vista de la investigación, Mariano Pérez Filgueira celebró la trayectoria y el trabajo articulado entre las instituciones nacionales que conforman el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, así como el reconocimiento que recibe la ciencia del INTA en los circuitos internacionales de fiebre aftosa. El instituto forma parte de la Red Interinstitucional de Investigación y Desarrollo en Fiebre Aftosa (RIIDFA), generada luego de la crisis de 2001 a partir de la unión de laboratorios del INTA con otros del Conicet, Senasa y Biogénesis Bagó.
De igual modo, el INTA participa en la Alianza Internacional para la Investigación de Fiebre Aftosa (GFRA), que reúne a los laboratorios de investigación de todo el mundo y se dedica al seguimiento de los logros científicos vinculados con el control de la enfermedad.
“Nuestro país es un modelo de referencia en el control de la enfermedad con vacunación, el más importante en Latinoamérica y muy respetado a escala internacional”, apuntó Pérez Filgueira, quien agregó: “La fortaleza de nuestra estrategia contra la fiebre aftosa no sólo radica en el desarrollo técnico-científico, sino en toda la estructura de aplicación de las vacunas, que cuenta con un gran apoyo y compromiso de los productores, así como de los numerosísimos profesionales veterinarios que llevan adelante cada año las campañas de vacunación obligatorias organizadas por el Senasa”.
En este sentido, Alejandro Schudel, director de la Fundación para la Promoción de la Sanidad Animal y la Seguridad Alimentaria (Prosaia), también destacó los buenos resultados de la estructura sanitaria contra fiebre aftosa de la Argentina y la importancia de la articulación que incorpora, caracterizada por “un fuerte componente de interacción público/privada”.
“Esta estructura podría ser utilizada como base para la implementación efectiva de otros planes de control sanitario, sobre todo para lograr la certificación sanitaria de los establecimientos y adecuarlos a las exigencias actuales de la Seguridad Sanitaria de los alimentos, un aspecto fundamental para facilitar el acceso a nuevos mercados en forma transparente y segura”, explicó Schudel.

Vacunar, la mejor inversión

En la Argentina, el último episodio de fiebre aftosa detectado fue en Corrientes en 2006 y el anterior en 2003 en Tartagal (Salta), que estuvo precedido por un brote grave de más de 2.000 focos entre 2000 y 2001, surgido un año después de la sanción de un decreto que ordenaba el cese de la vacunación obligatoria.
Por caso, la experiencia y los expertos coinciden en que la vacunación asegura el resguardo de los rodeos, apoyada en un manejo fiscalizado de la hacienda en el territorio. La formulación utilizada en el país contiene cuatro cepas, de las más comunes en el Cono Sur de América, y se suministra en un calendario específico según la zona en rodeos bovinos y bubalinos.
“Ante la denuncia de una sospecha, que puede hacerla el productor o alguien que observe animales con posibles síntomas, el Senasa interviene a través del veterinario local”, describió Rodolfo Bottini, jefe del Programa de Fiebre Aftosa del Senasa. El profesional puede descartar el caso clínico, que el diagnóstico le genere dudas y tome muestras para analizar en el laboratorio o que confirme la enfermedad. “Si las pruebas confirman la enfermedad, se denuncia el caso ante la OIE y se monta un área de control”, observó Bottini.
En principio, se bloquea el movimiento de hacienda en un radio de 13 kilómetros alrededor del establecimiento afectado y también se recomienda que las personas en contacto con la enfermedad eviten acercarse a otras poblaciones susceptibles, ya que, si bien el virus no afecta a humanos, una persona puede aspirarlo y luego excretarlo –puede permanecer vivo hasta una semana en el tracto respiratorio–.
Asimismo, se realiza una investigación epidemiológica para identificar todos los animales que hayan ingresado o egresado de la zona durante los 30 días previos al inicio del foco. En función de eso, se inspeccionan las unidades que registraron movimiento y se inhabilitan para el tránsito animal hasta corroborar que no tienen el virus.
De acuerdo con María Gismondi, investigadora del Conicet en el Instituto de Biotecnología del INTA, el virus es altamente variable como consecuencia de que, durante su replicación, se producen mutaciones genéticas. “De esta forma, consigue adaptarse a sus hospedadores y evade respuestas inmunes previas originadas por la infección con otras cepas o por vacunación que no se ajusta a la cepa infectante”, explicó.
Alejandra Capozzo, también investigadora del Conicet, a cargo del Laboratorio de Inmunología Veterinaria Aplicada del Instituto de Virología del INTA, destacó la importancia de los acuerdos de transferencia, debido a que permiten validar el funcionamiento de las técnicas a partir de su empleo en ensayos de protección cruzada con muestras de todo el mundo.
De la articulación del INTA con el Conicet nacieron dos nuevas técnicas in vitro: un test ELISA para medir la avidez de los anticuerpos específicos y otro que identifica qué variantes de anticuerpos se unen al virus. “Combinadas, estas técnicas, ya validadas en la Argentina con resultados satisfactorios, proveen mucha más información que las técnicas clásicas en relación con la posibilidad de determinar si una cepa vacunal puede proteger contra una nueva variante del virus que surja en el campo”, valoró Capozzo.

LO DESTACA UN ARTÍCULO DE LA BBC MUNDO

Estados Unidos desarrolla una vacuna pionera contra la enfermedad

Tal como se publicara en un artículo de la BBC Mundo (y replicara en el sitio Web oficial de la FAO (www.fao.org), científicos en Nueva York, Estados Unidos, utilizaron ingeniería genética para crear una nueva vacuna, a fin de proteger a ese país de una enfermedad que podría causar un devastador impacto económico. Vale decir que Estados Unidos es un país libre de aftosa desde 1929.
La nueva vacuna se diseñó para responder rápidamente a un eventual brote. A diferencia de vacunas tradicionales, fue desarrollada sintetizando material genético en el laboratorio y sin necesidad de manipular el virus de fiebre aftosa, altamente contagioso. Otra gran innovación es que permite distinguir los animales infectados de aquellos que no tienen la enfermedad y fueron simplemente vacunados.
“La ley prohíbe el uso del virus de fiebre aftosa en cualquier lugar de Estados Unidos, con excepción de nuestro laboratorio acá en Plum Island”, dijo a la BBC el Dr. Luis Rodríguez, investigador principal del Servicio de Investigación Agrícola de EE.UU. en Plum Island. “La isla se encuentra a unas dos millas de la costa de Nueva York. Es aquí donde se estableció en 1954 un laboratorio para trabajar con fiebre aftosa. El virus es muy contagioso y en aquella época se decidió que era más seguro trabajar en una isla”.
Una de las grandes ventajas de la nueva vacuna es su seguridad. “Se usa básicamente un vector, es decir, un virus que está atenuado. Usamos un virus de humanos que se llama adenovirus, que no causa ninguna enfermedad en humanos porque le faltan algunos de sus genes, es lo que se llama un virus defectuoso que sólo crece en ciertas células en el laboratorio”. “En este virus se introdujo la información genética relevante del virus de fiebre aftosa, o sea aquellas partes del virus que inducen una respuesta inmune importante. La vacuna se produce con este vector sin necesidad de tener el virus infeccioso”.

“A diferencia de vacunas tradicionales, fue desarrollada sintetizando material genético en el laboratorio y sin necesidad de manipular el virus. También permite distinguir los animales infectados de aquellos que no tienen la enfermedad y solo fueron vacunados”.

La información genética del virus de fiebre aftosa no tiene por qué obtenerse de un virus vivo, según explicó a BBC Mundo el Dr. Rodríguez. “Ahora con las tecnologías que existen lo único que usted necesita es la secuencia de la proteína que usted quiere producir y eso simplemente se puede sintetizar en el laboratorio en forma muy segura”. Otra de las grandes ventajas es que permite distinguir los animales vacunados de aquellos infectados. “Como la vacuna utiliza simplemente un pedacito, una tercera parte nada mas de las proteínas del virus de fiebre aftosa, las otras dos terceras partes del virus se pueden utilizar para probar si los animales producen anticuerpos o defensas contra estas proteínas, lo cual indicaría que esos animales fueron infectados”.
La nueva vacuna permite además responder rápidamente a un brote de virus emergentes. “Hay muchos tipos de fiebre aftosa, hay siete serotipos, algunos con subtipos y las vacunas contra unos no protegen contra otros”. Los países utilizan los llamado bancos de vacunas, como el Banco Norteamericano de Vacunas de Fiebre de Aftosa, que comparten EE.UU., Canadá y México. Pero para producir nuevas vacunas en la forma tradicional y responder a nuevas cepas es preciso que estos virus crezcan en células, lo que a veces no sucede, dificultando y haciendo más lenta la producción de vacunas.
“Con la tecnología que tenemos usted simplemente secuencia ese virus nuevo y sintetiza ese gen. Se ahorra mucho tiempo y puede producirse una vacuna muy rápidamente en respuesta a un nuevo tipo de fiebre aftosa”. Terminados los estudios de laboratorio y de campo, la vacuna está ahora en proceso de recibir una licencia para su uso en EE.UU.
El Dr. Rodríguez aclara que fue hecha “muy específicamente para las necesidades de EE.UU., un país libre de aftosa, y se va a utilizar únicamente en respuesta a brotes”, en un tratamiento único y no en forma rutinaria. La vacuna no podría utilizarse, por ejemplo, en países como Argentina o Uruguay donde se vacuna varias veces al año. La vacuna no funcionaría “porque cuando los animales son vacunados con este adenovirus producen anticuerpos no sólo contra la aftosa sino también contra el adenovirus mismo, así que probablemente la revacunación no va a ser muy efectiva”.

Fuente de la información: Alejandra Martins – BBC Mundo.

Un tema de larga data en la ganadería local

Científicos realizan pruebas de vacunas contra fiebre aftosa en el INTA Castelar en 1965

La primera mención compatible con la enfermedad fue hecha por un monje en Venecia en 1514 y, más de 380 años después, en 1897, los investigadores Loeffler y Frosch comprobaron que era causada por un agente viral. El hallazgo constituyó la primera descripción de una enfermedad causada por virus en animales y fundó el origen de la virología como disciplina científica.
De igual modo, marcó el nacimiento de institutos de investigación como el INTA que, desde sus inicios en 1956, dedicó esfuerzos para estudiar métodos que permitan detectar el agente, conocer las características del virus, establecer su epidemiología a campo y promover la búsqueda de vacunas que protejan a los animales.

comments

COMPARTIR:
Valoración: