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“Con el fin de difundir el impacto de la Sanidad sobre la productividad de los rodeos, desde Caprove gestionamos la creación del Foro de Sanidad Bovina”, le explicó el presidente de la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios, Juan Carlos Aba, a este periódico MOTIVAR en el marco de una entrevista realizada el lunes 12 de septiembre.

 

MOTIVAR: ¿Quiénes forman parte de la iniciativa?

Juan Carlos Aba: Para la conformación de este Foro hemos invitado a las instituciones ligadas al sector y nos están acompañando el Ministerio de Agroindustria de la Nación, Senasa, INTA, Ministerio de Agroindustria de Buenos Aires, la Facultad de Veterinaria de UNICEN, los Colegios de Veterinarios de Buenos Aires y Santa Fe, la Federación Veterinaria Argentina  y técnicos de la Industria asociada a Caprove.

 

¿Cuáles son las metas que se han propuesto?

El objetivo de este Foro es lograr el reconocimiento de la Sanidad como una herramienta fundamental para la producción de alimentos saludables e inocuos, mejorando la productividad de los rodeos con el fin de abastecer tanto el mercado interno como el externo, de una menara eficiente, protegiendo el medio ambiente, a través de una generación racional de gases de efecto invernadero.

 

¿Cuál será la metodología de trabajo?

Para el logro de este objetivo se está trabajando en la creación de mensajes claros, consensuados y basados en los trabajos existentes para transmitir los beneficios de aplicar  planes sanitarios productivos. Para este trabajo consideramos imprescindible la participación del veterinario, dado que es el nexo natural entre la tecnología creada y el productor que debe emplearla a campo.

 

  • En la foto

 

Parados, de izquierda a derecha: Juan Dotta (Senasa); Luis Calvinho (INTA Rafaela); Manuel Otero (Caprove); Gustavo Zielniski (INTA Marcos Juárez); Mario Carpi (CVPBA); Osvaldo Rinaldi (CVPBA); Hernán Silva (Ministerio de Agroindustria de Buenos Aires) y Patricio Hayes (Caprove). Sentados, de izquierda a derecha: Ramón Noseda (Laboratorio Azul); Arturo Almada (Caprove); Martín Correa Luna (INTA Venado Tuerto); Daiana Schütz (Ministerio de Agroindustria de la Nación); Juan Carlos Aba (Caprove); César Fiel (UNICEN); Federico Berger (Colegio de Santa Fe y FeVA); Fernando Luna (Caprove) y Patricia Millares (Caprove).

editorial-unificaA un mes de cumplir 14 años difundiendo contenidos ligados a la sanidad y productividad animal redoblamos la apuesta: el gran desafío que tiene por delante el sector es unificar su mensaje para luego debatir quién será su destinatario y de qué manera se lo hará llegar de manera efectiva.
“Muchas veces discutimos puertas adentro cuestiones perimetrales y perdemos de vista que estamos de acuerdo en el tema de fondo, el que verdaderamente nos importa y complementa”, nos comentaba un representante de la industria veterinaria, en clara alusión al mensaje que desde este sector se debiera transmitir tanto a veterinarios, como a productores, en relación al impacto que tiene la inversión en planes sanitarios en la mayor eficiencia.
Mucho se ha avanzado en los últimos años. Eso es innegable.
Pero vayamos por partes.
¿Alcanza con eso de que “la sanidad es uno de los pilares básicos de la producción”? ¿Sirve esa frase para incrementar la participación de los veterinarios a campo y la mayor adopción de tecnología por parte de los productores? ¿Se puede esperar algo más?
Si bien existe cierto consenso (no tan manifiesto a campo) sobre el retorno económico que genera el hecho de evitar la presencia de enfermedades en los animales, existen otros aspectos que son hoy también difundidos por distintos sectores de una misma actividad.
“La aplicación de productos de manera responsable y bajo la supervisión profesional garantizan la seguridad de los alimentos que consumen nuestros hijos”, aseguran algunos. “En realidad, la clave de aplicar sanidad pasa por evitar el avance de las zoonosis en la comunidad”, retrucan otros.
“Solo con usar la técnica de la IATF se logra incrementar la producción en los niveles deseados”, podrían también sumar los referentes en la materia… Y así seguiríamos enumerando inclusive los casos de aquellos que no creen fehacientemente en el tema.
“En tal zona ese producto no funciona”, solemos escuchar de algunos integrantes de la cadena que, sin ningún fundamento técnico, avanzan en la problemática. “A mí me parece que….”, es sin dudas la frase a desterrar.
El impacto de las palabras es innegable y los productores, como tantos otros integrantes de la sociedad, se tientan en confundir mensajes si no son claros, concretos y unánimes. ¿Pero qué es entonces lo que falta? ¿Cómo lograr un discurso único que conforme a todos aquellos que impulsan tal o cual justificación para el mejor uso de la tecnología disponible?
Si bien nada tiene de sencillo, un buen primer paso es el que está dando la Cámara de la Industria de Productos Veterinarios, motorizando un Foro de Sanidad Animal, del cual participarán –además de Caprove- representantes de las principales entidades vinculadas con la producción de proteínas animales en nuestro país.
¿El objetivo? Unificar y justificar un mensaje común. ¿El desafío? Que los intereses personales sean dejados de lado en favor de avanzar en una estrategia que no solo permita incrementar la eficiencia de las distintas producciones, sino que también garantice la seguridad de los alimentos que en nuestro país se generen. ¿El resultado? Depende de todos.

El Dr. Michael Day difundió ante veterinarios argentinos las principales recomendaciones del Grupo de Directrices de Vacunación en Perros y Gatos de la WSAVA.

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Day en Argentina. “El principio más importante es el de la inmunidad poblacional”.

Durante los primeros días de agosto arribaron a nuestro país algunos de los integrantes del Grupo de Directrices de Vacunación en perros y gatos (VGG) de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA), entre los cuales se encontraba su presidente, el Dr. Michael Day.
La visita se enmarca en el proyecto que la entidad internacional mantiene para generar directrices de vacunación específicas para América Latina, tal como ocurrió en el caso de Asia hace unos años. En ese marco y a fin de conocer su visión sobre las prácticas vacunales en pequeños animales, los expertos se reunieron en nuestro país con autoridades oficiales, referentes de las facultades de Veterinaria, representantes de laboratorios y líderes de opinión.
Además -y con el patrocinio de MSD Salud Animal- participaron de una serie de capacitaciones para veterinarios en Buenos Aires y Rosario (Santa Fe), de las cuales MOTIVAR participó activamente (Ver recuadro).
Allí, Michael Day destacó la importancia de aplicar protocolos sustentados en la evidencia científica disponible. “Durante mucho tiempo practicamos las vacunaciones de la misma manera. Aprendimos cómo hacerlo en la Facultad y fuimos sumando conocimiento en el campo laboral; en nuestra veterinaria o imitando protocolos de colegas y de los laboratorios que proveen los biológicos”, explicó el referente mundial en enfermedades infecciosas. Y profundizó: “Por demasiado tiempo nos gustó el concepto de planes de vacunación prácticos y para todos, lo cual ya ha empezado a cambiar”.

DISERTACIONES: MEDICINA BASADA EN LA EVIDENCIA

richard-squiresEl Alvear Hotel de Buenos Aires, fue el lugar en el cual el pasado 11 de agosto se dieron cita cerca de 80 veterinarios argentinos con el objetivo de participar de la capacitación que, con el patrocinio de MSD Salud Animal, brindaran los integrantes del Grupo de Directrices de Vacunación en perros y gatos (VGG) de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) en nuestro país. Allí, Michael Day –Reino Unido-, expuso sobre “Directrices de vacunación”, tema en el cual recibió el interesante soporte del Dr. Richard Squires –Australia-.
Luego, la brasileña Mary Marcondes presentó los resultados de un relevamiento realizado en Argentina por la entidad, el cual se enmarca en el Proyecto que la misma lleva adelante para América Latina.
Los interesados en escuchar las disertaciones (en español), pueden encontrarlas en la sección “Charlas” de www.hablandodelonuestro.com.ar o bien solicitarlas vía redaccion@motivar.com.ar.

Avanzando en su disertación, el profesor de Patología Veterinaria en la Universidad de Bristol, Inglaterra, remarcó que “desde finales de los ´90 irrumpieron diversos cambios en el mundo de la veterinaria, razón por la cual las guías de vacunación se volvieron más importantes”. En ese aspecto, Day también dejó en claro que estas guías no son obligatorias y que cada país debería adaptarlas a sus propias necesidades prácticas, socioeconómicas y regulatorias. Asimismo y retomando el concepto de medicina veterinaria basada en la evidencia, enfatizó: “Debemos aplicar los conocimientos que están comprobados. Los protocolos deben basarse en la ciencia”.

A todos

Interiorizando a los veterinarios locales en las recomendaciones de las Guías de la WSAVA, el disertante fue contundente: “El principio más importante es el de la inmunidad poblacional”. Y explicó: “Esto es fundamental en países como Argentina, donde no más del 20% de los perros y los gatos están vacunados. Cuanto más animales estén inmunizados contra una enfermedad, menos posibilidades tendrá la misma de diseminarse en la población”. En este punto, Day invitó a los veterinarios a vacunar la mayor cantidad de perros y gatos que habitan las zonas donde trabajan.

Tipos de vacuna

“Luego de avanzar en el marco de la inmunidad poblacional podremos profundizar en recomendaciones para cada animal, de forma individual”, agregó Michael Day para luego proponer repensar a las vacunas en clases diferentes.
Para ello, el disertante enumeró a las “Esenciales” (aconsejadas en todos los perros y gatos del mundo para protegerlos frente a enfermedades prevalentes u obligatorias por Ley); las “No Esenciales” (su uso deberá definirse tras analizar cuestiones como la ubicación, los estilos de vida y los riesgos reales de exposición de los animales) y las “No Recomendadas” (con escasa justificación científica).
“En el caso de los caninos, las vacunas contra distemper canino (CDV), adenovirus (CAV), parvovirus (CPV) y rabia (Ley) son las `Esenciales`; mientras que aquellas orientadas al control de la parainfluenza canina (CPiV), bordetella, borrelia y leptospira, son las ´No Esenciales”, explicó. Y agregó: “La WSAVA no recomienda la vacunación contra coronavirus”.
Ya en vacunas para felinos, el referente refirió como “Esenciales” a las que se emplean contra el parvovirus felino (FPV), herpesvirus (FHV), calcivirus (FCV) y rabia (ley). Luego, enumeró las “No esenciales”: leucemia; Ch. felis, bordetella e inmunodeficiencia (aunque no esté disponible en Argentina). Como “No Recomendada”, nombró a la vacuna contra peritonitis infecciosa (FIP).

¿Cada cuánto aplicarlas?

“Las vacunas esenciales deben administrarse con una frecuencia no mayor a los tres años. No se necesita un esfuerzo anual. Son muy efectivas”, sentenció el representante de la entidad que engloba a más de 160.000 veterinarios, de 80 países.
Por su parte, explicó que las vacunas no esenciales deben seleccionarse en base a un análisis del riesgo beneficio. “Tenemos que ir hacia vacunaciones individualizadas que contemplen la realidad individual de cada animal”, reforzó el británico.
Vale recordar que de las presentaciones participaron también la brasileña Mary Marcondes y Richard Squires –Australia-, siendo este último quien profundizara en la temática.
“El grado de protección e interferencia de los anticuerpos maternales es altamente variable de cachorro a cachorro y entre camada y camada, razón por la cual no se puede pretender un enfoque único”, sostuvo Squires.
Más allá de esto, vale decir que a lo largo del evento, los disertantes explicaron que el VGG recomienda comenzar con las vacunas esenciales (excepto la rabia) a las 6 – 8 semanas y vacunar cada 2 – 4 semanas hasta las 16 semanas de edad o más. “Más importante que la cantidad de dosis es cuándo empezamos y terminamos con las inmunizaciones”, aportó el profesional de la Universidad James Cook (Australia). Y destacó: “Cuando usamos las vacunas vivas modernas, las dosis repetidas no son de `refuerzo` sino que se emplean para reducir la ventana de oportunidades que tienen los patógenos. La recomendación del primer refuerzo anual cambia de los 12 – meses de edad a los 26 – 52 semanas de edad”.
Al momento de argumentar sus dichos, Squires sostuvo que “la única justificación inmunológica” para llevar adelante un refuerzo anual tiene que ver con proteger a un mínimo porcentaje de animales que no lograron responder inmunológicamente a las 16 semanas. “Si esta es la justificación, ¿por qué dejarlos pasibles de infección hasta los 12 meses?”, se preguntó.
Culminando ya su presentación, el disertante se refirió a las “revacunaciones” individuales de perros adultos, indicando que las vacunas esenciales caninas vivas han mostrado brindar protección de larga duración: más de 3 años.
“Las vacunas no esenciales, en general, no han mostrado brindar protección de larga duración. Por lo tanto si un animal así lo requiere, deberán ser administradas al menos anualmente”, concluyó.

El XVI Congreso Nacional se realizará en el Centro de Convenciones Palais Rouge.

Los próximos 6 y 7 de octubre se realizará en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el XVI Congreso Nacional de la Asociación de Veterinarios Especializados en Animales de Compañía de Argentina. El lugar elegido para desarrollar el evento volverá a ser el Centro de Convenciones Palais Rouge, ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Allí y con el auspicio de las Facultades de Ciencias Veterinarias tanto de las Universidad de Buenos Aires, como de la de La Plata, se llevarán adelante una serie de disertaciones de sumo interés para los asistentes, entre las cuales se destacan las participaciones del mexicano Jesús Villalobos (Retardo del vaciamiento gástrico. Esofagitis y estenosis, diagnóstico y tratamiento); la colombiana Audrey Calderón (Fluoresceína positiva. Oftalmología felina) y la chilena Verónica Balazs (Furunculosis interdigital y pododermatitis canina).
Para más información:
info@aveaca.org.ar.

Organizado por la Asociación de Anestesiología Veterinaria (AAVRA) se llevó adelante el primer Taller sobre regulación de uso de psicotrópicos y estupefacientes en Buenos Aires.

DE LA REDACCION DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

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Interesados. Del encuentro participaron veterinarios, empresarios y laboratorios locales.

El pasado 2 de agosto se realizó el primer Taller sobre regulación de uso de psicotrópicos y estupefacientes en medicina veterinaria, organizado por la Asociación de Anestesiología Veterinaria de la República Argentina (AAVRA), la Cámara de Laboratorios Argentinos Medicinales Veterinarios y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica.
Este encuentro se llevó adelante en la sede de Clamevet ubicada en Vicente López, Buenos Aires, y contó con la activa participación de las Dras. Julieta Scolari (profesional Asistente de la Dirección de Vigilancia de Sustancias Sujetas a Control Especial), Andrea Rey (directora de Vigilancia de Sustancias Sujetas a Control Especial –DVSSCE-) y el Dr. Juan Onainty, presidente de la AAVRA.
En concreto, allí se trataron una serie de temas relacionados con el uso y la tenencia responsable de psicotrópicos y estupefacientes en medicina veterinaria, al tiempo de realizarse una completa actualización sobre las normativas y regulaciones que actualmente se aplican en este segmento específico.

Interés y participación

Asistieron más de 60 médicos veterinarios, empresarios y responsables de las áreas de asuntos regulatorios de la industria farmacéutica veterinaria nacional, interesados en la temática.
Fue un momento clave para avanzar en temas centrales como la actualización de la gestión en certificados de importación y exportación de sustancias controladas, inscripción de empresas en el rubro y su posterior habilitación.
“En esta ocasión hablamos de legislación destinada a los productos veterinarios, la cual no manifiesta grandes diferencias con los medicamentos para humanos”, le explicó la Dra. Rey a MOTIVAR. Por su parte, la Dra. Scolari destacó que, “la fiscalización en el rubro de psicotrópicos y estupefacientes es clave, razón por la cual nos tomamos un tiempo para repasar la legislación tanto nacional como internacional, sus definiciones, alcances y todo lo relativo a las leyes que impactan tanto en el mercado local, como en el comercio exterior”.
En ese marco, la directora de DVSSCE concluyó: “Es clave llevar adelante este tipo de eventos en conjunto con el canal veterinario, a fin de que todos los actores estén al tanto de las normativas vigentes, las cuales deben cumplirse tanto al nivel de los laboratorios, como de los profesionales de la actividad privada”.

La empresa recibió el reconocimiento “Carlos Pijoan” por su apoyo al desarrollo científico.

vetanco2016En el marco del XIII Congreso de Producción Porcina, que se llevó a cabo del 9 al 12 de agosto en la ciudad de Resistencia, Chaco, organizado por la Universidad Nacional de Río Cuarto en conjunto con la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA y el INTA, Vetanco recibió el reconocimiento “Carlos Pijoan” al Mérito a la empresa por su apoyo al desarrollo científico.
Este galardón es otorgado, desde el año 2008, por el Comité Organizador del Congreso Porcino a la excelencia aplicada en 3 categorías diferentes: premio al productor porcino, al investigador y a la empresa que contribuye al desarrollo científico.
En esta oportunidad, el premio a la empresa fue entregado a la División Técnica Comercial de Porcinos de Vetanco, encabezado por Raúl Brega, director comercial de Ganadería, Porcinos y Pequeños, y acompañado en este Congreso por los asesores técnicos comerciales, médicos veterinarios, María Fernanda Jabif; Nicolás Fermentini; Gustavo Orella y Carlos Ercoli. En su categoría, Vetanco es el primer laboratorio veterinario en recibir el premio.

El presidente del Colegio de Veterinarios de Buenos Aires, Osvaldo Rinaldi, destacó que es clave respetar la venta profesional para así contribuir con la seguridad de los alimentos que se producen en el país.

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Rinaldi. “Hemos generado una conducción horizontal que favorece la toma de decisiones”.

El Colegio de Médicos Veterinarios de la provincia de Buenos Aires cuenta con aproximadamente 12.000 profesionales matriculados, de los cuales unos 8.500 lo están de forma activa. De este modo, la entidad aglutina casi al 40% de los veterinarios que se desempeñan laboralmente hoy en Argentina.
Con estos números en mente, resulta evidente la trascendencia que cobran las palabras del actual presidente de esta institución, el Dr. Osvaldo Rinaldi, quien recibió a MOTIVAR en la sede ubicada en la localidad de La Plata para evaluar la actualidad de los profesionales y los principales desafíos que plantea el futuro.
“Desde la gestión de Mario Carpi, nuestro Colegio se ha propuesto una gestión horizontal, en la cual nuestras distintas comisiones han crecido no solo en número, sino fundamentalmente en trascendencia”, nos comentó el Dr. Rinaldi.

MOTIVAR: ¿Cuáles son los principales cambios que perciben en el perfil de los médicos veterinarios matriculados en la provincia?
Osvaldo Rinaldi: Hace 10 o 15 años, cuando uno hablaba de la participación de los colegas en el segmento de los pequeños animales solía vincular esta actividad con los grandes centros urbanos. Mientras que hoy, en cada pueblo existe al menos un veterinario especializado en la salud de perros y gatos, por ejemplo. Al mismo tiempo y si bien generó una fuerte crisis en el rubro, el desplazamiento de la ganadería hacia otras regiones también propició nuevas oportunidades para aquellos colegas que se siguieron capacitando, por ejemplo en las técnicas de IATF. No todos se adaptaron al cambio de paradigma planteado por una herramienta que se usa masivamente en la provincia.
Otro dato interesante -que surge de los dos anteriores- es que ha quedado bien definido (entre colegas y para la sociedad en su conjunto) lo que es el veterinario de pequeños y el de grandes animales.
Este no es un tema menor.
Luego, sin dudas que entra en juego un tema que ha sido considerado estratégico por nuestro Colegio: el rol indelegable del veterinario como agente de Salud Pública.
Tal es así que hace ya cuatro años que estamos trabajando con un equipo periodístico para insistir en este tema, concientizando a la sociedad e incentivando a los colegas para que se posicionen en este aspecto.
Desde hace un tiempo, inclusive la OIE habla de una sola Salud.
Si bien este es un concepto nuevo, cuyos resultados no veremos en el corto plazo, sabemos que en el futuro no habrá una para perros, otra para bovinos y otra para las personas; serán todas ramas de una misma medicina.

¿Qué otras líneas de trabajo están llevando adelante?
Por ejemplo, estamos enfocados en la generación de un Manual de Denuncia Obligatoria para Enfermedades Zoonóticas, vinculado -en un primer momento- con los profesionales que trabajen en pequeños animales.
Entendemos que existe un vacío en cuanto a cómo los veterinarios debemos actuar ante, por ejemplo, ante un caso de leptospirosis detectado en nuestros consultorios. Entendiendo la importancia de este tema es que hace ya un tiempo empezamos a trabajar en el marco de la Comisión de Salud del Colegio junto con Zoonosis Urbana, la COINSO y los ministerios bonaerenses de Agroindustria y Salud.
Apuntamos a involucrar al veterinario privado en el sistema de Salud, claro que con mayores responsabilidades.
Por otro lado, hemos normalizado -vía resoluciones del Colegio- los aspectos ligados a las poblaciones caninas callejeras y su interacción con las protectoras.
En ese marco, ha quedado claramente definido, por ejemplo, qué es un Centro de Zoonosis; cuáles son las tareas que puede realizar y cuáles no. Estos ámbitos no pueden ser un hospital veterinario; y si quieren serlo, deberán cumplir con la normativa vigente en la provincia, contando –entre otras cosas- con un veterinario a cargo de su dirección, distinto al del Centro de Zoonosis.
También avanzamos en materia de castraciones masivas: exigiendo que quede claro quiénes son los responsables de las mismas y solicitando a las protectoras que se involucren en el tema ser reconocidas como una entidad con responsable legal. En todos los casos deberá existir un convenio firmado con el Municipio.
De este modo estamos avanzando en un reclamo de los colegas.

¿Qué otro tipo de reclamos reciben?
Nos preocupa la comercialización de zooterápicos por fuera del canal veterinario. Si bien es cierto que la situación hoy es mejor a la de años anteriores, seguimos teniendo mucho camino por recorrer, fundamentalmente tranqueras adentro de los establecimientos ganaderos, donde la transferencia de zooterápicos al productor es evidente.
Este es un tema trascendental, que seguimos con especial atención desde la Coordinadora Federal de Colegios y Consejos Veterinarios (Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Santiago del Estero), abordando la problemática desde la realización del Primer Taller de Comercialización de Zooterápicos que generamos en el año 2013.
¿Cómo? Estamos buscado salirnos del reclamo sectorial, focalizándonos sobre el riesgo que implica que un productor de alimentos (como lo es el ganadero) no cuente con asesoramiento veterinario en un tema tan sensible como éste. De allí surge también la necesidad de involucrar a laboratorios y distribuidoras como responsables de ofrecer zooterápicos para que los aplique directamente el productor.
Si queremos un alimento seguro, trazado y sin residuos medicamentosos, deberemos incluir al veterinario tanto en la producción misma, como en la comercialización de los zooterápicos que se aplican sobre los animales.

¿Y entre los profesionales dedicados a los animales de compañía?
Una de las problemáticas está dada por la relación laboral. Establecerla entre colegas es un tema complejo. De hecho, la única manera de que el contratante evite conflictos laborales es que el veterinario esté en relación de dependencia con el dueño de la veterinaria. Esto sin dudas que se contrapone con el concepto de libre ejercicio profesional, pero es la realidad del mercado en el cual nos movemos, no solo en Argentina sino en el resto de los países del mundo. Esta es la tendencia.
Es complejo porque al estar contratados laboralmente en relación de dependencia pasamos automáticamente a ser empleados de comercio. Hay otras profesiones también con este problema, cuya solución está ligada estrictamente a la generación de un nuevo marco legal.

¿Cómo percibe hoy la inserción laboral de los veterinarios jóvenes?
Todas las épocas fueron difíciles para empezar. A los colegas que recién se inician les cuesta, independientemente de que también se perciben cambios en este sentido. Por ejemplo, hace 25 o 30 años, aquellos que nos recibíamos abríamos una veterinaria y eso hoy no ocurre con tanta frecuencia.
Son varias las razones que se conjugan para que esto ocurra, pero sin dudas que no podemos perder de vista que en el pasado esto era económicamente más sencillo, ya que no necesitábamos, por ejemplo, el equipamiento que hoy la profesión exige. Más allá de esto, sí vemos que se abren Centros de Atención Veterinaria con la participación de varios profesionales, apostando por servicios integrales.
Por último y más allá de los cambios en las tendencias y las generaciones, como veterinarios deberemos reconocer siempre la importancia de seguir a cargo de la farmacia veterinaria. Su atención es otra de nuestras incumbencias, ni más, ni menos importante, que las orientadas más hacia nuestro perfil técnico.

Opinión

Eduardo MortolaDR. EUARDO MORTOLA
Profesor Titular
Inmunobiología Animal Aplicada, Facultad de Ciencias Veterinarias, UNLP
Contacto: mortola@fcv.unlp.edu.ar

TE RESUMIMOS LA NOTA EN OTRAS 5 FRASES

• Sería imposible producir suficientes proteínas animales para alimentar a los casi 7 mil millones de personas que existen en el mundo sin vacunas para prevenir las epizootias en los rodeos.
• La erradicación de la Peste Bovina, que involucra vacunación, restricciones comerciales locales e internacionales y la vigilancia epidemiológica, podría ser uno de los mayores logros de la medicina veterinaria.
• Las enfermedades emergentes y exóticas pueden convertirse en una amenaza creciente para la salud humana y animal, y poner en peligro la seguridad alimentaria.
• El uso de vacunas veterinarias reduce la necesidad del uso de antibióticos en los animales de producción y de compañía.
• El hecho de que gran parte de la población dependa del ganado y aves de corral para su subsistencia -y como fuente de alimentos-, complica las decisiones comerciales locales y globales.

Las vacunas veterinarias son importantes para la salud animal, el bienestar animal, la producción de alimentos y la salud pública. Constituyen un método rentable para prevenir enfermedades, mejorar la eficiencia en la producción y evitar o reducir el impacto de las zoonosis.
Para la sociedad actual resulta imprescindible que las vacunas veterinarias sean seguras y eficaces. Sería imposible producir suficientes proteínas animales para alimentar a los casi 7 mil millones de personas en la Tierra, sin vacunas para prevenir las epizootias en los animales productores de alimentos.
Las zoonosis serían mucho más frecuentes sin el uso de vacunas. Ejemplo de esto, fue el caso de la peste bovina: en 1889, ganado proveniente de la India trasladó y causó una epidemia, donde el 90% del ganado bovino del África Subsahara murió, así como ovejas, cabras, búfalos salvajes, jirafas y ñus.
La pérdida de los animales provocó una hambruna masiva, matando a un tercio de la población humana en Etiopía y dos tercios del pueblo Maasai, Tanzania.
Vale decir que el reducido número de animales de pastoreo permitió que en los pastizales se formaran matorrales que sirvieron como criaderos de moscas tsé-tsé, vector esde la tripanosomiasis, dando lugar a un brote de la enfermedad en los seres humanos. Esta epidemia de la peste bovina es considerada, por algunos, como el desastre natural más catastrófico del África.
La erradicación de la Peste Bovina, que involucra vacunación, restricciones comerciales y la vigilancia epidemiológica, podría ser uno de los mayores logros de la medicina veterinaria. La enfermedad pronto podría convertirse en la segunda (después de la viruela) en ser erradicada a nivel global.

Grandes aportes

La vacuna contra la rabia es otro ejemplo del impacto de una tecnología exitosa en animales. La vacunación en animales domésticos y silvestres ha casi eliminado la rabia humana en los países desarrollados.
Sin embargo, más de 55.000 personas mueren a causa de esta enfermedad cada año en Asia y África: en el 98% de los casos los perros “problema” no están vacunados.
La disponibilidad a las vacunas antirrábicas, junto con programas de vacunación eficaces es la clave para cambiar la situación actual. Por su parte, no podemos desconocer que las vacunas veterinarias se utilizan en animales de producción para mantener su bienestar y mejorar el rendimiento.
Una producción eficiente, con proteínas de alta calidad, es esencial para alimentar una población en crecimiento.
Según Naciones Unidas, la población mundial aumentará a más de 9,1 billones en el año 2050. Sin embargo, ya en 2009 se estimaba en 1,02 billones de personas desnutridas en los países desarrollados y en desarrollo. En ese sentido, expertos de la FAO informan que -a fin de abastecer la proyección de la población mundial- producción global de alimentos tendría que aumentar en un 70%. Las vacunas destinadas a preservar la salud animal y mejorar la producción son componentes clave para satisfacer esta necesidad.

 

Más control y menos antibióticos

Las vacunas para el control de enfermedades zoonóticas han tenido un importante impacto en la reducción de la incidencia de las mismas. Las tecnologías empleadas contra la brucelosis, por ejemplo, fueron fundamentales en el programa de erradicación de la Brucella abortus en los Estados Unidos.
Muchos países tienen problemas graves con esta enfermedad en el ganado vacuno, pequeños rumiantes y en personas, debido a la falta de vacunación.
Las enfermedades emergentes y exóticas, muchas de ellos zoonóticas, pueden convertirse en una amenaza creciente para la salud humana y animal, y poner en peligro la seguridad alimentaria. El aumento de la población humana y animal, con el acompañamiento de la degradación del medio ambiente, el comercio globalizado y los viajes, aumentan las posibilidades de transferencia de patógenos dentro y entre especies.
Estas enfermedades plantean enormes desafíos actuales y a futuro.
En la mayor parte del mundo, el aumento de la demanda de proteína animal da lugar a la producción intensiva de animales y / o aumentar la producción de traspatio. Ambos tipos de actividades presentan desafíosen el control de enfermedades y el rápido desarrollo de las vacunas animales puede jugar un papel clave en el control de las mismas.
Asimismo, el uso de vacunas veterinarias reduce la necesidad de antibióticos en los animales de producción y de compañía.
La resistencia a los antibióticos asociada con el uso extensivo de los mismos tanto en la medicina veterinaria como humana constituye un serio problema. Para controlar las enfermedades, los productores pueden elegir el uso de vacunas o antibióticos en base a su costo, si ambas opciones están disponibles.
Por ejemplo, la disentería porcina causada por Lawsonia intracellularis puede ser controlado por vacunación o antibióticos, conjuntamente con las buenas prácticas de manejo. Productores de cerdos utilizarán el método de control que es más rentable, por lo cual las vacunas deben tener disponibilidad y un costo accesible, favoreciendo el menor uso de antibióticos en la salud animal.
Será clave también evitar el incremento en las licencias para producirlas.
Recientemente, se han desarrollado vacunas para reducir la diseminación de microorganismos que causan enfermedades transmitidas por alimentos en las personas.
Vacunas para E. coli O157: H7 en el ganado y Salmonella enteritidis en los pollos están disponibles. Normalmente no mejoran la salud del animal vacunado, pero reducen la difusión de patógenos que pueden contaminar los productos de origen animal destinados al consumo humano. Se ha avanzado en el desarrollo de vacunas; sin embargo, sigue habiendo retos importantes.
El hecho de que gran parte de la población dependa del ganado y aves de corral para su subsistencia, y como fuente de alimentos, complica las decisiones comerciales. Es inevitable que el mundo continuará experimentando la aparición de nuevas enfermedades humanas y animales. Ante eso, es necesario que el médico, el veterinario y la salud pública trabajen conjuntamente a nivel local e internacional para mejorar las vacunas existentes y se prepararse para las enfermedades nuevas y emergentes.

 

Artículo basado en trabajos del Dr. James A Roth (Center for Food Security and Public Health, Iowa State University, USA).

 Activa hasta inicios de septiembre, la Consulta Pública generada desde el Senasa en relación al tema hace especial hincapié en los productos y tratamientos que se emplean en las distintas zonas.

DE LA REDACCION DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

El proyecto de Resolución que el Senasa publicó en el marco de las Consultas Públicas disponibles en www.senasa.gob.ar propone un plan de lucha contra la garrapata y plantea la conformación de un nuevo mapa epidemiológico que permita recategorizar las zonas vigentes y las acciones a desarrollar en cada una de ellas. “La inocuidad de los alimentos propicia el uso racional de los productos veterinarios garrapaticidas aprobados”, sostiene el documento que puede ser solicitado en su versión completa vía redaccion@motivar.com.ar.
“Se promueve a nivel nacional el control integrado del parasito en zonas con garrapatas, manteniendo cargas parasitarias en niveles compatibles, propiciando el diseño e implementación de planes provinciales de erradicación, específicamente en los casos donde sea viable y sostenible en el tiempo la eliminación del parasito”, agrega el proyecto.
Vale decir que la Consulta Pública permaneció abierta hasta el 2 de septiembre y promueve la “Aprobación del Plan Nacional de la Garrapata del Bovino en Argentina”, explicitando las funciones que deberán cumplir tanto el Senasa, como los gobiernos provinciales, los entes sanitarios y los veterinarios acreditados. A la vez, pone el foco en las responsabilidades del productor, el cual deberá gestionar y mantener actualizado el Libro de Registro de Tratamientos y rubricar cada acción llevada a cabo en el establecimiento (tal lo establecido en la Resolución 666/11 del ente sanitario).
Al mismo tiempo y entre otras acciones, tendrá que practicar el correcto uso de los garrapaticidas, en consistencia con sus indicaciones y bajo el asesoramiento veterinario, respetando los períodos de restricción y avanzar en tratamientos correspondientes hasta alcanzar la limpieza de la tropa, el baño precaucional para animales con destino diferente a faena inmediata y la gestión documental necesaria para el movimiento de animales desde zonas con garrapatas hacia zonas indemnes o en erradicación.
Además de describir detalladamente cuáles son las acciones que se deben desarrollar en las zonas definidas como de “Control”, “Erradicación” e “Indemnes”, el proyecto hace hincapié en la forma de aplicación de los garrapaticidas y las condiciones mínimas que deben cumplir los bañaderos.

Uso de garrapaticidas

En este caso, la propuesta del Senasa sostiene que el uso de cualquier tipo de producto garrapaticida para el tratamiento de animales debe realizarse bajo la supervisión de un profesional veterinario, respetando las indicaciones de uso establecidas en los impresos de cada producto y registrando cada tratamiento aplicado, según lo establece la Resolución N° 666/2011. El documento destaca también que “deben utilizarse únicamente productos aprobados por el Senasa, encontrándose el listado oficial disponible en www.senasa.gob.ar (pueden solicitarlo vía redaccion@motivar.com.ar).

Tratamiento integrado

El esquema de tratamientos en las zonas de Control y Erradicación deberán contemplar la combinación y rotación/alternancia de principios activos de diferente mecanismo de acción, donde se determine una cantidad máxima y mínima de tratamientos y uso de una misma droga, en un año calendario o época más propicia para el desarrollo del ciclo biológico de la garrapata.
En la zona de Control, la planificación de los tratamientos, el uso y rotación de los principios activos y el manejo de los productos veterinarios garrapaticidas se hará siguiendo esquemas de tratamientos estratégicos asegurando bajas carga de garrapata en el establecimiento. Mientras que, en la zona de Erradicación, la planificación de los tratamientos, el uso y rotación de los principios activos y el manejo de los productos veterinarios garrapaticidas, debe estar supervisada por un médico veterinario acreditado.

Bañaderos de inmersión

En este punto, el proyecto de Resolución del Senasa es contundente: “los tratamientos garrapaticidas mediante el baño por inmersión de los animales deben realizarse en bañaderos registrados ante el Senasa”. Asimismo, se propone que, para permitir el correcto y eficaz funcionamiento, todo bañadero registrado deberá contar con las condiciones y características edilicias mínimas y cumplir con el análisis químico de la concentración del ingrediente activo de la solución del baño. Esto se controlará con el análisis obligatorios de la preparación garrapaticida cada 90 a 180 días, según criterio técnico.

Con Caprove como una de las entidades promotoras que participan de la iniciativa, el gobierno de CABA lanzó un programa de consultorías.

DE LA REDACCION DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

Desde la Dirección de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se lanzó el “Programa de Incorporación de Capacidades (PIC)”.
El mismo tiene como objetivo promover la innovación para incrementar la competitividad de las empresas, instrumentando el diseño y la tecnología e impulsando la internacionalización como herramienta de valor.
La iniciativa está orientada a micro, pequeñas y medianas empresas o instituciones y propone desarrollar soluciones integrales mediante recursos de conocimiento y gestión estratégica. ¿Cómo? Por medio de un servicio de asesoramiento profesional dentro de tres diferentes líneas: diseño estratégico; proceso de internacionalización y gestión de la innovación, siendo esta última en la cual se podrían sumar laboratorios veterinarios.

Para la industria veterinaria

“En esta primera etapa del programa de consultorías apuntamos a incorporar 20 Pymes radicadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que estén implementando un desarrollo innovador, de base científica y tecnológica”. Así describió el objetivo principal de la línea “Innovación” que forma parte de la propuesta oficial el Lic. Fabián Nigro, con quien MOTIVAR dialogó a fin de conocer cómo los laboratorios veterinarios podrían recibir este asesoramiento.
Vale decir que el programa promueve la generación de Entidades Promotoras para vincularse con empresas de distintos rubros, figura desde la cual la Cámara Argentina de la Industria Veterinaria (Caprove), ya está trabajando en la difusión y puesta en marcha de la iniciativa entre los laboratorios.
Una vez presentados los proyectos (la fecha límite es el 27 de octubre), se escogerá a las 20 Pymes: se les realizará un “macrodiagnóstico” a partir del cual se orientarán las consultorías hacia los siguientes ítems:
• Detección de demandas: Esta alternativa permite identificar desafíos internos que muchas veces podrían establecer mejoras en sus procesos no solo incorporando maquinaria, sino también sumando conocimiento y desarrollos tecnológicos.
• Vinculación con organismos de ciencia y tecnología: Una vez detectada esa demanda interna y su posible solución científico tecnológica, se debe saber a quién recurrir y cómo hacerlo.
• Gestión de la innovación: El apoyo en esta materia será vital para que, una vez sumado el desarrollo innovador –por ejemplo en las líneas de producción de las empresas- el mismo sea gestionado con eficiencia y rigurosidad en otras áreas clave como pueden ser la calidad, el marketing o su comunicación hacia el exterior.
• Propiedad intelectual: Conocer si es necesario proteger el desarrollo, dónde y cómo hacerlo, resultará vital una vez concretada la inversión.
• Relación con financistas e inversores: Más allá de ubicarlos y definir cómo llegarles, será imprescindible contar con un plan de negocios claro y concreto que permita avanzar en este vínculo.
Financiación y puesta en marcha
Pasando en limpio: una vez presentado el proyecto y realizado el macrodiagnóstico, el gobierno de la Ciudad contactará a la Pyme involucrada (por medio de las Entidades Promotoras) para –en conjunto- avanzar en la contratación de un consultor previamente inscripto en el programa.
Este profesional deberá consensuar con la empresa un plan de trabajo de 134 horas (aproximadamente 4 meses, con una inversión de $67.000) y su consultoría se dará por finalizada con la elaboración de un Plan estratégico de Implementación (PEI), una suerte de “hoja de ruta” que esa Pyme deberá seguir si decide llevar adelante e implementar las sugerencias propuestas.
Un dato interesante tiene que ver con que, en el marco del programa, las Pymes beneficiarias obtendrán un financiamiento del 70% del valor de los honorarios de los profesionales por el desarrollo de la consultoría, aspecto en el cual juegan un rol clave las Cámaras, como entidades promotoras.
Serán ellas las que reciban el dinero para abonar al consultor, conforme avance el vínculo con la empresa.
Desde la Ciudad dejaron en claro que no es necesario que la Pyme se encuentre asociada a la Cámara de su sector, ya que cualquiera de las entidades promotoras ya inscriptas puede oficiar de “ventanilla”.
Para más información contactarse vía e – mail a: redaccion@motivar.com.ar.

Danilo Grandini, de Phibro Animal Health, se refirió al impacto de la intensificación sobre la productividad y destacó la importancia de trabajar sobre las ganancias de peso en carcasa de animales más pesados.

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Grandini. “Cada vez existen más problemas sanitarios y metabólicos”.

Con más de 1.200 empleados a nivel global y una facturación anual de US$ 750 millones, Phibro Animal Health es hoy una empresa pública que opera en 35 países y se focaliza en los segmentos de nutrición y salud animal, sin dejar atrás la cultura familiar que la llevó a ofrecer sus tecnologías en las actividades avícola, ganadera (carne y leche), porcina y acuícola, entre otras.
“Estados Unidos representa nuestro principal mercado, seguido por Brasil y el resto de América Latina”, le comentó Germán García, gerente regional para los negocios del laboratorio en el Cono Sur, a MOTIVAR en un encuentro generado para conocer más sobre una compañía que posee moléculas propias como la Virginiamicina, Semduramicina, y Amprolium. “Contamos con complejos productivos en Brasil, México, Israel y Estados Unidos”, aportó García.
De la entrevista también participó el brasileño Danilo Grandini, director global de Marketing para el segmento de bovinos en Phibro. “Estamos orientados mundialmente a colaborar en la generación de proteína animal de manera eficiente y sustentable”, sostuvo. Y aportó: “Con la mayor intensificación que vive la ganadería a nivel global, los problemas sanitarios y metabólicos en los animales son mayores y es en la prevención de ellos donde Phibro tiene mucho por aportar, avanzando también tanto con las ganancias de peso, como en la mejor conversión en carcasa”.

MOTIVAR: ¿Cuál es el objetivo de la empresa en Argentina?
Germán García: Si bien ya ocupamos un lugar destacado en la provisión de biológicos y aditivos para la avicultura local, avanzamos en la generación de una estructura sólida también en el área ganadera. Hacia ese segmento volcaremos nuestras futuras inversiones, con el objetivo de estimular la mayor utilización de nuestros aditivos, tanto en bovinos de carne, como de leche.

En Argentina. Germán García.

En Argentina. Germán García.

Vale decir también que ya existen feedlots y tambos que emplean nuestras tecnologías. En un año hemos duplicado la participación en el mercado y creemos que tenemos nuevas posibilidades por delante.
Danilo Grandini: En cuanto a la estrategia a seguir, sabemos que existen dos maneras de llegar al mercado: hablando del producto o de cómo hacer uso del mismo. Nosotros nos quedamos con la segunda opción, enfocándonos en la necesidad de salir de la indicación y avanzar hacia la recomendación de las tecnologías en los rodeos. Invertimos globalmente en difundir los beneficios de aplicar las herramientas que existen en la actualidad.
¿Qué pueden comentar sobre uno de sus productos, la virginiamicina?
GG: Es interesante decir, por ejemplo, que en 2014 y a nivel global la misma estuvo presente en la nutrición de 9.1 millones bovinos, mientras que el año pasado la cifra ascendió a 11.3 millones de cabezas. La mayor parte de ellas estaban en feedlot, seguidas por animales en pastoreo, establecimientos lecheros y vientres destinados a la actividad de cría.
En nuestro país, la virginiamicina está aprobada por el Senasa para el control de acidosis, descripción que comparte con buena parte de los otros países donde su uso está aprobado: Brasil, México, Australia y Estados Unidos, etc.
DG: Hablamos de un producto que es clave en la prevención de accidentes metabólicos. Su función es estratégica, garantizando el éxito de toda inversión que se realice, por ejemplo, en la intensificación de la actividad. Más allá de esto, la virginiamicina propicia mejoras en calidad de leche, así como también en la conversión de alimento en carne y leche y el mejor resultado en carcasa.
Proteger la salud de los animales lleva sin dudas a mejoras productivas.
¿Cómo es su utilización?
GG: Lo ideal es que llegue en la premezcla mineral vitamínica o balanceada que adquieren los establecimientos. La industria es nuestra aliada en el suministro, a lo cual nosotros le sumamos nuestras capacitaciones para que sean los técnicos los que difundan nuestro mensaje a campo.

¿Qué acciones implementadas en Brasil esperan replicar aquí?
DG: Si queremos pasar de la indicación a la recomendación, debemos comprender cuáles son actualmente las métricas que utilizan los productores para ganar dinero en sistemas productivos que tiendan a ser cada vez más intensivos.
Hoy en Argentina se habla de lograr animales con mayor peso de faena, pensando no sólo en sumar kilos a la producción, sino también avanzando sobre el mercado exportador. Esto llevará a analizar si es la conversión en peso vivo la métrica más conveniente a emplear o si bien deberíamos comenzar a hablar de eficiencia en carcasa, tal como ocurre hoy en Brasil.
Si decidimos avanzar en la segunda opción, deberemos enfocar nuestras acciones hacia las ganancias de peso en carcasa, donde el mayor rinde se define tanto por la presencia de proteína, como de gordura (grasa) en el peso final de faena. Es decir, un animal que no está bien “engrasado” no conseguirá los mejores rindes.
Claro que la grasa es un componente caro y es por ello que debemos poder establecer un balance entre lo que invertimos en generarla y lo que finalmente se produce.

¿Qué conceptos deben modificarse al hablar ya de peso en carcasa?
DG: Un tema clave tiene que ver con la ganancia de peso neta, donde la proporción de grasa es siempre la misma.
Es clave entender que el acúmulo de grasa y proteína es constante. Tenemos trabajos que demuestran esto en Nelore (Brasil) y también estamos avanzando en investigaciones propias para Argentina, vinculándonos con entidades públicas y privadas.
Hablamos de dos formas de analizar los rindes. Por un lado, podríamos seguir considerando que un animal faenado a los 550 kilos vivos –de los cuales 320 eran de carcasa- tuvo un rinde del 55%. Pero la propuesta es dividir la carcasa neta por el vivo neto. Ese dato, en el ejemplo anterior nos daría que el 65% de ganancia de peso vivo fue en carcasa, y este es el número que tenemos que empezar a usar, sabiendo también que existe un punto donde el incremento de grasa no es acompañado del incremento de eficiencia. Sabemos que al 32% de grasa por carcasa, se estanca la eficiencia de conversión del peso vivo.
¿Y cómo impacta este cambio de métrica en los esquemas?
Nuestra propuesta apunta a mejorar el uso de la monensina, un producto seguro pero que, a determinado nivel, reduce el consumo total de alimento en los animales; mientras que la virginiamicina le permite comer más y mejorar la producción total. Planteamos un esquema de suministro estratégico de ambas moléculas en los establecimientos argentinos tanto de carne, como de leche.
Apuntamos a generar dos cambios: lograr el incremento de carcasa por aumento de grasa y el cambio de una tecnología por otra para lograrlo, pensando siempre en el objetivo último que buscamos.

¿Tienen estos productos restricciones en el mercado exportador?
En absoluto. Si hablamos de Europa, debemos comprender que la CE no puede establecer restricciones de uso de productos en terceros países donde el producto está efectivamente aprobado por la autoridad sanitaria local. Europa exige al país proveedor que no sean detectados residuos de las moléculas en los productos de origen animal que ingresan a sus fronteras.
Más allá de esto, hay límites máximos de residuos (LMR’s) de drogas veterinarios en carnes, leche, huevos y miel, y en el caso de la virginiamicina, tanto Europa como Japón, Estados Unidos y Australia tienen límites establecidos para determinados productos de origen animal. Países como Brasil, Estados Unidos, Canadá y Australia emplean virginiamicina en el alimento de bovinos, cerdos y aves y exportan a Europa y a muchos otros países. En Brasil, por ejemplo, son 1.8 millones las cabezas de bovinos que incorporan virginiamicina en sus dietas y buena parte de ellas pertenecen a grupo frigoríficos líderes en exportación.

La firma nacional se sumó recientemente a la cámara de laboratorios.

CevasaLa Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios, Caprove, incorporó a Cevasa S.A., una empresa argentina dedicada a la fabricación de productos farmacéuticos de uso veterinario de alta calidad que ofrece una amplia variedad de productos, dentro de los cuales se encuentran antibióticos, polivitamínicos, antiparasitarios, insecticidas y antiinflamatorios, todos ellos destinados a aves de corral, cerdos y grandes animales.
Su apertura al mercado internacional, la gran oferta de productos con la que cuenta hoy y su certificación GMP, han puesto a Cevasa en un lugar de privilegio, tanto en Argentina, como en el mundo.
Con esta incorporación, Caprove suma en la actualidad un total de 29 socios que comprenden plantas elaboradoras (biológicos y farmacéuticos) e incluyen más de 2.000 especialidades (productos), que generan alrededor de 2.000 empleos directos, los que incluyen más de 600 profesionales.

Técnicos del INTA Cuenca del Salado intervinieron en un campo de cría y recría, ubicado en el partido bonaerense de Ayacucho.

MV. ALEJANDRO MARTIN RODRIGUEZrodriguez.alejandro@inta.gob.ar

ternerosLa dictiocaulosis, conocida vulgarmente como bronquitis parasitaria o neumonía verminosa, es una enfermedad parasitaria que en los bovinos es causada por el nemátode de la familia Dictyocaulus viviparus.
Sus signos clínicos característicos son: tos, descarga nasal mucosa, disnea y pérdida de peso y aparece habitualmente en la época otoño-invernal, pudiéndose extender su presentación hasta el inicio de la primavera, afectando generalmente a animales jóvenes recién destetados.
Dado que tiene una alta incidencia en regiones de clima templado y es capaz de causar pérdidas económicas en la producción bovina, técnicos de la Estación Experimental Cuenca del Salado del INTA intervinieron en un caso ocurrido en un establecimiento ganadero dedicado a la cría y recría de bovinos para carne, ubicado en el partido bonaerense de Ayacucho.
Según comentaron los especialistas del INTA, para determinar que se está frente a casos de bronquitis parasitaria debe realizarse un diagnóstico diferencial para descartar que se trate de casos de fiebre del rebrote, neumonía por virus sincicial respiratorio bovino (VSRB), neumonía infecciosa, intoxicación por Fusarium solanum en Ipomoea batata e intoxicación con nitratos y nitritos.
Asimismo indican que “para confirmar su diagnóstico el examen de la materia fecal a través del método de Baerman es el más utilizado”.
Los antihelmínticos que se encuentran en el mercado para el tratamiento de la bronquitis verminosa son: imidotiazoles, benzimidazoles, probenzimidazoles, avermectinas y milbemicinas; será clave tener en cuenta la necesidad de realizar un control integrado del problema para evitar la aparición de resistencia.

Caso clínico

A partir de la muerte de 6 terneras con signología clínica compatible con neumonía en un campo dedicado a la cría y recría de bovinos para carne, fueron convocados los técnicos del INTA Cuenca del Salado.
El lote afectado estaba conformado por 148 terneras Aberdeen Angus negro y colorado destetadas y con la tercera dosis de vacuna contra enfermedades respiratorias y clostridiales aplicada. Transcurridos 10 días del destete fueron desparasitadas con ivermectina, al tiempo que recibieron una vacuna contra aftosa y se les administró cobre por vía parenteral. “El problema comenzó unos 21 días tras haber ingresado al rye grass, donde se observó que dentro del lote de terneras había un gran porcentaje (30% aprox.) de afectados”, explicaron.
Bajo la sospecha de un cuadro de neumonía infecciosa “se decidió aplicarle un tratamiento a base de antibiótico (tilmicosina) a todo animal que presentaba signos clínicos compatibles”. Semanas más tarde “fue observada una ternera donde al momento de ser sujetada para intentar aplicarle el tratamiento muere tras un gran esfuerzo respiratorio”.
Luego de dos días mueren tres terneras en forma súbita, una las cuales había sido tratada de la forma descripta.
Los profesionales del INTA visitaron en ese momento al establecimiento para intentar arribar a un diagnóstico etiológico.
Como medida terapéutica “inmediatamente se ofreció al lote un potrero continuo dominado por especies de campo natural”. Ante la sospecha de un cuadro de neumonía intersticial atípica o fog fever “se aplicó sobre un animal que estaba gravemente afectado 20mg de dexametasona en forma intramuscular”.
Rápidamente mejoró, por lo que los técnicos resolvieron “retirar a los animales del rye grass para dejarlos sobre un bajo de campo natural y tratar a todo afectado con dos dosis de 10mg de dexametasona intramuscular con 24 horas de intervalo”.
Luego de 10 días de no observarse mejorías y ante la muerte de dos terneras más, los técnicos del INTA Cuenca del Salado en conjunto con el SDVE de INTA Balcarce realizaron a una segunda visita.
En esa oportunidad, los hallazgos de necropsia pusieron en evidencia la presencia de vermes pulmonares invadiendo las vías aéreas, ante lo cual se indicó un tratamiento antihelmíntico y trasladar el lote nuevamente al rye grass.
Durante la primera visita al establecimiento el diagnóstico presuntivo de los Técnicos del INTA Cuenca del Salado, basado en el cuadro clínico y los hallazgos de necropsia y la respuesta favorable ante el tratamiento con un antinflamatorio esteroide, fue de neumonía intersticial atípica. No obstante, al momento de la visita no se pudo establecer un diagnóstico definitivo.
Los antecedentes de la aplicación de un antiparasitario luego del destete, el pastoreo sobre un recurso “seguro” como es una promoción de ray grass y el bajo recuento de huevos de parásitos gastrointestinales, a través del HPG, “engañó” la sospecha de tratarse de un caso de neumonía verminosa.