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EL SECTOR AGROGANADERO RUSO

¿Qué peso tiene hoy el sector agropecuario en Rusia?

El Mundial de Fútbol es la excusa perfecta para conocer una serie de estimaciones sobre la producción de proteínas animales y vegetales de una de las potencias globales. ¿Qué pasa con el mercado veterinario?

 

 

A partir de la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en 1991, la Federación Rusa experimentó un sinnúmero de transformaciones políticas, sociales, culturales y económicas. Hablamos del verdadero país más grande del mundo, con una superficie de 17.1 millones de kilómetros cuadrados, superando la extensión inclusive de planetas enteros, como el caso de Plutón.
Estos y otros datos de una de las mayores economías globales (sustentada en sus acaudalados recursos naturales) serán más visibilizados mediáticamente entre el 14 de junio y 15 de julio de este 2018, cuando se lleve adelante allí el Mundial de Fútbol de la FIFA. Este será el primer gran evento deportivo para el gobierno del recientemente reelecto Vladimir Putin tras los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014 y contará con al menos 1,5 millones de extranjeros (cerca de 15.000 argentinos) recorriendo las ciudades de Ekaterimburgo, Kaliningrado, Kazán, Moscú, Nizhni Nóvgorod, Rostov del Don, San Petersburgo, Samara, Saransk, Sochi y Volgogrado, sedes de los partidos.
Más allá de esto y del lógico entusiasmo de todo nuestro equipo para que finalmente esta generación de jugadores argentinos nos “traiga” la Copa, sirve la oportunidad para conocer un poco más no solo de este “país -continente”, sino también de su producción agrícola ganadera y los mercados ligados a la Salud Animal. Para ello, MOTIVAR ha conjugado una serie de entrevistas con diverso material bibliográfico, a fin de generar un informe con tendencias y estimaciones que esperamos agreguen valor a sus actividades.
La población de Rusia es cercana a los 145 millones de personas, las cuales conviven con una tasa de desempleo que se mantiene alrededor del 5 – 7%, guarismo similar al de la tasa de inflación anual, dos indicadores que siempre resultan interesantes desde la óptica argentina. Vale decir también que el producto bruto interno ronda los US$ 1,5 billones, generados mayormente por las áreas de Servicios (+/- 50%) e Industria (+/- 40%). ¿Y el sector agropecuario? Genera el 4.5% de ese PBI (a principios de los ´90 rozaba el 20%).

¿Cómo es la agricultura?
La mencionada caída de este rubro dentro de la economía nacional rusa se evidenció fuertemente entre 1990 y 1992 cuando, por ejemplo, la producción de cereales se redujo un 24%, configurando un nuevo mapa productivo, el cual también afectó los stocks de aves de corral, las cabezas de ganado vacuno y el número de porcinos, ovinos y caprinos. Valga aquí un comentario respecto de las características de las tierras verdaderamente productivas en Rusia, las cuales se extienden por el “triángulo de la fertilidad” (Ver Mapa), que se extiende por la frontera occidental, abarcando desde el Báltico hasta el mar Negro, para cerrarse al sur de los Urales, donde alcanza una anchura de 400 km, desde donde continúa a través de las márgenes suroccidentales de Siberia.
El anfitrión de la Copa del Mundo es un gran productor de cebada, avena y centeno, constituyéndose también en el mayor exportador mundial de trigo, mostrando en 2017 una producción récord de 135 millones de toneladas de cereales. En cuanto a las proteínas animales, Rusia tiene -según los analistas- un amplio potencial de expansión en producción de carnes respecto al mercado europeo y, por ello, cada vez más grandes empresas lo eligen como país para expandir sus negocios.
La matriz de consumo de carnes se reparte en guarismos similares en lo que es la carne aviar, seguida por la de cerdo y luego la de carne vacuna.

Algunos datos del mercado veterinario
A fin de conocer más sobre este segmento específico y gracias a la colaboración del Laboratorio Zoovet, MOTIVAR dialogó con Anna Ionnova, Chief import manager de TD Rostagrovet (rostagrovet.ru), distribuidora rusa que comercializa internamente productos de la mencionada empresa santafesina.
“Hablamos de un mercado importante, con muchísima competencia y una gran variedad de productos”, nos explicó Ionnova. Y agregó: “Existen obviamente laboratorios veterinarios locales, orientados en algunos casos a producir vacunas que muchas veces termina adquiriendo el Estado para llevar adelante campañas”. Más allá de esto, la ejecutiva dejó en claro que las multinacionales ostentan cerca de un 80% del mercado total, siendo los distribuidores jugadores muy fuertes en la cadena, con fuerzas de ventas propias que visitan a los clientes. “Los distribuidores tienen mucho peso en el canal, aunque no en materia de precio, el cual se establece mayormente en relación con el valor del crudo”, aseguró. Más allá de esto, Anna Ionova dejó en claro que el principal mercado de productos veterinarios en Rusia es el avícola, seguido por el porcino, luego el bovino y en cuarto lugar un incipiente segmento de animales de compañía. “Es cada vez más difícil registrar productos en nuestro país”, concluyó.

Problemáticas y desafíos sanitarios
El Servicio Federal de Vigilancia Veterinaria y Fitosanitaria (Rosselkhoznadzor) es el órgano federal de poder ejecutivo que desempeña funciones de control y supervisión en el campo de la ciencia veterinaria en Rusia.
Con foco en temas de actualidad en el campo de la Sanidad Animal, el jefe adjunto de este ente asistió recientemente a la 86° Sesión General de la OIE en Francia, donde discutió la recuperación del estatus país libre de fiebre aftosa sin vacunación, así como el reconocimiento de Rusia como libre de encefalopatía espongiforme bovina (EEB), para el cual se ha montado un programa nacional de vigilancia.
En este ámbito, el Servicio Veterinario ruso debate también otros temas como su sistema de identificación animal, la eliminación biológica de desechos y la garantía de la calidad y seguridad de la alimentación del ganado. No menos importantes son los aspectos vinculados con el control de enfermedades transfronterizas, como pueden ser la peste porcina africana, la gripe aviar y la enfermedad gripal de la piel.
Rosselkhoznadzor trabaja en un Plan de vigilancia de residuos con respecto a las drogas y otros xenobióticos en los productos pecuarios de la Federación de Rusia, avanzando en armonizar la legislación y los métodos para la vigilancia de la seguridad alimentaria con la Unión Europea.
Asimismo, se avanza en desarrollar el Programa Nacional de Control de Resistencia Antimicrobiana.
Más allá de esto, el organismo mantiene reuniones con países como Irán, interesados en el suministro de vacunas rusas, producidas en laboratorios locales certificados bajo normas GMP. El ente trabaja en otras cuestiones como la falsificación de productos veterinarios, el registro y la concesión de licencias de actividades farmacéuticas, incluidas cuestiones relacionadas con el registro de preparados de diagnóstico y la expedición de licencias para actividades farmacéuticas en el ámbito del comercio minorista y mayorista.
Finalmente, vale recordar la suspensión realizada desde el Rosselkhoznadzor a la importación de carne porcina y bovina de Brasil tras detectar Ractopamina y otras “hormonas de crecimiento” en los envíos.

La avicultura, a tope
Con una de las principales industrias de Europa, la actualidad de esta actividad muestra cómo el crecimiento de la producción de pollo en Rusia supera el aumento en la demanda: los precios disminuyeron en un 5,6% respecto de 2017.
Más allá de esto, las proyecciones internacionales indican que la producción rusa de carne de aves superará las 3.7 millones de toneladas (0.8% de crecimiento); al tiempo que las importaciones se reducirán en un 7%, todo lo contrario con lo que se espera serán exportaciones que superan en un 10% las del año pasado, con un consumo interno estable en las 3.8 millones de toneladas. “Todo indica que la industria avícola ha alcanzado la capacidad de producción necesaria para satisfacer la demanda interna”, sostienen diversos medios especializados.
Mientras tanto, el gobierno continúa su apoyo a los mayores productores, con el objetivo de “lograr su independencia de la importación de alimentos y genética”.
Vale decir que una de las principales limitantes para que este sector siga creciendo es la presencia de Influenza Aviar Altamente Patógena (HPAI).
Autoabastecimiento en porcinos
Según últimas informaciones, el stock de cerdos aumentó un 7,8% a lo largo del último año en Rusia, ascendiendo a los casi 21 millones de cabezas, con un precio promedio de venta cercano a los US$ 2,2.
Se trata de un sector que se encuentra cerca de poder autoabastecer el consumo interno, puesto que la producción actual alcanzaría para el 90% de la demanda. Además, la estructura productiva se fue modificando en los últimos años, concentrándose hoy casi el 90% de la producción en empresas, dejando ya poco espacio a las pequeñas explotaciones que hasta hace no mucho representaban el 35% del total. Esta tendencia parecería acrecentarse de cara a un 2020 en el cual el propio gobierno espera que la producción de carne de cerdo alcance los 4,95 millones de toneladas y el rodeo ascienda a los 24,46 millones de animales.
Revertir la tendencia en ganadería
Con 18 millones de cabezas bovinas distribuidas sobre su territorio, Rusia ha mostrado en los últimos meses algunos datos alentadores en cuanto a su producción bovina de carne. Más allá de esto, es claro que la realidad muestra una constante baja en el consumo de carnes entre sus habitantes.
Consecuencia de ello ha sido que tanto la producción, como las importaciones han caído desde 2015. En este último caso, Rusia incorporará cerca de un 8% menos toneladas que el año pasado. Misma situación se espera que ocurra con su stock, del cual se proyecta una caída cercana a los 260 mil animales (-1,38 %). Como si esto fuera poco y mientras la producción de terneros se incrementaría en 4.914 millones de cabezas a nivel global, Rusia perderá 80 mil terneros (-1,23%).
Más allá de esto, la producción local cubre el 70% de la demanda interna, contando entre sus principales proveedores para cubrir el total a países como Bielorrusia, Paraguay, Argentina y Uruguay, entre otros.

Crece el sector acuícola
Desde hace un tiempo, existen cuatro tipos de actividades acuícolas en la Federación Rusa: pastoreo, estanques, industrial y recreativo. Allí disponen de 295 especies de peces de agua dulce y se cultivan artificialmente 63 especies de peces, crustáceos y moluscos. Actualmente, se cultivan 27 cepas de peces, cruzas y variedades domesticadas de carpa, salmón, esturión, coregono blanco y peces cíclidos. Según se describe en distintos artículos periodísticos, los mercados de las regiones de Moscú y San Petersburgo son los más importantes, comercializándose allí más del 25% de la producción local.

Russian Pet Lovers
En un ranking liderado por Argentina, Rusia se ubica como el cuarto país del mundo con el porcentaje de dueños de mascotas: en el 73% de los hogares habría hoy un animal de compañía.
Así las cosas y del mismo modo como los perros son los más populares en América Latina, por ejemplo, en Rusia hay una clara preferencia por los gatos. En este contexto, la industria de alimentos balanceados ocupa alrededor del 10.9% del negocio total europeo y el 2% del mercado global en este sentido.
“La comida para mascotas comprende alrededor del 70%-75% de los productos generales para el cuidado de mascotas en Rusia”, se sostiene en diversas publicaciones internacionales en las cuales se habla de un mercado de alimentos para mascotas cercano a los US$ 920.21 millones en 2016, esperándose que alcance los US$ 1.181 millones para 2022.
Según los expertos, otro resultado de la mayor atención a la nutrición en las mascotas es la tendencia creciente del gasto veterinario, con foco en productos nutracéuticos y los suplementos dietéticos. Además, se han expandido los productos específicos para la salud de los animales.
Un dato interesante tiene que ver con el segmento de alimentos balanceados para gatos, el cual viene mostrando crecimientos sustanciales en materia de consumos, superando las 335 mil toneladas.
Como tendencia, se puede destacar el crecimiento de los productos húmedos dentro de una categoría cuyo punto de venta principal es el mostrador de los pet shops. Por último y no menor, según estimaciones actuales, Rusia cuenta con casi 18 millones de gatos y cera de 13 millones de perros.

Oportunidades para la Argentina
Más allá de lo que como hinchas podamos esperar en cuanto al desempeño de nuestra Selección en el próximo Mundial de Rusia, existen también otras posibilidades que vinculan actualmente a estos países. Tal es así que nuestras exportaciones alcanzaron los US$ 530 millones durante el 2017, un 8% más que en 2016. Estos envíos estuvieron liderados por las categorías de frutas y cítricos, seguidas a una distancia considerable por carnes, lácteos, pescados y productos farmacéuticos (también veterinarios). “Más del 97% de las exportaciones son productos alimenticios (44% de productos primarios y 53% de manufactura de origen agrícola)”, aseguran los últimos informes sectoriales. Vale decir que, si bien 2017 fue un mejor año que 2016, seguimos como país lejos de lo que fueron las balanzas comerciales favorables de 2014 y 2008.
Por su parte, distintos fueron los bienes que Rusia envió a la Argentina, principalmente relacionados con el gasoil (cerca de US$ 100 millones), seguidos por productos de la industria química (fosfatos y nitratos).
Más allá de estos números, la visita realizada por el Presidente argentino, Mauricio Macri, al Kremlin para encontrarse con Vladimir Putín sirvió también para fortalecer la cooperación en materia de seguridad y defensa, y el fomento de inversiones rusas en energía nuclear y astilleros en nuestro país.
“Nuestro presidente puede venir a Rusia tres veces este año. En esta oportunidad, luego cuando Macri asista a la Copa Mundial y para una posible final. Posteriormente en noviembre, el presidente ruso viajará a la cumbre del G20 en Buenos Aires, lo que marcaría un cuarto encuentro”, sostuvo oportunamente el embajador argentino en Moscú, Ricardo Lagorio.
Es clave tener presencia también que hasta que ocurriera el “boom” chino de los últimos dos o tres años, la Federación Rusa era el principal destino en volumen para la carne vacuna argentina.
Los analistas prevén que con la recomposición de la economía rusa las exportaciones hacia ese destino vuelvan a aumentar en los próximos años.
“Rusia ha sido tradicionalmente un comprador de carne vacuna argentina. En los últimos años, hemos sufrido una reducción en las exportaciones, pero este sigue siendo un mercado interesante para nuestro país”, dijo en declaraciones a EFE Sergio Rey, jefe de Promoción Externa del IPCVA.
Como si estas oportunidades fueran pocas, se suman otras en el ámbito de una industria porcina nacional que en junio de 2017 logró exportar por primera vez en su historia a Rusia 27 toneladas de medias res, desde el puerto de Mar del Plata. La empresa encargada del envío fue Industrias Toledo, de Coronel Vidal, provincia de Buenos Aires.
Finalmente, y si bien no en el volumen que desearía (y necesitaría), la industria avícola argentina mantiene vivos una serie de negocios con la Federación de Rusia, con más de 15 mil toneladas de carne fresca enviadas.
A su vez, este país es el principal destinatario de las exportaciones de huevos y derivados de nuestro país, lo cual mantiene la puerta abierta a las expectativas de las empresas argentinas en cuanto a la posibilidad de que el consumo de productos avícolas rusos vuelva a crecer, permitiendo nuevas exportaciones.
Queda claro que las condiciones están dadas. Con contratiempos, problemas, peleas y disgustos, hace tiempo que nos estamos preparando para desafíos como este. Ojalá esta vez sea la vencida…

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