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CUARTO EPISODIO DE “LA VACA ALREDEDOR DE LA UBRE”

“No hay soluciones mágicas para controlar las enfermedades podales en los tambos”

Dialogamos con los integrantes de la Comisión Técnica que, dentro de APROCAL, se ocupa de trabajar en la prevención de este tipo de afecciones. ¿Cuál es el plan de 7 pasos que están proponiendo?

A trabajar. Los referentes de APROCAL apuntan a amplificar la extensión de conocimientos.

Si bien la mastitis es la enfermedad que mayores pérdidas genera en la producción de leche, como profesionales no debemos enfocarnos únicamente en su tratamiento, sino también incorporar otros conceptos que impactan en la actividad, como el bienestar animal, su inmunidad, los aspectos reproductivos, nuestras condiciones laborales y el medio ambiente”. Así inició su diálogo con MOTIVAR la médica veterinaria Marisa Martínez, presidenta de APROCAL, entidad que en mayo concretó el cuarto episodio de su Simposio “La Vaca Alrededor de la Ubre” en Mariápolis Lía, O’Higgins, Buenos Aires.
“Tenemos que estar al tanto de estos temas para poder brindar un asesoramiento adecuado a los productores. Son muchos los factores que impactan en la productividad de los establecimientos”, nos explicó Martínez para luego destacar la activa participación de los más de 80 profesionales vinculados al sector que asistieron al encuentro.
La oportunidad sirvió también para que el médico veterinario Mario Sirvén presentara un nuevo curso teórico – práctico On Line, de dos meses de duración, que desde la Asociación Pro Calidad de Leche se estará brindando a partir de este mes de junio desde el sitio Web de la entidad: www.aprocal.com.ar.
“El objetivo es certificar a los profesionales para que puedan realizar una evaluación en todo lo que respecta al manejo del Bienestar Animal en cada establecimiento. Avanzar en este campo no solo es importante para eficientizar las producciones, sino también para cumplir con las exigencias que seguramente comenzarán a regir en el mercado internacional, agregó nuestra entrevistada.
Y concluyó: “Sería ideal que todos los veterinarios que trabajan en tambos puedan capacitarse, adquirir estos conocimientos y completar así el paquete de asesoramiento que tienen para ofrecer a los clientes”.

Control de enfermedades podales
El evento realizado en O´Higgins incorporó la realización simultanea de dos talleres, coordinados por las Comisiones Técnicas de Factor Humano, con Marcela Evans (Ver nota adjunta) y de Afecciones Podales, a cargo de Enrique Pofcher, Mariano Alonso, Nicolás González y Joaquín Chiozza.
En este último caso, vale recordar que ya desde el año 2014 APROCAL conformó una comisión específica con dos objetivos centrales: destacar que las enfermedades podales son un ítem importante en la salud de las vacas lecheras y sentar las bases de un plan integral de control para hacer frente a esta problemática de origen multifactorial (Ver recuadro). Tal es así que entre 2015 y 2017 se desarrollaron actividades teóricas y prácticas para llevar a productores, veterinarios y estudiantes los 7 puntos del plan consensuado. “En primer lugar, debemos comprender que las afecciones podales son multifactoriales, no tienen que ver únicamente con el barro, sino que también la nutrición de las vacas, el manejo y las instalaciones del tambo pueden afectar la salud podal”, le explicó a MOTIVAR el médico veterinario Enrique Pofcher, quien lidera la comisión de APROCAL desde inicios de este 2018.
Y continuó: “Este tipo de enfermedades son prevenibles y controlables, pero no se pueden erradicar; siempre tendremos un porcentaje de vacas rengas sobre el rodeo. No hay soluciones mágicas, debemos saber que el problema existe y hay que controlarlo”. En este campo, se destacó también que las afecciones podales son una causa importante de pérdida económica en los tambos, ya que se afecta además de la producción, la reproducción de las vacas. “Un evento de vaca renga nos cuesta entre 500 y 1.000 litros de leche”, completaron.
“El objetivo es hacer extensión en los veterinarios y productores de las distintas cuencas lecheras y poner a su disposición un enfoque sistémico e integral, resumido en 7 puntos clave para prevenir patologías podales”, nos comentó también el médico veterinario Mariano Alonzo. Y completó: “La vaca renga es un problema con el cual no nos podemos acostumbrar a convivir”.
Asimismo y en diálogo con MOTIVAR, los representantes de APROCAL insistieron en que las pérdidas que produce esta problemática tienen que ver no solo con una merma en la productividad de animales que no logran expresar el 100% de su valor genético, sino también con la posibilidad concreta de que se produzcan más de un episodio por animal y lactancia.
“Uno de los mayores problemas con los que nos encontramos tiene que ver con que en muchos casos dicen no tener vacas rengas. Es clave diagnosticar a los animales antes que queden en tres patas. Hay una subestimación del problema. Ven un 30% de lo que se podrían diagnosticar”, aportó el médico veterinario Joaquín Chiozza.
“No importa la intensificación del sistema, el número de ordeñes o la genética de los animales, siempre vamos a tener esta problemática en los tambos. Es por eso que queremos posicionar un plan preventivo que excede al tratamiento de las afecciones propiamente dichas”, explicó el médico veterinario Nicolás González. Y concluyó: “No alcanza para arreglar los problemas en un potro. Hay temas que cuando uno se va del campo tienen que seguir adelante”.
Vale decir que además de los profesionales entrevistados, la comisión de Afecciones Podales de APROCAL cuenta con la activa participación de los Dres. Bruno Rutter y Sergio Minini y el Ing. Agr. José de Nicolás.

Siete pasos para abordar la problemática

Describimos el plan de 7 pasos propuesto por la comisión de Afecciones Podales de APROCAL para prevenir y controlar el impacto de esta problemática en los tambos, por medio de una visión integral que excede al tratamiento de un caso.
1. Bienestar animal: muchas de las causas de tener vacas rengas es que las vacas no cuentan con el confort mínimo y necesario.
2. Detección temprana: los productores y tamberos detectan solo el 25% de las vacas rengas. Se debe implementar en la rutina del campo realizar un Score de Locomoción mensual para detectar vacas rengas.
3. Recorte funcional: es clave desvasar periódicamente las vacas, al secado es un buen momento, aunque no estén rengas.
4. Uso correcto del pediluvio: de manera rutinaria, preventiva y terapéutica. No hay que usarlo cuando tengo el problema ya instalado solamente. Hay que usarlo de manera preventiva y semanalmente.
5. Amputación y refugo de casos crónicos: las vacas con dermatitis digital crónica deberían ser refugadas porque son reservorios de la enfermedad. Las vacas según el momento de su lactancia pueden intentarse salvarla amputando el dedo en vez de refugarla.
6. Control de la recría: no solo las vacas del tambo tienen problemas podales. Hay que estar atentos a las categorías menores, si llegan con alguna patología podal a su primera lactancia el pronóstico será malo.
7. Toma de registros: hay que registrar la información necesaria para tomar decisiones. Qué lesión se encuentra mayormente, en qué momento, si una vaca no se cura o tiene varios episodios de renguera en el año.

Mirando al medio ambiente
La primera presentación estuvo a cargo de la Ing. P.A. Verónica Charlón del INTA Rafaela e integrante de la Comisión Técnica de Efluentes de APROCAL, quien hizo hincapié en “Efluentes de tambo e impacto en el ambiente, riesgo, beneficios y marco legal”. Entre otros aspectos se destacó el concepto de “purines” relacionado a la posibilidad de utilización de los desechos orgánicos generados en los tambos. Otro punto por destacar fue que actualmente existe legislación, en diferente grado de avance, pero que permite establecer parámetros de referencia tanto a nivel de la estimación de la generación de efluentes, a nivel de la utilización de estos, y también en relación al mejoramiento de los efluentes para optimizar su utilización.

La inmunidad, como aspecto clave
El bloque de Bienestar Animal comenzó de la mano de María Marta Vena, M.V, que abordó la relación entre el Bienestar Animal y la Inmunidad; la necesidad de trabajar sobre la sanidad y la nutrición adecuadas que permitan que el animal pueda demostrar su comportamiento natural libre de estrés, dolor y miedo. En este sentido, se reforzó el concepto de inmunidad como aspecto fundamental para prevenir las “enfermedades de la producción” y qué en definitiva los animales viven en un permanente equilibrio entre la enfermedad y la respuesta inmune del organismo; y este equilibrio se ve claramente alterado ante cualquier situación de estrés.

Relevamiento en Bienestar Animal
A continuación, el M.V Roberto Vaca, presentó los resultados de un trabajo de relevamiento de Bienestar Animal en tambos de la cuenca Abasto Sur, utilizando el protocolo de evaluación de APROCAL.
Uno de los puntos más destacables del relevamiento, fue que la totalidad de los tambos con altos niveles de producción realizaban un correcto arreo de las vacas.
Por otro lado, se mostró que existe una clara relación entre el nivel de suciedad de las ubres y el tiempo de permanencia en tambo, en detrimento del tiempo de alimentación y rumia; con la consecuente, menor producción de las vacas.
Estos conceptos resaltan la importancia del Bienestar Animal como un factor fundamental en la productividad de los animales.
Las deficiencias más frecuentes están asociadas a variables relacionadas con el manejo de los animales y las rutinas de trabajo, lo cual indica una fuerte necesidad de capacitación del personal que las ejecuta cotidianamente.

El nuevo rol del veterinario
La segunda jornada se enfocó en las nuevas tecnologías disponibles para la producción lechera, más específicamente el ordeño voluntario. A cargo del M.V. Martín Pol, el eje del bloque fue el rol del veterinario frente a esta nueva realidad: cuáles son las ventajas y desventajas del sistema, qué medidas tomar para minimizar los riegos de la transición al nuevo sistema de producción. Pol destacó que la diferencia está en el manejo, monitoreando permanentemente el rodeo, buscando la detección temprana tanto de enfermedades como mastitis, rengueras o trastornos metabólicos y digestivos, que permitan tratar en forma individual de cada animal trabajando con protocolos eficientes.
Se hizo hincapié en la importancia de “preparar “a las vacas y al personal de la empresa para la llegada e implementación de las nuevas tecnologías, para evitar inconvenientes que puedan determinar un mal aprovechamiento o un uso ineficiente de la inversión realizada. En este contexto, los veterinarios de INTA Rafaela Alejandro Abdala y Alejandro Smulovitz, dieron su testimonio sobre el uso del Robot, mostraron las instalaciones y los índices que arroja el sistema para identificar y caracterizar los rodeos y cada animal particular.
Finalmente, Marisa Martínez realizó una evaluación final del Simposio de APROCAL, destacando la participación de sus socios protectores y dejando en claro que todos los esfuerzos que realizan las distintas comisiones de la Asociación (Afecciones podales, factor humano, bienestar animal, crianza de terneras, manejo de efluentes e impacto ambiental, mastitis, reproducción y tecnología de ordeñe) apuntan a que los profesionales puedan avanzar en recomendaciones preventivas para mejorar los rendimientos productivos.

EL FACTOR HUMANO EN LOS TAMBOS

“Tenemos mucho por hacer, pero se ven los resultados”

Evans. ¿Cómo trabajar en equipo?

Marcela Evans es psicóloga y coordina la comisión de Factor Humano en APROCAL. “Promovemos las buenas prácticas en la gestión de personas y equipos de trabajo, tratando de generar mejores condiciones laborales para los operarios. Hay mucha gente trabajando en condiciones que no permiten ni proyectarse, ni hacer un buen trabajo. Buenas prácticas para motivar, atraer a los actuales y a los futuros trabajadores del sector”, sostuvo la también titular de la Consultora Tambo en Equipo.
“Nos vamos encontrando que cuando uno se ocupa de la gente, otros tratos, otras posibilidades y beneficios impacta rápido. Llevamos más de cinco años trabajando en tambos y una vez que se empieza a trabajar: no es fácil, genera incomodidades porque hay que hablar de lo que no está bien, de lo que no nos gusta, lo que queremos cambiar, pero, en definitiva, todo eso, como proceso empieza a generar movimientos y mejoras… mayor productividad”, agregó.
“Por un lado, las cuestiones que tienen que ver con las necesidades básicas: viviendo, vida laboral y personal, en qué condiciones de contrataciones trabajamos; condiciones de trabajo a nivel productivo. Y formación de equipo, tiene que estar todo esto resuelto previamente. Hay mucho por hacer, pero se ven los resultados”, comentó Evans.
Y agregó: “El veterinario, de todas las actividades profesionales que se vinculan con los operarios, es quien comparte el día a día jornadas laborales de horas, en que hay que trabajar y poner la oreja a muchas problemáticas que no puede resolver y que la gente les transmite”.

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