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“Debemos esforzarnos por generar mensajes claros y consensuados”

En Tandil. Un grupo de especialistas en parasitología debatió sobre los desafíos a futuro.

Durante el 25º Encuentro Rioplatense de Veterinarios Endoparasitólogos, los expertos avanzaron en la situación de la resistencia a los antihelmínticos, alternativas diagnósticas y las posibilidades de recuperación de la eficacia de las drogas afectadas, entre otros temas específicos.

CESAR FIEL Y PEDRO STEFFAN
Área de Parasitología
Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil (UNCPBA).

En Tandil. Un grupo de especialistas en parasitología debatió sobre los desafíos a futuro.

En Tandil. Un grupo de especialistas en parasitología debatió sobre los desafíos a futuro.

Del 25 al 27 de mayo pasado se desarrolló el 25º Encuentro Rioplatense de Veterinarios Endoparasitólogos (ERVE) en la Biblioteca Central del Campus Universitario de la UNCPBA en Tandil, organizado por el Área de Parasitología de la Facultad de Ciencias Veterinarias y el Laboratorio de Parasitología del INTA Balcarce.
El ERVE tiene una modalidad de funcionamiento atípica: no dispone de estructura organizacional, ni comisión directiva y, cada año, alguno de sus integrantes “carga” con la organización del evento, que luego traspasa (junto con el cencerro emblema) al elegido para el año siguiente.
Además, este grupo reúne a un importante número de veterinarios, cuyas actividades de investigación, extensión y docencia se realiza mayoritariamente en organismos oficiales. Las actividades se focalizan en los endoparásitos que afectan a los animales domésticos en producción y las zoonosis parasitarias de mayor relevancia en el Cono Sur de América.
La primera convocatoria a reunión del ERVE se realizó en 1992 en Tandil (Buenos Aires) y, desde entonces -de manera ininterrumpida- los encuentros han sido anuales y en diferentes sitios de Argentina, Uruguay, Brasil y Chile.
La industria farmacéutica veterinaria, desde los inicios del ERVE, realiza un aporte económico importante que cubre la mayoría de los gastos de organización de cada reunión, y participa activamente a través de sus representaciones técnicas (Ver nota adjunta). En ese marco “de camisa y mate” (según alardearon los participantes) cada grupo de trabajo expone los avances producidos en los diferentes temas de investigación, aprovechando el espacio académico de gran nivel técnico y profesional que contribuye a enriquecer las temáticas.

Exposiciones y talleres

 

Difusión. Se realizó un taller abierto.

Difusión. Se realizó un taller abierto.

Esta vez se trató de un encuentro especialmente emotivo, por tratarse de las Bodas de Plata, razón por la cual se congregaron unos 70 especialistas (de 37 representaciones), quienes abordaron diversos temas de actualidad y alto impacto en la producción de rumiantes en Argentina y países vecinos.
Todo comenzó con la presentación a cargo de la delegación uruguaya respecto de la “Historia del ERVE y las diferentes ópticas de investigación a través del tiempo”, compartiendo desde los primeros trabajos (orientados a establecer el impacto productivo de las parasitosis, la respuesta a diferentes principios activos y sus estrategias de uso), pasando por aportes realizados en materia de epidemiología, los cuales fueron básicos para establecer las alternativas de control parasitario.
El concepto de “riesgo cero”, muy vinculado con la situación de resistencia a los antihelmínticos que, a partir de los primeros diagnósticos en el año 2000 comenzó a convertirse en el tema más importante de investigación de la última década (si se mide en volumen de información experimental).
Luego se iniciaron las presentaciones por grupo de trabajo (más de quince), las cuales abarcaron desde el comportamiento (dinámica poblacional) de los caracoles que transmiten la fasciolosis (saguaypé) en Neuquén, hasta la importancia de las garrapata canina en la transmisión de enfermedades emergentes en San Luis y el diagnóstico en vivo de Trichinellosis; pasando por la descripción de los parásitos de búfalos en Corrientes y las cargas parasitarias en la puna catamarqueña.
Sobresaliendo, como dijimos, aquellos referidos a la situación de la resistencia a los antihelmínticos, las alternativas diagnósticas y las posibilidades de recuperación de la eficacia de las drogas afectadas, y los estudios de alternativas de control parasitario no químico.
Complementariamente a la reunión central, se organizó un Taller abierto a colegas y especialistas de la actividad privada bajo el título “Control parasitario en rumiantes: ¿qué tenemos y qué nos hace falta?” al que asistieron unos 160 profesionales. En primera instancia, fue el Dr. Pedro Steffan, en representación de los parasitólogos locales, quien destacó la importancia del conocimiento epidemiológico como base de planes racionales de control parasitario y de la recuperación de la eficacia de los grupos químicos en campos con resistencia. Además, Steffan señaló que hacen falta técnicas de diagnóstico más sensibles y sencillas, y nuevas herramientas de control aplicables a los diferentes sistemas productivos.
A continuación, el Dr. Carlos Lanusse -por los farmacólogos locales- presentó las estrategias para optimizar el uso de antiparasitarios, en base a la combinación de fármacos (puntualizando que es un tema en pleno desarrollo) y en la optimización farmacológica del uso de drogas, señalando la imperiosa necesidad de un abordaje integral (multidisciplinario) de la resistencia a los antihelmínticos.
Por su parte, el representante del Secretariado uruguayo de la lana, Dr. Daniel Castells, señaló que el receptor de la tecnología (ganadero) está sumamente diversificado, por lo que cuanto más concreta, más sencilla, más práctica y más visible sea la respuesta, mayor adopción se logrará. Asimismo, puntualizó en la necesidad de apoyo de laboratorios locales y regionales que apliquen técnicas y metodología de diagnóstico comparables y enfatizó en la participación central que debe tener el veterinario asesor en el proceso.
Por último, el Dr. Juan Carlos Aba, en representación del Caprove, realizó una exhaustiva descripción del mercado de antihelmínticos, así como también las interacciones entre la Cámara de productos veterinarios, el Senasa y los centros de investigación. En ese sentido, estableció como necesidad común el enfoque racional y productivista del control parasitario.
Vale decir también que el trabajo interdisciplinario (conjunto) entre los diferentes actores y la necesidad de generar un mensaje claro y consensuado hacia el ganadero a través del veterinario fue el tema central sobre el que giró el encuentro.
Corresponde mencionar que la Sociedad de Medicina Veterinaria (SOMEVE), el IPCVA (Instituto de Promoción de la carne Vacuna Argentina) y la Cámara Argentina de Productos Veterinarios (Caprove) fueron las instituciones auspiciantes del XXV ERVE, junto a otras 12 empresas que elaboran / comercializan antihelmínticos y cinco laboratorios privados de diagnóstico veterinario.
Por último y previo a la culminación de las jornadas, se eligió como sede del 26º ERVE al INTA Mercedes (Corrientes) y a la Dra. Bibiana Cetrá como su organizadora.

LA VISION DE LA INDUSTRIA VETERINARIA

“Se invierten $8,30 por animal y por año en antiparasitarios”

Dejando en claro que el dilema por la mayor producción de carne bovina a nivel nacional podría comenzar a resolverse evitando la mortandad de los nuevos terneros y reduciendo la pérdida de kilos que ocasionan las parasitosis subclínicas en los animales, el representante de Caprove en el Taller abierto del ERVE –Juan Carlos Aba- sostuvo que esta problemática es la primera causa de pérdida anual de productividad en los rodeos, con un perjuicio de $14.000 millones al año.
En ese sentido, se destacaron trabajos en los cuales los Dres. César Fiel y Pedro Steffan (FCV de la UNICEN) han demostrado cómo los animales de destete (unos 13 millones en nuestro país) ponen en juego 30 kilos de peso frente a las parasitosis que los afectan, principalmente entre los meses de marzo y octubre.
“Vale recordar que estas pérdidas se podrán evitar mediante el control de las parasitosis subclínicas por medio del uso racional de las herramientas disponibles y una estrategia que involucre un correcto diagnóstico a cargo del veterinario actuante y el uso de una droga de elección para esa categoría específica (evitando la aparición de problemas de resistencia antiparasitaria)”, destacó Aba.
En ese marco, el representante de la industria de laboratorios veterinarios señaló que a lo largo de 2015 los ganaderos de nuestro país invirtieron cerca de $430 millones en el uso de productos antiparasitarios.
“Si dividimos ese monto por las 52 millones de cabezas bovinas que existen en Argentina, veremos que los productores han invertido, en promedio, $8,30 por animal y por año en este tipo de tecnologías sanitarias”, explicó el profesional. Y concluyó: “Sobre un total de 140 millones de dosis (para animales de 200 kilos), el 83% se consolidó en el la adquisición y uso de ivermectinas, mientras que el restante 16,30%, en bencimidazoles y levamisoles. Sin dudas que deberíamos trabajar en revertir esta tendencia hasta que llegue a, por ejemplo, una relación porcentual de 40 – 60 y así profundizar el cuidado de la acción terapéutica de estas drogas”.

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