1 junio, 2010

Interpretación de los análisis clínicos

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» En el laboratorio de diagnóstico, una determinación tan sencilla como el hemograma y las pruebas químicas brinda una serie de datos útiles para complementar la evaluación de los animales.

Por el M.V. Julio C. Caione.
laboratorio9dejulio@speedy.com.ar
www.lab9dejulio.com.ar.

Con respecto a la toma de muestras, debe consultarse al laboratorio acerca de sus consideraciones y la forma de remisión de las mismas.
A continuación se detalla un listado, no exhaustivo, de análisis clínicos presentados con resultados anormales a fin de relacionarlos con diferentes patologías.

Hematología
Hematíes:
Aumentan con el entrenamiento intenso y la deshidratación y se reducen en las anemias, hemólisis, pérdidas importantes de sangre, inflamaciones crónicas,  parasitosis intensas y fallas renales.
Leucocitos:
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 Neutrófilos: La neutrofilia con desvío a la izquierda se observa en caballos en entrenamiento asociados a inflamaciones sépticas, golpes en los tejidos blandos, ligamentos, artritis, artritis traumática, etc. En potrillos por poliartritis e infecciones por Rhodococcus. En pequeños animales las principales causas son inflamación, estrés/esteroides, ejercicio y leucemia. La leucemia es sospechada cuando la cantidad de leucocitos es alta o las células parecen anormales en la evaluación del frotis sanguíneo. Los esquemas clasificatorios para las leucemias se basan en el tipo de células afectadas. La neutropenia en animales pequeños no es frecuente. En equinos, se observa en sepsis bacteriana y endotoxemia.
¢ Eosinófilos: Se observa en alergias y enfermedades parasitarias.
¢ Linfocitos: La linfocitosis aparece en las infecciones en la faz de curación y durante y después de las infecciones víricas. La linfopenia se observa en casos de estrés y en la corticoterapia.
¢ Basófilos: Son raramente vistos en la sangre periférica de los caballos. La basofilia suele acompañar a la eosinofilia en los procesos alérgicos.
¢ Monocitos: Representan los estadios inmaduros de los macrófagos en los tejidos. Su valor se ve incrementado en inflamaciones crónicas. La monocitopenia no es un dato significativo.
Índices eritrocitarios: El VCM (volumen corpuscular medio) indica el tamaño promedio de los hematíes. Un VCM aumentado, normal o reducido describe de forma morfológica a los hematíes como macrocíticos, normocíticos o microcíticos, respectivamente. La HCM (hemoglobina corpuscular media) indica la hemoglobina por hematíes promedio y la CHCM (concentración de hemoglobina corpuscular media) señala la concentración promedio de hemoglobina en los hematíes. Una CHCM normal o reducida define, desde el punto morfológico, como normocrómicos o hipocrómicos a los hematíes. El VCM aumentado (macrocitosis) se presenta cuando hay liberación de hematíes inmaduros en las anemias regenerativas (pérdidas de sangre o destrucción de hematíes). El VCM, HCM y CHCM disminuyen cuando existe una deficiencia de hierro y el HCM y CHCM aumentan indicando presencia de hemólisis.
Hematocrito: El valor de hematocrito se encuentra en niveles altos en presencia de cólicos graves o deshidratación y en niveles bajos en:
a) Anemias, pérdidas importantes de sangre. Se presentan ejemplos de anemias clasificadas según morfología:
a. Normociticas normocrómicas: cuando existe una enfermedad renal o hepática o  infecciones crónicas.
b. Microcitica hipocrómica: cuando hay una deficiencia de hierro, una úlcera gastrointestinal crónica o parásitos gastrointestinales.
c. Macrocitica: cuando existen graves crisis hemolíticas.
b) Hemólisis, presentando los siguientes parámetros: aumento del VCM, el HCM y CHCM, aumento de la bilirrubina total e indirecta y hemoglobinuria (sólo en casos de hemólisis intravascular).
Hemoglobina: La hemoglobina aumenta con el entrenamiento intenso y el espesamiento de la sangre por deshidratación y se reduce en los trastornos de la formación de la sangre, estrés prolongado, infecciones intensas y en las anemias.
Eritrosedimentación: Se utiliza para medir la velocidad de sedimentación de los hematíes. Influyen sobre la misma el número de hematíes, la concentración y composición de las proteínas plasmáticas. Los valores aumentados pueden significar: anemia, procesos inflamatorios, fiebre, tumores malignos y enfermedades infecciosas. Los valores disminuidos indican policitemia e hipoproteinemia.

Química sanguínea
Proteínas totales:
Los aumentos y disminuciones se deben a las concentraciones de albúminas y globulinas. El valor de las proteínas totales esta aumentado (hiperproteinemia) en la deshidratación, inflamación, mieloma múltiple y en el cólico grave; y está disminuido (hipoproteinemia) en trastornos digestivos, inanición, falla renal o hepática, parasitosis, infecciones crónicas, paperas y tumores.
Albúminas: La hiperalbuminemia es indicativa de deshidratación. Por otro lado, si tanto la albúmina como la globulina están disminuidas, las principales consideraciones son hemorragias, exudación por lesiones cutáneas graves y enteropatías. En casos de hipoalbuminemia y globulinemia normal o alta sugiere una reducción en la producción de albúmina debida a insuficiencia hepática crónica. Otro motivo puede ser el aumento de pérdidas corporales debido de glomerulopatía.
Globulinas: La hiperglobulinemia es indicativa de enfermedades inflamatorias crónicas, por ejemplo, bacteriosis crónica, virosis, micosis, parasitosis, neoplasias o lesiones inmunomediadas. La hipoglobulinemia indica hemorragias y enteropatías perdedoras de proteínas. Con menor regularidad, las nefropatías perdedoras de proteínas y la insuficiencia hepática.
Bilirrubina: Es formada a partir del catabolismo de la hemoglobina.
Su aumento es indicativo de enfermedades hemolíticas o hepáticas, incluyendo la obstrucción extrahepática.
Uremia: Es sintetizada en el hígado y excretada por la filtración glomerular. El aumento puede obedecer a causas prerenales como el aporte proteico excesivo, la deshidratación o por shock; a causas renales como enfermedades del parénquima renal por glomerulopatía, obstrucción tubular, necrosis o cicatrización; o por causas postrenales como problemas en el flujo de orina por obstrucción uretral/ureteral. La disminución de la concentración de uremia puede obedecer a una dieta baja en proteínas, falla hepática o administración de esteroides anabólicos. Su evaluación es mejor en conjunto con el valor de creatinina.
Creatinina: La principal causa de su aumento son las glomerulopatías. Otras causas (miositis aguda y traumatismo muscular) pueden aumentar la creatinina pero su trascendencia es incierta. Su determinación es más útil que la uremia para la vigilancia seriada de las patologías renales: experimenta menos influencias extrarrenales.
Glucemia: Se ve aumentada en casos de iatrogenia por glucocorticoides, en la diabetes mellitus, en el hiperadrenocorticismo y hiperpituitarismo. Disminuye en el hipoadrenocorticismo, en la insuficiencia hepática, en la septicemia grave e inanición.
Fibrinógeno: Aumenta su concentración en el plasma con procesos inflamatorios y disminuye en coagulación intravascular diseminada, fallo hepático o también en cirugías importantes.

Enzimología clínica
Alanina transferasa (ALT):
Antes denominaba glutámico pirúvico transaminasa, es una de las enzimas específicas del hígado y su aumento es reflejado por lesiones hepáticas. Esto se manifiesta únicamente en perros y gatos; no en otras especies.
Sorbitol deshidrogenasa (SDH): En equinos su incremento indica un agudo cambio en la permebilidad hepatocelular asociada a lesiones hepáticas o necrosis.
Aspartato transferasa (AST): Antiguamente se denominaba glutámico oxaloacético transaminasa (GOT). Se utiliza en bovinos y equinos para determinar lesiones hepáticas debido a que los hepatocitos no cuentan con concentraciones altas de ALT. El aumento de su valor debe relacionarse con el valor de otra enzima llamada CPK debido a que en las enfermedades de los músculos se incrementan tanto la AST como la CPK, por ejemplo en las intoxicaciones por monensinas. En pequeños animales su incremento refleja causas similares al aumento de la ALT, ya que se presenta en cantidades sustanciales en los hepatocitos. También se encuentra en los músculos y en los hematíes, por ende, un aumento de la AST no es específico para el daño hepático como lo es la elevación de la ALT.
Creatinfosfoquinasa (CPK): También llamada creatina kinasa (CK), es una enzima peculiar de los músculos estriados cuyo aumento está asociado principalmente a enfermedades musculares caracterizadas por degeneración o necrosis, por ejemplo, en los equinos se manifiesta en la mioglobinuria paralítica equina.
Gamma glutamil transferasa (GGT, Gamma GT): Es indicativa de éxtasis biliar y lesiones hepáticas. En caninos y felinos no tiene ningún aumento aprovechable para el diagnóstico de enfermedades hepáticas. En bovinos se comprobaron aumentos extremos en éxtasis biliar, hepatitis y otros trastornos de la funcionalidad hepática, como en la intoxicación por Phytomices chartarum. En equinos el valor en el suero aumenta con la colestasis y secundariamente con el daño hepatocelular.
Fosfatasa alcalina (FA): La enzima de origen óseo suele estar aumentada (menos de tres veces el valor normal) en animales jóvenes y animales preñados. En todos los procesos patológicos que cursan con actividad osteoblástica incrementada (raquitismo, tumores óseos) aumentan las cifras de fosfatasa alcalina en el plasma al igual que en todos los trastornos del flujo biliar dentro y fuera del hígado.

Solicite las fuentes consultadas a
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