HomeEdición Impresa“Para ser más competitivos hay que trabajar tranqueras adentro”
PREOCUPA LA PERSISTENCIA DE ENFERMEDADES EN LOS RODEOS

“Para ser más competitivos hay que trabajar tranqueras adentro”

Entrevistamos a Ramón Noseda y a Alfredo Martínez, referentes del Grupo Laboratorios Azul, quienes destacaron el rol preponderante del diagnóstico temprano a campo en la prevención de problemas sanitarios.

Desde siempre nuestro objetivo fue ayudar a mejorar la eficiencia sanitaria de los rodeos”. Así iniciaban su diálogo con MOTVAR los Dres. Alfredo Martínez y Ramón Noseda, socios fundadores del Grupo Laboratorios Azul, radicado desde 1975 en la región centro de la provincia de Buenos Aires.
Con más de 400 clientes activos, uno de los primeros laboratorios privados dedicado al diagnóstico veterinario avanza en sus objetivos, logrando consolidar también sus unidades de Diagnóstico humano; Producción de reactivos; Evaluación de productos biológicos (servicio para el cual está habilitado por el Senasa) y Producción de animales de laboratorio.
“Nos entusiasma ver la evolución en nuestros cuadros internos. Hemos incorporado profesionales jóvenes, con aspiraciones y formaciones interesantes, que van a hacer que la empresa siga su rumbo”, nos explicó Noseda. Y resaltó: “Percibimos y fomentamos el recambio generacional interno”.
En ese contexto, el laboratorio ofrece diversas áreas de diagnóstico veterinario para bovinos de carne y leche, porcinos, perros, gatos y equinos: serología; síndromes bovinos (vaca vacía, del aborto y diarreico del ternero, entre otros); virología, microbiología; evaluación de semen; parasitología (HPG, entre otros) y controles químicos.
Si bien los interesados en conocer más detalles sobre las propuestas pueden visitar laboratorioazul.com.ar, vale recordar que la empresa habilitó en 2006 su laboratorio de biología molecular, ofreciendo diagnósticos por PCR para Bacillus Anthrasis, leptospira, Neospora, campylobacter y también trichomoniasis foetus. “En este último caso, hemos incorporado la PCR como alta rutina: sobre las pruebas positivas en cultivo, se determina si se trata de foetus o no. En caso de serlo, esto le sirve al productor para volver a enviar esos animales al rodeo sin ningún problema”, describió Martínez.
A su turno, Gustavo Combessies –responsable técnico de la empresa- se sumó a la conversación, dejando en claro el rol estratégico que cumplen en la actualidad.
“La responsabilidad del laboratorio es utilizar medios, métodos y reactivos confiables, los cuales sumados a los antecedentes clínicos aportados por el veterinario, permitan arribar al diagnóstico definitivo de las enfermedades en el campo”, explicó el profesional.
Y avanzó: “Es clave el control permanente de enfermedades. Siempre existen situaciones particulares que afectan a los rodeos, como en estos últimos años han sido las inundaciones, por ejemplo”.
Vale decir también que Laboratorio Azul fue reconocido en 2003 por la OMS y desde 2004 genera el informe anual “Situación del Carbunclo Rural en Argentina”.

La actualidad
“En todas las etapas de la producción ganadera, desde el entore y hasta el destete, se producen pérdidas que muchas veces llegan al 15%. Sin dudas que debemos resolver esto, para lo cual el primer paso es conocer en qué situación nos encontramos”, explicó el Dr. Martínez, destacando la importancia de avanzar en medidas estratégicas en los campos, de la mano de los veterinarios.
Y agregó: “En los últimos años se ha mantenido estable la presencia de brucelosis, trichomoniasis y campylobacter en la zona núcleo para la cría en Buenos Aires. Esto nos preocupa porque, justamente, son las principales enfermedades que afectan a la productividad de esos establecimientos. Quienes pretendan ser más competitivos deberán fundamentalmente trabajar puertas adentro”.
Frente a esto, Combessies fue contundente: “Debemos ser constantes en el diagnóstico para lograr una prevención efectiva”. Mientras que Noseda aportó: “Es en los campos libres en los cuales más énfasis se debería realizar, controlando y diagnosticando de manera temprana a los animales que ingresan al rodeo”.
Y subrayó: “Defender la no presencia de enfermedades es lo que más nos cuesta”.
Corresponde aquí mencionar que las herramientas para llevar adelante estas tareas están disponibles. Tal es así que Laboratorio Azul mantiene desde 1991 un programa de transferencia de tecnología y asistencia técnica, por medio del cual generó una red de laboratorios que emplean sus mismos reactivos y técnicas en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe.
“Esto nos permite también expandir el uso de los antígenos y reactivos específicos que producimos desde 1982, los cuales son comercializados en el país y el exterior bajo las marcas Trico Azul y Campy Azul”, aportó Ramón Noseda, quien también destacó el compromiso de la empresa con la gestión de la calidad en todos sus procesos, hoy certificada bajo ISO 9001 2008 y ya trabajando sobre una actualización para el corto plazo.

¿Y a futuro?
Frente a la situación anteriormente descripta, desde el laboratorio son optimistas en cuando a los planes municipales y provinciales que instan a los productores a sumar programas de control de enfermedades en los campos.
“Si esta tendencia avanza, puede ser que muchos problemas se puedan evitar”, opinó Martínez. Y enfatizó: “Hay un grupo de productores que tiene una actitud de control de enfermedades y ve los beneficios. Para otros, se trata de un hecho fortuito; situación que generalmente deriva en un incremento de los riesgos y una intervención tardía que no logra los resultados esperados”.
Atento a la entrevista que MOTIVAR realizó en la ciudad de Azul, Gustavo Combessies también dio su visión respecto del tema: “Trabajamos sobre enfermedades complejas, como pueden ser DVB, Neospora, Campy y otras. Una vez que tenemos el diagnóstico, llega la etapa de avanzar en medidas reales de control y seguimiento. Ahí es donde tenemos inconvenientes para avanzar”.
Ya culminando nuestro encuentro y luego de destacar el trabajo que la empresa se encuentra realizando en materia de difusión de contenidos y materiales a través de sus distintas redes sociales, Ramón Noseda se sumó al debate: “Para avanzar es clave que se tomen datos a campo y se evalúe la información procesada. Es aquí donde debe hacer más hincapié el veterinario. Un veterinario que muchas veces, cuando trabaja en programas de IATF, sí lo hace”.
Y concluyó: “Ofrecemos servicios para el productor a través del profesional y por eso es clave que sean éstos quienes nos demanden más tecnología”.

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