La Resolución 193/17 del Ministerio de Defensa también involucra a los equipos por medio de los cuales se producen cápsulas y tabletas.

Con la firma de la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, se promulgó la Resolución 193/17, que regula la inscripción de toda persona física o jurídica que fabrique, enajene, adquiera, importe, exporte o almacene máquinas para elaborar capsulas, tabletas o comprimidos, las cuales deberán -con carácter previo al inicio de cualquiera de estas actividades- inscribirse en el Registro Nacional de Precursores Químicos (renepre.gov.ar).
Asimismo y al solicitar la mencionada inscripción, aquellos alcanzados deberán acompañar una planilla de declaración jurada conjuntamente con el formulario correspondiente, adjuntando también la documentación societaria e impositiva necesaria.
“En caso que el solicitante ya se encuentre inscripto en el Registro de Precursores Químicos, deberá adicionar a la categoría que detente de forma preexistente, la de operador de máquinas, mediante la presentación de la planilla declaración jurada”, sostiene –al mismo tiempo- una Resolución en la cual también se sostiene que tales inscripciones deberán renovarse anualmente.

¿Y en caso de robos o destrucción?
La normativa remarca que, en los casos de robo, hurto y destrucción total de la/s máquina/s declarada/s se deberá informar al Registro, dentro de los cinco días corridos de ocurrido el hecho por medio de la planilla de declaración jurada. Para los casos de robo o hurto deberá presentarse original de la denuncia policial efectuada o copia debidamente certificada y legalizada por Escribano Público, Juez de Paz o autoridad certificante del Registro Nacional de Precursores Químicos. Mientras que en caso de destrucción total deberá presentarse nota dirigida al Registro Nacional, informando el hecho y los motivos que dieron al mismo.

¿Desde cuándo?
La presente medida entrará en vigencia a partir de los 120 días hábiles de su publicación en el Boletín Oficial, el pasado mes de marzo. En base a esta situación, las empresas vinculadas con el rubro veterinario se mantienen atentas a la forma en la cual la normativa será reglamentada.
Una vez más, organismos externos al Senasa promulgan resoluciones que involucran al sector, situación que se viene incrementando con el paso del tiempo.
No ha sido fluida la información, ni pocos los reclamos de aquellos que ven este tipo de medidas como una sumatoria de trámites administrativos y tareas burocráticas en sectores productivos que ya se encuentran dentro de la norma.

 

A fines de mayo se reunieron, en la Ciudad de Buenos Aires, Carlos West Ocampo, Héctor Daer y Susana Stochero, en representación de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), por una parte; y, por la otra, Juan Craveri y Néstor Orozco, en representación de la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA); Ignacio Di Palma y Santiago Ignacio Lovage, en representación de la Cámara de Especialidades Medicinales (CAEMe); Julián Marcos Jait en representación de la Cámara Empresaria de Laboratorios Farmacéuticos (COOPERALA); y Patricio Hayes en representación de la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (CAPROVE), con el objetivo de discutir un nuevo convenio colectivo de trabajo (42/89) que entrará en vigencia (retroactiva) el 1 de mayo de 2017 hasta el 30 de abril de 2018.

En ese sentido, se acordó un aumento salarial del 23% (13% en mayo y 10% en agosto), con la posibilidad que se realicen ajustes en caso que la inflación anual oficial (INDEC) supere el 21%. Vale decir que, en el cuerpo del documento rubricado se reconoce que “la promoción y el mantenimiento del empleo constituyen objetivos centrales de esta negociación paritaria, por lo que se comprometen a realizar sus mejores esfuerzos para la preservación del empleo y las condiciones laborales, garantizando el diálogo y procurando la conciliación con carácter previo a la adopción de decisiones que pudiesen afectarlo”.

Una vez más, el Congreso que organiza Drovet contó con una buena afluencia de profesionales dedicados al sector porcino, los cuales tuvieron la posibilidad de escuchar e intercambiar ideas con distintos expertos, como el Dr. Carlos Perfumo, docente de Patología de la Universidad Nacional de La Plata, quien destacó la importancia que tiene para la sanidad porcina la inspección de viseras en frigoríficos.

“Pueden encontrarse cuadros respiratorios, digestivos y cutáneos, donde los dos primeros tienen fuerte incidencia en la ganancia de peso”, advirtió y agregó: “La injerencia de la sanidad en la producción porcina a cambiado mucho. Hoy, las granjas reciben el asesoramiento y tienen un plan sanitario. La cuenta pendiente es poder evaluar los beneficios que tiene esa inversión”, resumió.

MOTIVAR también conversó con Mariela Monterubbianesi, responsable de enfermedades de los porcinos del Senasa, quien hizo mención al Programa Nacional de Control de la Enfermedad de Aujeszky. “La situación con respecto a la enfermedad es similar a la de años anteriores puesto que el Plan se ha lanzado recientemente: tenemos una prevalencia que oscila entre el 3 y 18% en los principales centros productivos y se eleva al 50% en el norte del país”, detalló.

Durante el Congreso Veterinario de Drovet, MOTIVAR TV dialogó con la responsable de Comunicación Científica de Labyes, Dra. María Belén Villar, quien adelantó los pormenores del primer Simposio de Geriatría en Pequeños Animales que el laboratorio nacional llevará adelante el próximo 2 de agosto en el Hotel Pestana, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

“Durante una jornada completa se compartirán conceptos sobre las patologías más frecuentes que presentan los animales en su etapa geriátrica, con especial foco en temas como nefrología, psiquiatría y etología, cardiología, oncología, clínica médica y diagnóstico”, nos explicó Villar. Y agregó: “Hoy los pacientes gerontes representan cerca del 40% de la población total de perros y gatos en Argentina, situación que se hace visible en una mayor frecuencia de visitas a las veterinarias, de la mano de propietarios cada vez más informados y exigentes”.
Ya se confirmó la participación de disertantes internacionales como Carlos García Alcaraz (México) y Julio Cambraria (Brasil), así como de referentes locales: Mario Bartolomeo; María de la Paz Salinas; Guillermo Lamarca; Javier Mas y Matías Tellado.“Vale destacar que Labyes cuenta en su portfolio con Gerioox, producto que desde hace décadas lidera el segmento de tecnologías orientadas al segmento gerontológico, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las mascotas”, agregó Villar. Y completó: “Las expectativas para este primer Simposio son las mejores; pondremos a disposición de los profesionales herramientas y actualizaciones que les permitirán no solo avanzar en su capacitación sino también mejorar el vínculo con los propietarios de sus pacientes geriátricos”.
Los cupos para formar parte de la iniciativa de Labyes son limitados y es obligatorio inscribirse previamente para participar de la misma.

Entrevistamos a Rodolfo Bellinzoni, director de Operaciones de Biogénesis Bagó, empresa que anunció la puesta en marcha de su planta de producción de vacunas antiaftosa para cerdos y bovinos en China.

A mediados de mayo, Biogénesis Bagó anunció la puesta en marcha total de su planta de vacunas Yangling JINHAI Biotechnology Co, ubicada en Shaanxi, China.
La noticia se dio a conocer en simultáneo a que la empresa recibiera las certificaciones de Buenas Prácticas de Manufactura por parte del Ministerio de Agricultura local y las licencias necesarias para elaborar y comercializar la vacuna antiaftosa destinada tanto a cerdos, como a bovinos.
Así, Biogénesis Bagó se convirtió en el primer laboratorio extranjero en producir y, ahora también comercializar, el producto en un mercado del cual participan otras seis empresas, todas de capitales chinos.
Vale decir que China posee la mitad de la población mundial de cerdos (700 millones) y el doble del stock bovino que tenemos en Argentina (110 millones de cabezas).
“Nos convertimos en el mayor productor de vacuna antiaftosa, con presencia en los dos mercados más importantes para el producto: Sudamérica y Asia”, rezaba el comunicado con que la firma anunciaba que se empezarán a comercializar los primeros lotes, en un sector del cual espera tomar un 20% de participación.
Esto equivale a casi la totalidad de la vacuna que se aplica en Sudamérica.
“En Asia estamos presentes desde 1997 exportando vacuna antiaftosa a Taiwán, Corea del Sur y Vietnam, contando también con registros para comercializarla en todos los países que practican vacunación en nuestro continente”, le comentó el director de Operaciones de Biogénesis Bagó -y pieza fundamental de un proyecto que comenzó a forjarse en el inicio de esta década-, Rodolfo Bellinzoni a MOTIVAR.
Y agregó: “Somos banco de antígenos y vacunas para Norteamérica y tenemos registrada la vacuna para utilización en caso de emergencia en Estados Unidos y Canadá. Sin dudas que todos estos antecedentes fueron clave para la concreción de este nuevo avance en materia internacional”.
Interesante es recordar que Yangling JINHAI Biotechnology Co surge como resultado de un “joint venture” entre Biogénesis Bagó e Hile Biotecnology Co, laboratorio privado chino que elabora vacunas para aves y cerdos.“Como socios en el emprendimiento, aportamos la tecnología y el conocimiento en el marco de un proyecto industrial que cumple con los más altos estándares internacionales de calidad”, sostuvo Bellinzoni.
Y completó: “Si bien el concepto de calidad puede tener varias interpretaciones, nos referimos a la posibilidad de, sistemáticamente, generar el mismo producto, con sus características y beneficios”.
En ese sentido, nuestro entrevistado destacó el trabajo realizado en materia de transferir -paso a paso- todas las etapas del proceso productivo, logrando la solidez necesaria para avanzar.
“La vacuna aftosa es fruto de todo un equipo, que trabaja de manera sistematizada, para generarla. Nuestra propuesta es lograr un producto de clase mundial”, aseguró quien recientemente ha sido incorporado por la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria como Académico de Número.

Las expectativas
Tal como destacan desde Biogénesis Bagó, la planta de JINHAI cuenta con la última tecnología en producción de cultivos celulares, purificación de antígenos y formulación de vacunas. Su puesta en marcha implicó una inversión aproximada de US$ 60 millones y tendrá una capacidad productiva de 400 millones de dosis por año. “Este año seguramente iniciaremos con unas 30 millones de dosis para ya en 2018 producir más de 150 millones de dosis al año”, le explicó Bellinzoni a MOTIVAR. A su turno, sostuvo que la base del desarrollo surge en el diseño mismo de la planta y la calidad de construcción, de instalación y tecnología. “Sin dudas que para que esto se cumpla ha sido clave el rol del servicio de ingeniería de la empresa”, sostuvo quien se desempeña en Biogénesis Bagó desde 1990, para luego insistir sobre la importancia de lograr calidad, como valor agregado. “Para hacerlo se necesita tiempo y convicción. Este es un muy buen ejemplo de cómo, persistentemente, a lo largo del tiempo hemos avanzado en la misma dirección, con la convicción necesaria para alcanzar el resultado”, explicó nuestro entrevistado.
Vale también decir que, como parte del proceso de transferencia tecnológica, la compañía entrenó durante los últimos cuatro años a gran parte del personal que hoy está operando la planta en China.
Más allá de esto, Bellinzoni resaltó también el aporte del polo científico técnico argentino, “el cual después de 2001 -con la vuelta de aftosa al país-, logró que los centros de referencia trabajasen en conjunto, generando por ejemplo que desde 2006 el Senasa sea referente internacional en el tema”.
La planta de vacunas antiaftosa en China ya es una realidad para el laboratorio que recientemente abrió su oficina comercial en Shanghai y está exportando vacunas también a Corea, Taiwán y Vietnam, desde su planta de Garín, en la provincia de Buenos Aires.
“Es justo destacar el rol de los accionistas de la empresa. Siempre han sabido aportar la orientación, motivación y confianza para que los proyectos se hagan realidad”, comentó Bellinzoni.
Y culminó: “Biogénesis Bagó es el producto de todos los profesionales que han pasado por la empresa. Es muestra de que con método y constancia se pueden lograr resultados”.

Las últimas denuncias por presencia de la enfermedad en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires son un llamado de atención no solo para los veterinarios privados y los responsables estatales, sino para la sociedad en su conjunto.

La tendencia es contundente. Durante el último tiempo se percibe en nuestro país una caída en los niveles de uso de biológicos destinados a prevenir la aparición de enfermedades (zoonóticas) en los más de 10 millones de perros y gatos que habitan la Argentina. Y sin dudas uno de los casos más elocuentes es el de la vacuna contra la rabia, la cual –en teoría- es obligatoria en estos animales a partir de los tres meses de edad, con una revacunación anual.
Vale recordar que este tipo de decisiones no son azarosas y tienen que ver con que la rabia transmitida por perros causa unas 59.000 muertes por año. Algo así como 160 personas son las pierden la vida diariamente alrededor del planeta (principalmente niños) por una enfermedad que puede ser prevenida.
Claro que para ello, es indispensable que –al menos- el 80% de la población susceptible de contraerla esté efectivamente vacunada, situación que contrasta a las claras con lo que actualmente ocurre en nuestro país.
¿Por qué decimos esto? Vale con hacer un breve repaso de lo que ocurre, por ejemplo, con la provisión actual de la vacuna. Como se dijo, para darle cobertura a la mencionada población animal, se requerirían (al menos) unas 8 millones de dosis, las cuales deberían suministrarse en buena parte desde el Estado con la compra de multidosis y, en menor medida, por medio de las veterinarias privadas.
Vale decir que la última licitación oficial se concretó en febrero de 2017 y fue ganada por un laboratorio nacional, el cual recibió recién a fines de junio la orden de compra para hacer efectiva (en el plazo de 60 a 90 días) la adquisición de solo 2 millones de dosis, que se suman a las que la industria comercializa a través de los veterinarios privados y de las cuales hasta abril de 2017 no habían sido aprobadas por el Senasa más de 300 mil.
En resumen: Inclusive considerando que exista un remanente de vacunas del año 2016 (con vencimientos cortos), hoy no habría vacuna para aplicar a más del 30% de los perros y gatos susceptibles de contraer la rabia en Argentina.
¿Y si las hubiera? ¿Se aplicarían? En las condiciones actuales, seguramente no.

¿Hay o no hay rabia?
En los últimos meses se han declarado una serie de casos que vale la pena mencionar, comenzando por uno al que se dio trascendencia desde las redes sociales e involucró a un perro de 4 meses, oriundo de Coronel Moldes, Córdoba, el cual no estaba vacunado y tenía antecedentes de posible contacto con murciélagos que se alimentan de insectos.
Ya sobre fines del mes pasado, el Ministerio de Salud de Buenos Aires denunció la detección de la enfermedad también en murciélagos en zonas urbanas como Luján, La Plata, Vicente López, Ameghino y Pergamino, los cuales (de manera azarosa) no tomaron contacto con perros, gatos, ni personas.
Misma situación se viene viviendo en distintos puntos de Santa Fe, principalmente en Esperanza, los cuales llevaron al Colegio de Veterinarios a reforzar entre la comunidad profesional y la sociedad en general la importancia de volver a incluir la vacunación antirrábica en los planes básicos de vacunación.
Un dato interesante, por medio del cual se pretende derribar aquello de que “no recomendamos vacunar porque no hay rabia”, es el vivido ante la detección del primero de estos casos. Es que puestas en marcha las medidas de rutina en los 200 metros alrededor de la vivienda donde se encontró el murciélago, el Municipio detectó la friolera de 15 animales que no estaban vacunados. Y los vacunó, quizás con las últimas dosis que en la provincia quedan a disposición de los organismos estatales (esperando la tardía licitación mencionada, ni en tiempo y –como se dijo- difícilmente en forma, por las cantidades involucradas).
La misma gravedad tuvo el otro de los reportes, en el cual fue una persona la mordida por el murciélago en cuestión, estando hoy fuera de peligro gracias al tratamiento suministrado localmente.
Frente a esta realidad y tras intentos fallidos para dialogar con las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación y del Instituto Pasteur, MOTIVAR tomó contacto con el Dr. Enrique Trabattoni (Esperanza Distribuciones), quien en el último tiempo compartió una serie de actualizaciones sobre la enfermedad y la metodología para estimar la cantidad de perros y gatos en Argentina, las cuales ya están disponibles en motivar.com.ar. “Estamos a la espera de confirmar la presencia de la Variante 1 o 2 (“rabia urbana”) en el caso canino ocurrido en Moldes, mientras que ya se ha corroborado la Variante 3 en murciélagos hematófagos (“rabia paresiante”) en los registrados en bovinos de Córdoba”, explicó. Y agregó: “También está claro que ha sido la Variante 4 en murciélagos insectívoros (“rabia silvestre”) la actuante en los seis casos registrados este año en Esperanza y Recreo (Santa Fe), uno en Santa Rosa (La Pampa) y otro en Tolosa (Buenos Aires)”. Frente a esto, Trabattoni destacó la necesidad de que la profesión se comprometa en lograr una mayor articulación con las autoridades comunales, municipales y provinciales.
“Será clave insistir en la vacunación de perros y gatos tanto en forma privada en el consultorio veterinario, como pública en las campañas oficiales que deberían realizarse”, agregó.
Y detalló: “Como agentes de la Salud Pública no debemos olvidar que nuestro aporte en la lucha de la enfermedad es crucial para responder al desafío de lograr una localidad, una provincia, un país libres de una zoonosis mortal que hasta el día de hoy sigue siendo una amenaza”.
Nuestro país ha logrado en las últimas décadas un reconocimiento global en el control de una enfermedad (la rabia) asociada a los animales pero de alto riesgo para las personas. Esperamos seguir por este camino, reforzando medidas de control que ya han demostrado eficacia. ¿Se podrá?

La limitada implementación de sistemas de monitoreo parasitológico y la falta de diagnóstico de resistencia, determina que se continúen utilizando antihelmínticos que son inefectivos, comprometiendo la productividad del rodeo.

CANDELA CANTON
cantoncandela@gmail.com

Siendo la parasitosis gastrointestinal (GI) una de las enfermedades con mayor impacto económico, el control parasitario es fundamental para asegurar buenos niveles productivos en los sistemas pastoriles de producción ganadera.
Sin embargo, el uso indiscriminado de fármacos antihelmínticos ha llevado al desarrollo de resistencia por parte de los principales géneros parasitarios. Esta situación es crítica en Argentina, dado que se ha observado resistencia en el 95.2% de 62 establecimientos ganaderos de producción de carne distribuidos en 7 provincias (Cristel et al., 2017), siendo la ivermectina el antiparasitario más comprometido (93.5% de los campos).
A pesar del actual escenario de resistencia, el uso de antihelmínticos continúa siendo la alternativa más práctica para su aplicación a campo. Sin embargo, la falta de diagnóstico de resistencia en los establecimientos ganadero determina que se continúen utilizando antihelmínticos inefectivos. ¿Pero cuál es el impacto productivo de un inadecuado control parasitario asociado a resistencia antihelmíntica en un establecimiento comercial de producción de carne?

Medir el impacto
Este trabajo emerge del desarrollo de la Tesis Doctoral (Doctorado en Ciencia Animal, FCV, UNCPBA) titulada “Combinación de principios activos: evaluación farmacológica de su impacto en el control parasitario en bovinos” y su objetivo fue evaluar, en un sistema real, el impacto de la resistencia antihelmíntica sobre la ganancia de peso vivo, de bovinos naturalmente parasitados con nematodos GI resistentes a ivermectina (IVM) y moxidectin (MXD).
Vale el agradecimiento a quienes colaboraron con este relevamiento: las áreas de Farmacología y Parasitología de la Facultad de Ciencias Veterinarias, UNCPBA; y los médicos veterinarios Juan Ameijeiras y Santos Morelli.
El estudio involucró dos lotes de animales con diferente “riesgo parasitológico”: “Lote verdeo-maíz diferido” (con baja re-infección de parásitos) y “Lote pastura” (con alta re-infección de parásitos).
En cada lote se incluyeron 90 terneros machos que fueron divididos en cinco grupos (n=18): IVM; MXD; ricobendazole (RBZ); IVM+RBZ -tratados con IVM y RBZ, simultáneamente (0.2 y 3.75 mg/kg, SC)-y Control – sin tratamiento antiparasitario-.
La eficacia clínica de cada antiparasitario se evaluó a través del Test de Reducción del Conteo de Huevos a los 19 días post-tratamiento; mientras que el impacto productivo se evaluó a través de la ganancia de peso vivo registrando los pesos individuales (kg) a los 0, 20, 34, 67 y 91 días post-tratamiento.
Finalmente, se analizó el impacto económico (U$S) comparando los tratamientos de menor eficacia con el más efectivo.

Eficacia de los antiparasitarios
Considerando que reducciones del conteo de huevos (RCH) inferiores al 90% indican presencia de resistencia antihelmíntica, veremos que el 42% y 67% para IVM y MXD, respectivamente, confirmaron la presencia de nematodos resistentes a ambos antihelmínticos en el establecimiento.
Los géneros parasitarios resistentes a IVM y MXD fueron Haemonchus spp. y Cooperia spp. Tanto RBZ, como la combinación IVM+RBZ demostraron una eficacia adecuada, con RCH de 97 y 99%, respectivamente (Gráfico Nº 1).

Impacto productivo y económico
“Lote verdeo-maíz diferido” (baja re-infección): A pesar que el peso vivo promedio inicial fue similar para todos los grupos (205 kg), se observaron diferencias en su evolución durante el período del ensayo, alcanzando los tratamientos eficaces (RBZ e IVM+RBZ) ganancias totales de PV (GPV) significativamente mayores que el grupo control y los tratados con antiparasitarios con problemas de resistencia (IVM y MXD) (Gráfico Nº 2). De esta forma, al comparar las ganancias de peso vivo a los 91 días entre los antiparasitarios que presentan resistencia y el tratamiento más eficaz (IVM+RBZ), las pérdidas por resistencia ascienden a 17,5 kg para IVM y a 5,9 kg para MXD. (Gráfico Nº 3)
“Lote pastura” (alta re-infección): Nuevamente el peso vivo promedio inicial fue similar para todos los grupos (232 kg), pero, al igual que en el “Lote verdeo-maíz diferido”, los tratamientos eficaces (RBZ e IVM+RBZ) alcanzaron ganancias de peso vivo a los 91 días mayores que el control y los tratamientos ineficaces (IVM y MXD) (Gráfico Nº 4).
Aunque en este caso la cantidad de kg perdidos fue menor a la observada para los animales del “Lote verdeo-maíz diferido”.
Una vez más, y a pesar que cambió el recurso forrajero, se pueden observar pérdidas productivas por la presencia de resistencia antihelmíntica (Gráfico Nº5).
Conclusión
La resistencia antihelmíntica tiene un impacto negativo sobre la productividad de bovinos naturalmente parasitados con nematodos resistentes. La cantidad de kg y U$S perdidos por utilizar un antiparasitario ineficaz dependen del grado de desarrollo de resistencia y de las condiciones particulares de cada sistema productivo (recurso forrajero, géneros parasitarios resistentes involucrados, implementación de monitoreo parasitológico, entre otros).
Los resultados demuestran que las pérdidas productivas y económicas derivadas de un ineficaz control parasitario dado por la presencia de resistencia son de significativa importancia. Por lo tanto, es imprescindible abandonar definitivamente el uso “a ciegas” de antihelmínticos, basando el Control parasitario en el diagnóstico de la enfermedad en los animales y de la resistencia en la población parasitaria.
Esto debe realizarse en cada establecimiento ganadero, considerando cada situación individual, para lo cual es fundamental que dicho control sea realizado por profesionales veterinarios capacitados. Esta es la única forma de lograr un balance adecuado entre productividad y sustentabilidad.

*Becaria CONICET, Laboratorio de Farmacología, Centro de Investigación Veterinaria de Tandil (CIVETAN), Facultad de Ciencias Veterinarias, UNCPBA.

Si bien la prevalencia de las enfermedades venéreas se mantiene estable tanto en los animales, como en los establecimientos analizados, queda clara su persistencia en los distintos rodeos, afectando la reproducción.

DR. JULIO CAIONE
info@lab9dejulio.com.ar

Actualmente, enfermedades venéreas como Trichomoniasis y Campylobacteriosis siguen siendo de los principales problemas sanitarios en bovinos en la Argentina, y pueden provocar pérdidas entre el 15 al 25% en los porcentajes de preñez, o más con abortos y problemas de infertilidad, según se presenten solas o asociadas(1).
En nuestro país, ambas son mayormente estimadas por la información proveniente de laboratorios privados de diagnóstico veterinario, no existiendo trabajos de relevamiento estadístico a nivel nacional, estimándose incidencias variables según las zonas(2).
De 2005 a 2016, Laboratorio 9 de julio registra más de 100.000 toros analizados en más de 6.000 establecimientos (Ver Cuadro Nº 1). La información de las tasas de infección de establecimientos y toros de las dos enfermedades veneras se expresan a través de datos propios recabados durante este período.

Trichomoniasis
En estos casos la tasa de infección en establecimientos presenta un promedio de 4,8%.
Sin embargo, 2016 muestra un aumento que alcanza valores superiores al 7%. Con respecto a la tasa de infección en toros, se mantiene estable desde 2011 en un valor de 0,8%, coincidiendo con el Programa de control y erradicación de enfermedades venéreas de La Pampa, que informa una tasa del 0,83%, correspondiente a 2013. (Ver Gráfico Nº 1)

Campylobacteriosis
La tasa de infección en campos presenta un promedio de un 9%, observando un comportamiento estable de 2013 a 2016. En cuanto a la tasa de infección en toros, se encuentra en un promedio del 1%, manteniéndose constante, sin variaciones significativas. (Gráfico Nº 2)

Conclusiones
Si bien la prevalencia de las enfermedades venéreas se mantiene estable en el periodo analizado, persiste en los rodeos afectando la reproducción. Por esto, no podemos restarle importancia. Es necesario el diagnóstico de laboratorio como así también las medidas de manejo y sanitarias. En los establecimientos sin antecedentes de enfermedades venéreas se deben realizar dos muestreos negativos consecutivos del 100% de los toros, y en aquellos donde se desconoce el historial de las enfermedades se recomienda un mínimo de dos o preferentemente tres muestreos negativos. Ante la aparición de toros positivos, se recomienda realizar tanto muestreos como fuere necesario hasta obtener dos muestreos negativos consecutivos después del último positivo detectado. La toma de muestra deberá realizarse con un intervalo de tiempo como mínimo de 10 días debido al recambio poblacional.(3)

Cuadro Nº 1. Período analizado: 2005 – 2016

Trichomoniasis Campylobacteriosis
Toros Establecimientos Toros Establecimientos
116.157 5.661 154.846 7.426

Las referencias bibliográficas del artículo podrán encontrarse en su versión electrónica, ya disponible en motivar.com.ar.