HomeEdición ImpresaLa argentinidad al palo

La argentinidad al palo

 

No les vamos a mentir. Sigue llamándonos la atención escuchar por ahí la supuesta falta de competitividad de las empresas argentinas comparadas con las que se radican en otros países del mundo.
¿Somo pocos competitivos? ¿Se le puede exigir mayor eficiencia a sectores productivos que han logrado seguir adelante este año tras una brutal devaluación que modificó todas las estructuras de costos habidas y por haber en un contexto con caída de la demanda en buena parte de la economía?
“La rentabilidad de las empresas tiene que cerrar con la gente adentro”, podríamos parafrasear para graficar el tremendo esfuerzo que las compañías dedicadas a la sanidad animal han realizado para afrontar el parate en la actividad sin tocar (a nivel general) los puestos de trabajo que generan.
Y no es poco. Sobre todo, en un marco donde las producciones pecuarias se encuentran ya no en búsqueda de una mayor eficiencia que les permita consolidar saldos exportables, sino más bien subsistir en el nuevo contexto.
Frente a esto y teniendo que reestructurar no solo sus deudas, sino también sus estrategias comerciales (acortando plazos de cobranzas y haciendo foco en rotar el stock disponible en veterinarias y distribuidoras), los laboratorios buscan seguir adelante.
Más o menos profesionales; con mayor o menor grado de complejidad, las medidas con las que los empresarios locales adaptan sus formas de trabajo persiguen un solo objetivo: sanear la situación financiera y esperar un 2019 “más tranquilo” para dedicarse 100% a cumplir con sus metas… Tan sencillo y tan difícil a la vez. ¿No?
Entre tanto, MOTIVAR se prepara para un nuevo aniversario. Así es, estamos próximos a cumplir ya 16 años en un mercado que desde el primer día nos recibió con los brazos abiertos. Un mercado donde el foco está en las personas; en el vínuclo diario que une a sus distintos eslabones. Con peleas, desacuerdos, guerras de precios y de plazos, estrategias agresivas y mucha inventiva, los referentes del sector veterinarios argentino han acompañado nuestro camino.
En esta edición podrán sin dudas apreciar nuestro crecimiento. Desde aquellos primeros 800 ejemplares de 2002 a los más de 5.500 lectores que recibirán la presente publicación hemos vivido de todo.
Alegrías, tristezas, emociones y decepciones. Pero siempre con una misma mirada: la que impulsa el mayor uso de las tecnologías y los conocimientos disponibles a manos de los veterinarios.
En esta edición podrán leer una serie de artículos donde graficamos cómo ha sido nuestro recorrido, vinculado al tremendo desarrollo de la actividad en nuestro país. Es difícil decirlo en un contexto como el actual, pero no tenemos dudas de ello: el desarrollo del sector de la sanidad y productividad animal en nuestro país ha sido exponencial en estos 16 años. Quizás en el día a día nos cueste verlo y es por ello que los invitamos a repasarlo en las próximas páginas.
Nos sentimos orgullosos del trabajo realizado. Estamos felices por haber aportado nuestro granito de arena para que el sector pudiera trasladar sus mensajes a los usuarios finales de las tecnologías.
Falta. Nos queda mucho por crecer. Y eso haremos, sobre la base de la experiencia, las crisis y esa genética argentina (para nosotros privilegiada) que nos permite seguir siempre con una mirada optimista respecto del futuro.

comments

COMPARTIR:
Valoración: